El realismo mágico en la tradición árabe. La poesía preislámica y el «Corán» como ejemplos

por | Feb 22, 2019

El realismo mágico en la tradición árabe. La poesía preislámica y el «Corán» como ejemplos

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Introducción

La mayoría de los escritores y lectores árabes, al escuchar «realismo mágico», automáticamente lo vinculan con el mundo de los fantasmas y genios, mientras que si vuelven a la historia de la literatura árabe descubrirán que ya dispone de suficientes referencias que se deben tener en cuenta, como es el caso de Las mil y una noches; Calila y Dimna, los cuentos de las abuelas…

Volviendo atrás en el tiempo, se descubre que esta corriente, que tuvo mucho éxito en la segunda mitad del siglo XX, no apareció de golpe o por coincidencia, sino como resultado de varios factores, entre ellos, el desarrollo creativo que conoció el mundo literario.

Amaryll Beatrice Chanady, autora de Magic Realism and the Fantastic: Resolved versus Unresolved Antinomy (1985), propone tres condiciones que debe cumplir un texto “mágicorrealista”:

  • La obra tiene que disponer de dos niveles contradictorios coexistentes: lo real y lo sobrenatural.
  • El autor tiene que tratar ambos niveles de la misma manera.
  • El autor no tiene que dar informaciones o explicar los acontecimientos sobrenaturales ni valorizar nada en su obra. Debe guardar una posición objetiva y presentarlos como algo real y natural (Chanady, 1985: 21-30)

Así, y a partir de estas condiciones, se nota que este movimiento está presente en la imaginación popular de cualquier cultura, la cual está llena de elementos fantásticos, mágicos, o sea, una mezcla entre la realidad y la fantasía para crear un mundo maravilloso.

El realismo mágico en la narrativa árabe

Sabemos que el realismo mágico hispanoamericano no se corresponde con el realismo mágico árabe por razones culturales, estéticas, tradicionales… porque cada cultura tiene sus propios mitos y realidad literaria. Lo que da por resultado una variedad y diferencia de realismos cuyo objetivo es una penetración y explicación profunda, compleja en la realidad de cada cultura.

Según Ḥamed Abū Aḥmed, dicha tendencia, con su actual significado, se basa en tres pilares: lo fantástico, lo legendario y lo surrealista. Lo fantástico o mítico manifestado en Las mil y una noches y los cuentos que cuentan las abuelas; lo legendario representado por las leyendas que son una parte imprescindible en la formación del imaginario colectivo del ser humano; y lo surrealista, que es nuevo y que apareció a principios de la tercera década del siglo XX.

Las mil y una noches desempeña un papel muy importante en la formación del realismo mágico, no solo en la narrativa árabe sino también en la universal. Varios escritores de América Latina han reconocido que Las mil y una noches era una referencia para ellos, como es el caso de Jorge Luis Borges y su famosa pasión por la obra, ya que, como cuenta Juan Goytisolo, “le fascinaba comparar las diferentes traducciones del libro y descubrir cómo los traductores habían añadido o quitado a su antojo” (Fernández Santos, 2005).

Efectivamente, el realismo mágico está presente en la cultura y la tradición árabe, porque si volvemos a una obra que data de 1928, llamada Las Coronas de los reyes de Ḥimyar (Bno Winbah, 1995), vemos que reúne la historia y la religión, el mito y la leyenda de los reyes yemeníes de aquella tribu; descubrimos que está llena de historias fantásticas, como es el caso del mito de la madre de la reina de Saba Bilquis, de quien dijeron que era un genio.

Otro ejemplo muy antiguo que demuestra que el realismo mágico existió en la tradición árabe antes que en la hispanoamericana o la europea es la obra Calila y Dimna, que es una compilación de fábulas orientales de origen indio traducidas al árabe en el siglo VIII por el persa Ibn Al-Muqaffa. Aunque es solamente una traducción, se considera una obra maestra en la prosa artística árabe, y uno de los mejores libros que reflejan la fantasía y la realidad mezclada con la magia.

