“El viejo roble”: una vieja historia
Ken Loach nos tiene acostumbrados a un tono, a un mensaje y a una apuesta por los marginados. En El viejo roble se cumple su voluntad por contar una historia solidaria en la que personajes antiheroicos, nuevos Daniel Blake, se convierten en héroes por un día. Un día que puede ser el primero de muchos, de acusación a la injusticia, pero que también puede ser el origen de sin sabores. La cinta de Loach nos narra la llegada de un grupo de refugiados sirios a un condado minero (Durham, norte de Inglaterra) deprimido y deprimente. Ante esta novedad surgen entre las voces autóctonas discursos desencantados, bañados en pintas de cerveza y xenofobia.
