50 años de las Jornades Catalanes de la Dona (1976). (y Dones en lluita)
El pasado mayo se conmemoraron los 50 años de las épicas Jornades Catalanes de la Dona (Jornadas Catalanas de la Mujer), realizadas del 27 al 30 de mayo de 1976 en el paraninfo de la Universitat de Barcelona. Del 12 al 14 de junio de este 2026 se han celebrado, en el recinto Fabra i Coats de Barcelona, unas Jornadas para rememorar y homenajear esta efeméride, con el título Jornades feministes en revolta: 1976-2026. Aprovecho este altavoz para explicar la trascendencia de este acto feminista pionero y subversivo, llevado a cabo meses después de la muerte del dictador Francisco Franco.
Punto de partida de la gran explosión feminista de la segunda mitad de los años setenta en Cataluña, las Jornades Catalanes de la Dona fue el primer gran acto democrático y representativo, femenino y feminista, después de cuarenta años de imposiciones patriarcales nacionalcatólicas y de retroceso de los derechos de las mujeres adquiridos durante la Segunda República. Reunieron 4.000 mujeres de diferentes clases sociales y tendencias políticas, a título individual o en representación de las más de cien entidades y grupos inscritos. Había intelectuales, universitarias, estudiantes, activistas de movimientos vecinales y de vocalías de mujeres, obreras, profesionales, amas de casa, sindicalistas, militantes de procedencias diversas (grupos feministas, organizaciones católicas, partidos políticos de izquierda y de extrema izquierda revolucionaria), etc.
La clave del éxito de las Jornadas fue la diversidad y sobre todo la gran cantidad de mujeres anónimas que participaron. Ésta era la primera vez que miles de mujeres salían de la clandestinidad para reunirse públicamente, reivindicar sus derechos y debatir en profundidad sobre la explotación y la opresión que habían sufrido bajo el patriarcado franquista. Las Jornadas fueron la antesala del auge del feminismo catalán de las últimas décadas del siglo XX: a partir de entonces nacieron multitud de grupos, asociaciones, vocalías y coordinadoras (como ANCHE, Colectivo Feminista de Barcelona, Colectivo Self-Help, DOAN, LAMAR, Dones de Comissions Obreres, Grups de Dones d’Universitat, Mujeres Libres y UPM), diversos espacios físicos e iniciativas culturales y literarias feministas (como el bar-biblioteca laSal, Librería de las Mujeres y Casal de la Dona), con nuevas publicaciones y sellos editoriales (como las revistas Dones en lluita y Vindicación Feminista y la primera editorial feminista del Estado español LaSal, edicions de les dones). En resumen, las Jornadas de 1976 fueron el acto feminista más importante desde 1939.
Tras el desierto franquista, las Jornadas trataron temas relevantes para los derechos jurídicos y fisiológicos de las mujeres. Se estructuraron a partir de nueve ponencias, seguidas de comunicaciones que abrían el debate: “Mujer y trabajo”, “Mujer y legislación”, “Mujer y educación”, “Mujer y barrios”, “Mujer y familia”, “Mujer y medios de comunicación”, “Mujer y campo”, “Mujer y sexualidad” y “Mujer y política”. En las ponencias y comunicaciones de las Jornadas, intervinieron intelectuales y activistas de las tendencias feministas del momento. A grandes rasgos, se pueden clasificar en cuatro posiciones ideológicas, según la historiadora Elena Grau Biosca (2000). La primera, integrada básicamente por el feminismo reformista conservador de la Unión Mundial de Organizaciones Católicas Femeninas (UMOCF), era minoritaria y debilitada. La segunda, llamada “línea Barcelona o tercera vía», predominante en la organización del congreso, defendía la doble militancia y el socialismo y era representada por la figura de Maria Aurèlia Capmany. La tercera era la de las mujeres que militaban en partidos políticos, como PSUC, PSC y PTE, que, salvando las distancias, sostenían lo mismo que “la línea Barcelona”: doble militancia y socialismo. Por último, la cuarta era la radical del Colectivo Feminista de Barcelona, representada por la abogada Lidia Falcón, que defendía la militancia única porque consideraba que la mujer era una clase social explotada.
Todas las asistentes a las Jornadas, salvo las representantes de la UMOCF (que ya habían manifestado sus divergencias relacionadas con la sexualidad), firmaron unas conclusiones (recogidas en las actas de las Jornadas, Secretariado de las Jornadas, 1977), que incorporaban un gran abanico de reivindicaciones, la mayoría derechos perdidos durante el franquismo. Cito algunos: derecho a un puesto de trabajo; abolición de todas las discriminaciones en el trabajo; reconocimiento de todos los derechos laborales, sindicales y de la Seguridad Social para las trabajadoras del hogar; socialización del trabajo doméstico; enseñanza obligatoria, pública, laica y gratuita, antiautoritaria y no discriminatoria contra la mujer; abolición de todas las leyes que discriminan a la mujer; supresión de los delitos de adulterio; derecho a la libre disposición del propio cuerpo… Aunque algunos ya están superados, otros tantos aún siguen sin conseguirse en su totalidad.
