Como el mar
Mar eterno.
Cuerpo a cuerpo.
Se recorren a besos
de cadera a tez.
Movimiento tan natural
como agua por su mar.
¿Se aman, tal vez?
Sus lenguas se tocan,
se acarician;
sus pechos se unen.
Y no hay más que mirarles
para saber que ciertos detalles
no son solo por placer.
Porque esos sentimientos
que emanan de sus cuerpos
no es solo el calor
que se impregna en la piel.
Son dos rayos de sol
que salen por la mañana,
que con sus lenguas
se les teje el alma.
Porque el mar las lleva
por la deriva,
y sueñan, con mucha calma,
lo que sus dedos recorren
cada vez que no se pueden ver.
Porque son del uno el otro,
porque al punto queda poco.
Y sus caderas, juntas,
comienzan a temblar,
porque su amor,
escondido,
es tan natural
como el mar.
Y porque mañana,
como cada día,
se querrán.
Aunque la arena queme
y nadie comprenda
que la naturaleza que les une
es como las olas y el mar.
Sara Rey Morcuende
Sara Rey Morcuende es una estudiante del Grado de Estudios Hispánicos de la Universidad de Alcalá. Su amor por la literatura comenzó en las noches de lectura familiar durante su más temprana infancia. A partir de los ocho años dio sus primeras pinceladas en el mundo de la poesía gracias a algunos poemas de Gloria Fuertes. Desde los quince no ha podido soltar la pluma. Su pasión por el arte va más allá de la literatura: la música, la pintura, el cine, la danza…, en definitiva, la cultura, es lo que henchía su alma y todo el saber que le brinda es la raíz a la que se aferra cada vez con más firmeza. Hoy navega entre las olas de la filosofía, la política y, sobre todo, de la filología.
