La ficción como pregunta: teoría, educación y escritura
La literatura no es un conjunto de contenidos, sino una forma de pensamiento. Una forma de mirar el mundo que exige lentitud, atención, duda. Enseñar literatura implica enseñar a pensar literariamente: a reconocer estructuras, a desarmar convenciones, a leer también lo que no está dicho. El texto, como el mundo, está lleno de huecos. Y es ahí –en esos pliegues del sentido– donde se juega la experiencia literaria.
