Montes y calles
Salen
sin permiso de los alambrados
las criaturas de los mayordomos
que fueron al pueblo a cobrar los bultos de café…
Salen
sin permiso de los alambrados
las criaturas de los mayordomos
que fueron al pueblo a cobrar los bultos de café…
En esta novela se da voz, a través de su narrador, a los montes, a la naturaleza que resiste, capa sobre capa, las inclemencias del tiempo, el peso de los animales y del paso de los años, la acción ejercida sobre ella por la mano del hombre (riego, fuego, siega…) en un continuo y cíclico avance de las estaciones.