No lo pruebes / Fotografía
Ya estás aquí, de nuevo, con esas ansias
Y lo haces mirándome a los ojos, sin
Pudor, sin recelo. Convencido. Desapegado.
Te enganchas a la mínima expresión,
Y tengo pavor, angustia, ruido de locura.
Ya estás aquí, de nuevo, con esas ansias
Y lo haces mirándome a los ojos, sin
Pudor, sin recelo. Convencido. Desapegado.
Te enganchas a la mínima expresión,
Y tengo pavor, angustia, ruido de locura.
Y si la imagen no es lenguaje, no es palabra, no cabe duda de que anda muy cerca de ella, enredada con ella desde su polisemia radical. “La imagen sigue de cerca a la palabra, contiene su sustancia y la deja entrever, y a veces incluso la amplifica”, nos recuerda de nuevo el maestro Nakahira.
“Anoxia” es una novela sobre las imágenes fotográficas y también una reflexión sobre la muerte y el duelo. Es una exploración en la imagen artística como lugar de significación que crea un registro inmune a la devastación operada por el tiempo. Se celebra el consuelo que las fotografías y se execra el uso público del dolor y el afán de poseer y usar espuriamente ese algo intangible que porta todo símbolo artístico.