Ningún hombre es el rey de mierda alguna. “La muerte y el meteoro”, de Joca Reiners Terron
La tribu kaajapukugi, de unos cincuenta individuos, todos hombres y ancianos, menos uno, va a aterrizar en el aeropuerto de Oaxaca tras pedir refugio político. ¿Por qué? Porque el medio ambiente del que eran originarios, la Amazonia, oh, básicamente ha desaparecido, ha muerto, adiós, y el Estado, junto con madereros, buscadores de oro, terratenientes y demás explotadores, los persigue. El genocidio no es de hoy, ¿eh? Empieza en el XIX.
