Baile de almas en el museo
Acudí al museo sin saber bien por qué. Era domingo por la tarde y la exhibición se encontraba abierta durante sus últimos días. Desde tu marcha, las tardes pesaban más de lo normal y yo no tenía nada mejor que hacer. Así que cargué con la culpa y con la rabia, me puse frente al espejo, me arreglé y fui directa al centro de exposiciones.
