De obras, censura y conciencia editorial
El escritor gallego Eduardo Blanco Amor vio podadas por el lápiz rojo franquista, para conseguir que se editasen, tres obras estimables: la novela corta en lengua gallega A esmorga, su versión en castellano La parranda y la narración larga, otra vez en el idioma nativo, Xente ao lonxe. Después de una prolongada demora, por completo ajena a circunstancias que corresponda juzgar como normales, estos títulos alcanzaron no hace mucho que las personas interesadas accediesen a disfrutarlos en su integridad.