El máximo reflejo de este movimiento en la narrativa árabe lo podemos encontrar en dos publicaciones del escritor egipcio Naguīb Mahfūz: La epopeya de los Harafīš y Las veladas de las mil y una noches. Dicho escritor opina que el actual realismo mágico forma parte del mito, que es una pieza indispensable de la vida humana y no hay ningún inconveniente en representarlo en escrito (Ḥamed Abū Aḥmed, 2009: 24).

El realismo mágico de Naguīb Mahfūz es inspirado por Las mil y una noches y considerado uno de los tesoros de la creación árabe. Se caracteriza por el uso del diálogo y la corriente de la conciencia con una intensidad extraordinaria, a sabiendas de que son dos pilares de esta corriente.

Generalmente, gracias a este movimiento se nota un desarrollo en la forma de redacción de las novelas y cuentos árabes. A modo de ejemplo: situarse en una realidad mágica, uso de recursos estilísticos modernos como el monólogo, el flashback, los neologismos, adentrarse en la psicología de los personajes, los juegos de palabras…

El realismo mágico en la poesía preislámica

Antes de hablar del realismo mágico en el Corán, es necesario volver la mirada a la poesía preislámica que reinaba antes de la aparición del libro sagrado de los musulmanes.

Los árabes preislámicos conocieron muchas artes literarias. Sin embargo, eran famosos por su poesía, consideraba “el diván de los árabes”, porque era la cámara que reflejaba todo lo que vivían. La poesía preislámica reflejó de una manera minuciosa la vida pública, la fauna y la flora, la vida privada, sus sentimientos, sus relaciones… La mentalidad preislámica arrojó mucha luz sobre la imaginación pictórica y sensorial, ya que se encuentran muchas comparaciones y similitudes en sus poesías.

Es muy difícil estudiar científicamente la leyenda, que es la representación del realismo mágico árabe, porque las fuentes históricas son escasas y subjetivas. La literatura árabe antigua se perdió por la falta de escritura, y lo que nos llegó fue producido entre los años 500 y 622, o sea, cien años antes del islam. Sin embargo, hemos recibido una gran parte de la poesía preislámica a través de los cuentistas.

Los mitos y las leyendas para los árabes preislámicos representaban su relación con las demás criaturas, sus puntos de vista acerca de la vida. Asimismo, eran el origen de sus ideas y los que inspiraron la poesía y la literatura. Eran “la religión y la filosofía” juntas.

El entorno desértico donde vivía dicha comunidad no les dejó creer en la vida tras la muerte, y les empujó a santificar las piedras, los animales y los árboles, de ahí se formaron las primeras leyendas de los árabes.

Hay que saber que la literatura preislámica ha sido influenciada por el paganismo babilónico y, después de la aparición de las religiones monoteístas en la península arábiga, por las religiones judía, cristiana y más tarde la musulmana.

Si investigamos profundamente en la tradición y la narrativa preislámica, encontramos varios ejemplos que corresponden al realismo mágico y que evidencian que los poetas de aquella época hablaron de ogros, diablos, etc., como si fueran algo natural.

Uno de los ejemplos destacados que manifiesta el papel que desempeña la leyenda en la poesía preislámica se puede reflejar en el verso del poeta Imru’ al-Qays:

تخيرني الجن أشعارها فما         شئت من شعرهن اصطفيت

“Los genios me ofrecen sus poesías y yo puedo escoger de ellas lo que quiero”

El significado de este verso se puede resumir en que los genios ofrecen a cualquier poeta un abanico de poemas para elegir, lo que le conviene; ya que, según creen ellos, estos seres tienen la habilidad de elaborar este tipo de composición artística y de intercambiar con los demás seres humanos.