En mi último libro, Dones en lluita. Dotze moments del segle XX que han marcat el feminisme del segle XXI (Raig Verd, 2025),[1] dedico un capítulo a las épicas Jornades Catalanes de la Dona, por su relevancia para las mujeres de la época, pero también para nosotras, las del siglo XXI, que luchamos cada día para no perder nuestros derechos. Dones en lluita es una historia del feminismo catalán del siglo XX sui generis, que recupera doce momentos estelares, por decirlo como Stefan Zweig en Momentos estelares de la humanidad (recordemos que desgraciadamente él no contempla a ninguna protagonista femenina en su libro). Dones en lluita consta de doce capítulos, de distinta extensión y desarrollo. Engloba un siglo, el XX, en el que las mujeres españolas y catalanas sufrieron muchos cambios históricos, políticos y sociales. Existe una voluntad explícita de seleccionar momentos diversos en los objetivos y propósitos feministas: se ha intentado llegar a un compromiso entre proyectos que, por diversas razones, parecen más representativos y otros poco explorados, entre dar visibilidad a mujeres reconocidas y mujeres anónimas.
En resumen, se han elegido dos revistas feministas de diferentes épocas, Feminal (1907-1917) y Dones en lluita (1977-1983); un centro educativo precursor en Europa, el Institut de Cultura i Biblioteca Popular de la Dona (1909-1936), fundado por Francesca Bonnemaison; un libro de viajes pionero, Paradisos oceànics (1930), y una autora con una biografía fascinante para la época, Aurora Bertrana; las dos primeras traducciones de ensayo feminista del tardofranquismo, La mística de la feminitat/La mística de la feminidad (1965), de Betty Friedan, y El segon sexe (1968), de Simone de Beauvoir; la primera historia del feminismo catalán, La dona a Catalunya (1966), de Maria Aurèlia Capmany; un encuentro irrepetible en pleno postfranquismo, las Jornades Catalanes de la Dona (1976); la primera editorial feminista del Estado, LaSal, edicions de les dones (1979-1990); el proyecto transnacional de la Feria del Libro Feminista en Barcelona (1990); un artículo de despedida a tres grandes intelectuales, «Helena, Maria Aurèlia, Montserrat» (1991), de Maria-Mercè Marçal, y la conmemoración de los veinte años de las Jornades Catalanes de la Dona (1996). Esta docena de metas se complementa con algunas fotos e informaciones sobre otras trayectorias, hazañas y plataformas culturales del feminismo catalán del siglo XX. En resumen, el libro incluye autoras, traductoras, editoras, activistas, obras, traducciones, revistas, editoriales y colecciones feministas, centros educativos y de encuentro, bares y librerías. Todas, personas e instituciones, han defendido la igualdad y la emancipación de las mujeres desde la cultura, a menudo yendo contra los fundamentos androcéntricos de su época. Las protagonistas de este libro forman parte de un canon invisibilizado que aún hoy debe ser rescatado, porque el polisistema cultural y literario tradicional ha tendido a menospreciarlas y ocultarlas.
En suma, Dones en lluita recupera y reivindica a las abuelas, madres y hermanas simbólicas del feminismo de nuestro país. El objetivo del libro es visibilizar a mujeres y proyectos feministas referentes del siglo XX para reconocer su liderazgo y su influencia, y mostrar que todas, predecesoras y contemporáneas, compartimos una tradición.
[1] Godayol, Pilar (2025): Dones en lluita. Barcelona: Raig Verd.

Pilar Godayol
Pilar Godayol es ensayista y catedrática de Traducción en la Universitat de Vic – Universitat Central de Catalunya. Coordina el grupo de investigación consolidado Grupo de Estudios de Género: Traducción, Literatura, Historia y Comunicación (GETLIHC) y ha sido investigadora principal de varios proyectos competitivos. Es autora de un centenar de artículos y capítulos sobre historia del feminismo, literatura y traducción. Ha publicado una veintena de libros, entre los que destacan Tres escritoras censuradas (2017), Feminismos y traducción (1965-1990) (2021), On són les dones? Vides i manifestos (2024) y Dones en lluita(2025); con Montserrat Bacardí, ha editado Diccionari de la traducció catalana (2011) y, con Annarita Taronna, Foreign Women Authors under Fascism and Francoism. Gender, Translation and Censorship(2018).
