Una canción de pasos incendiados. “La casa y el viento”, de Héctor Tizón
La casa y el viento indaga en lo que significa ser un exiliado. La deambulación por callejones inhóspitos de su personaje principal integra todo un imaginario de motivos, temáticas y símbolos que, en un plano vivencial y cultural, garantizan la expresión no solo de las señas de identidad que la dictadura cívico-militar violentó y tergiversó, sino también del compromiso que entraña resistir para contar.