Volviendo a la historia, el genio en la cultura preislámica tiene un gran peso, ya que los árabes creyeron que les brinda una fuerza potente y extraña que los acompaña y les ayuda a decir lo que los demás no se atreven a expresar. También, el genio los elige y los inspira a inventar unas obras maestras en un molde rimado extraordinario.

En la misma línea, hay que saber que en el imaginario colectivo árabe preislámico era corriente la idea de que hay un valle llamado Abkar (ingenio) donde vivían muchos genios que enseñan a cualquier persona que pasara la noche allí a componer poesía; así creyeron que cada poeta conocido estaba acompañado y ayudado por un genio (Al-Qurashi, 1981: 20-28). Otro verso del mismo poeta consta que la leyenda ocupa un espacio muy importante:

وَما ذَرَفَتْ عَيْناكِ إِلا لِتضرِبي   بِسَهْمَيْكِ في أَعْشارِ قلْبٍ مُقَتَّلِ

“Tus ojos derraman flechas que atraviesen un corazón muerto”

En este verso compara las lágrimas de su enamorada, que lo humillaron, con unas flechas que atravesaron su corazón, ya muerto de amor y pasión.

Otro ejemplo que refleja el realismo mágico es un verso sacado del diván del mismo poeta:

أيقتلني والمشرفي مضاجعي     ومسنونة زرق كأنياب أغوال

“Cómo me va a matar mientras que mi espada me acompaña y no me faltan mis flechas que se parecen a colmillos de ogro”

En este verso, Imru’ al-Qays compara su espada afilada y penetrante, y sus flechas, con los colmillos de los ogros, ya que esta criatura era desconocida por los árabes preislámicos, y solo sirvió para describir la fealdad y la maldad de las cosas y los seres humanos.

El realismo mágico en el Corán

Antes de adentrarse en este capítulo, hay que aclarar que nuestra lectura del Corán no busca desestimar los milagros de este libro sagrado, lo que nos interesa es su elocuencia y destacar dónde se refleja el realismo mágico.

Como hemos visto en el apartado anterior, la leyenda forma parte del legado y cultura preislámicos; y como sabemos, no hay lugar a dudas en que el Corán vino como respuesta al entorno cultural árabe que conoció la Península Arábiga, caracterizado por la fluidez verbal, una retórica excelente y una oratoria extraordinaria.

Así, este libro sagrado vino a luchar contra las ideas, creencias y convicciones “religiosas” arraigadas en aquella comunidad. Por esta misma razón, el término “leyenda” aparece en el Corán varias veces, por ejemplo, en Surat Al Anfāl (El Boletín), en las aleyas 31 y 32: “Y cuando se les recitaban Nuestras aleyas, decían: ‘¡Ya hemos oído! Si quisiéramos, diríamos algo parecido. Estas no son sino patrañas de los antiguos”. 32. Y cuando decían: ‘¡Dios! Si es esto la Verdad que de Ti procede, haz que nos lluevan piedras del cielo o inflígenos un castigo doloroso’”. Otro ejemplo lo sacamos de Surat An-Naml (Las Hormigas), de las aleyas 67 y 68: “Los infieles dicen: ‘Cuando nosotros y nuestros padres seamos tierra, ¿se nos sacará? 68. ¡Esto es lo que antes se nos prometió, a nosotros y a nuestros padres! ¡No son más que patrañas de los antiguos!’”.

El estilo del Corán es singular, se caracteriza por una composición maravillosa, muy diferente a la de la prosa y de la poesía. Sin embargo, reúne características de ambos tipos de retórica árabe en un molde extraordinario.

En este estudio, no vamos a profundizar en los ejemplos que reflejan la existencia del realismo mágico porque requieren largas explicaciones para recibir todos los significados que conllevan. Por lo cual, presentaremos solo unos ejemplos para comprender el maravilloso milagro retórico que implica:

  1. El primer ejemplo que representa el realismo mágico lo sacamos de Surat As-Sāffāt (Los Puestos de Fila), en las aleyas 64 y 65:

(إِنَّهَا شَجَرَةٌ تَخْرُجُ فِيۤ أَصْلِ ٱلْجَحِيمِ. طَلْعُهَا كَأَنَّهُ رُءُوسُ ٱلشَّيَاطِينِ﴾ (الصافات :64-65

Es un árbol que crece en el fondo del fuego de la gehena. De frutos parecidos a cabezas de demonios

En este ejemplo, se nota que el elemento real es el árbol, mientras que los demás elementos son mágicos e imaginarios, ya que en realidad no hay un árbol con cabezas de demonios. Es una imagen metafórica que resume toda esta corriente (Abū Aḥmed, 2009: 242). Si volvemos a la tradición árabe, vamos a encontrar que Allah comparó los frutos del árbol con la cabeza del diablo, porque, para los árabes, el demonio tenía una imagen mental de suma fealdad y monstruosidad. Cuando decían que una persona tiene un rostro de diablo significa que es muy feo y muy malo.

       2. Otro ejemplo que afirma lo mágico en el Santo Corán lo encontramos en Surat An-Naml (Las Hormigas) en las aleyas 20, 21 y 22 cuando Allah dijo:

وَتَفَقَّدَ الطَّيْرَ فَقَالَ مَا لِيَ لَا أَرَى الْهُدْهُدَ أَمْ كَانَ مِنَ الْغَائِبِينَ (20) لَأُعَذِّبَنَّهُ عَذَاباً شَدِيداً أَوْ لَأَذْبَحَنَّهُ أَوْ لَيَأْتِيَنِّي بِسُلْطَانٍ مُّبِينٍ﴿

(فَمَكَثَ غَيْرَ بَعِيدٍ فَقَالَ أَحَطتُ بِمَا لَمْ تُحِطْ بِهِ وَجِئْتُكَ مِن سَبَإٍ بِنَبَإٍ يَقِينٍ (22) (النمل:20 22)

“Pasó revista a los pájaros y dijo: ‘¿Cómo es que no veo la abubilla? ¿O es que está ausente? (20). He de castigarla severamente o degollarla, a menos que me presente, sin falta, una excusa satisfactoria’ (21). No tardó en regresar y dijo: ‘Sé algo que tú no sabes, y te traigo de los saba una noticia segura’” (22). (An-Naml: 20-22)

En la cultura y tradición árabe e islámica, el pájaro tiene una simbolización arraigada: “La abubilla es un pájaro de buen agüero, al que se ha encomendado la tarea de llevar buenas noticias, y simboliza al Hombre Perfecto y al guía que conoce la Senda” (Qassām Jamīl, 2007: 44).

Esta aleya hace referencia al papel que desempeñó la abubilla en la conversión al islam de todo un pueblo, ya que era el correspondiente entre el rey Salomón y la reina de Saba Bilquis.  

Si recurrimos a la lógica para explicar este acto, nos va a parecer absurdo el hecho de que la abubilla hable, pero poniendo esta aleya en el contexto de la Realidad Mágica tiene sentido y no suscita inquietud ni desazón.

          3. El tercer ejemplo lo sacamos de la misma Surat An-Naml (Las Hormigas) en la aleya 18:

تَّى إِذَا أَتَوْا عَلَى وَادِي النَّمْلِ قَالَتْ نَمْلَةٌ يَا أَيُّهَا النَّمْلُ ادْخُلُوا مَسَاكِنَكُمْ لَا يَحْطِمَنَّكُمْ سُلَيْمَانُ وَجُنُودُهُ وَهُمْ لَا﴿

(:يَشْعُرُونَ)( النمل 

 “Hasta que, llegados al valle de las Hormigas, una hormiga dijo: ‘¡Hormigas! ¡Entrad en vuestras viviendas, no sea que Salomón y sus tropas os aplasten sin darse cuenta!’”. (An-Naml: 18)

En este ejemplo ocurre lo mismo que en la aleya antes mencionada, los animales y los insectos hablan como si fueran seres humanos. La injerencia de lo sobrenatural y lo extraordinario no se cuestiona, aunque parece raro, porque se acepta en la imaginación del ser humano.

Científicamente hablando, las hormigas tienen su propio lenguaje, pero lo mágico en la imagen mental es que la hormiga hable como los humanos.

         4. Otro milagro retórico “mágicorrealista” se pone de manifiesto en la siguiente aleya:

مَثَلُ الْجَنَّةِ الَّتِي وُعِدَ الْمُتَّقُونَ فِيهَا أَنْهَارٌ مِّن مَّاء غَيْرِ آسِنٍ وَأَنْهَارٌ مِن لَّبَنٍ لَّمْ يَتَغَيَّرْ طَعْمُهُ وَأَنْهَارٌ مِّنْ خَمْرٍ لَّذَّةٍ لِّلشَّارِبِينَ وَأَنْهَارٌ مِّنْ عَسَلٍ مُّصَفًّى وَلَهُمْ فِيهَا مِن كُلِّ الثَّمَرَاتِ وَمَغْفِرَةٌ مِّن رَّبِّهِمْ كَمَنْ هُوَ خَالِدٌ فِي النَّارِ وَسُقُوا مَاء حَمِيماً فَقَطَّعَ أَمْعَاءهُمْ

(محمد: 15)

 “Imagen del Jardín prometido a quienes temen a Dios: habrá en los arroyos de agua incorruptible, arroyos de leche de gusto inalterable, arroyos de vino, delicia de los bebedores, arroyos de depurada miel” (Muhammad: 15)

Este ejemplo es un muy buen reflejo del realismo mágico, hay elementos reales que se mezclan con otros imaginarios. En la realidad hay arroyos, pero la imagen mental de arroyos de miel o vino es aceptable, aunque es mágica. 

         5. Tomamos el ejemplo de la aleya de Surat Al Yinn (Los Genios):

﴿ قُلْ أُوحِيَ إِلَيَّ أَنَّهُ اسْتَمَعَ نَفَرٌ مِّنَ الْجِنِّ فَقَالُوا إِنَّا سَمِعْنَا قُرْآناً عَجَباً.  يَهْدِي إِلَى الرُّشْدِ فَآمَنَّا بِهِ وَلَن نُّشْرِكَ بِرَبِّنَا أَحَداً﴾الجن:

(2-1)

Di: “Se me ha revelado que un grupo de genios estaba escuchando y decía: Hemos oído una recitación maravillosa, que conduce a la vía recta. Hemos creído en ella y no asociaremos nadie a nuestro señor” (Al Yinn: 1-2)

Lo mismo que en los ejemplos antes mencionados, esta aleya habla de la historia de los genios que escucharon una recitación del Corán, que fue la razón que los llevó a creer en Allah. Lo mágico en esta imagen es que los genios escuchen, hablen y mencionen su punto de vista acerca de algo que es real.

Groso modo, todos los ejemplos arriba mencionados son unos pocos de una multitud ilimitada y una gota dentro de un mar que no tiene fin.

Conclusión

Como sabemos, el realismo mágico es una combinación moderada y precisa entre lo real y lo mágico, y los acontecimientos narrados deben ser lógicos, aceptados y no se contradicen con el razonamiento humano.

Hay que reconocer que el realismo mágico es una de las corrientes cruciales en la narrativa de América Latina y también de la literatura universal, mientras que parte de un patrimonio árabe Las mil y una noches.

Lo que hay que retener es que nosotros, los árabes, podemos producir excelentes obras pertenecientes a esta corriente (sin necesidad a leer a los escritores hispanoamericanos), basándonos en nuestro legado, porque ya tenemos unos hitos muy significativos en los que se puede apoyar.

Nosotros los árabes ya estamos acostumbrados a este tipo de relatos mágicos, gracias a Las mil y una noches y los cuentos de Calila y Dimna; o sea, no es algo extraordinario en la tradición y para el lector árabe.

 

OBRAS CITADAS

 En español:

-ABU AHMED, Hamed (2009). El Realismo Mágico en la novela árabe.

– BEJARANO ESCANILLA, Ingrid (1994). “Un estudio decimonónico sobre la Mu’Allaqa de Imru’l – Qays”, en Philologia Hispalensis (En línea), Vol. 9, pp. 211- 221. Disponible en http://institucional.us.es/revistas/philologia/9/art_17.pdf [Último acceso: 23 de noviembre de 2016].

– CHANADY, Amaryll Beatrice (1985). Magic Realism and the Fantastic: Resolved versus Unresolved Antinomy. Nueva York: Garland.

– CORTÉS, Julio (2005). El Sagrado Corán (traducción). El Salvador: Centro Cultural Islámicos Fátimah Az-Zahra.

-MOHAMED ABBOUDY, Rasha (2011). “La dualidad del Bien y el Mal, bajo la sombra del realismo mágico, en Cien años de soledad de Gabriel García Márquez y Las veladas de las mil noches, de Naguīb Mahfūz”, en Espéculo (En línea), 48. Disponible en https://pendientedemigracion.ucm.es/info/especulo/numero48/ggmnmaf.htm [Último acceso: 23 de noviembre de 2016].

– LÓPEZ ENAMORADO, M.ª Dolores (2006).  “Literatura árabe y posmodernidad: el juego de la muerte en Duniazad, de May Tilmisani”, en Philologia Hispalensis (En línea),Vol. 20, pp. 67-84. Disponible en https://ojs.publius.us.es/ojs/index.php/PH/article/view/1551/1422. [Último acceso: 1 de febrero de 2018].

-SANTOS FERNÁNDEZ, Elsa (2005). “La pasión de Borges por ‘Las mil y una noches’”, en El País, Archivo, 17 de diciembre de 2005. <http://elpais.com/diario/2005/12/17/cultura/1134774008_850215.html> [Último acceso: 1 de febrero de 2018].

 

En árabe:

– ABŪ AḤMED, Ḥamed (2008). Fī Al Waqi’ia Aša’riya. La Instancia Egipcia General del Libro.

– ADDĀNA, Nada (2005). “Al Ostūra fī Ashī’r Al Jāhili” en Al Kisa Souriya (En línea). Disponible en  http://www.syrianstory.com/comment7.htm [Último acceso: 1 de febrero de 2018].

– AL-QURASHĪ, Abū Zayd (1981). Gamharato Ashe’r Al A’rabī fī Algahiliyati wa AlIslām. Nahdato Misr.

– ANWARALI QASSĀM, Jamil (2007). “El simbolismo de los pájaros en La conferencia de los pájaros de ‘Attar’”, en Revista Sufí (En línea), N.° 13, pp. 43-49. Disponible en http://www.nematollahi.org/revistasufi/articulos/Simbolismo_de_los_pajaros_Attar.pdf   [Último acceso: 1 de febrero de 2018].       

– BNO MINBAH, Wahb (1979). Kitāb Atījān fī Mulūki Ḥimyar, Markaz aldirāsāt wa-al-abḥāṯ al-yamaniyyat, Saná.

-MAHMŪD SHAKĪB, Ansāri y A’ti A’biyat (1969) “Malamiḩ Ustūriya Fi ši’r Al Jāhili”. Afāq Al ḩadāra Al Islāmiya. N.° 25, pp. 91-117.

– EZAWZANĪ, Alḩusayn (1983) Šarḩ Al Mu’lakat Al A’šr. Beirut: Dar Maktabat Al ḩayat.

– SALĀMA, Muhamed Husein (2002). Al I’jāz Al Balāghi Fi Al Qurān Al Karīm. El Cairo: Dar Al Afāq Al A’rabiya.

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