7c1a1367ca66ac17cb6b5f96c8e80652

La gran olvidada de la generación del 27. ‘Rosario de Velasco’

Rosario de Velasco.

Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.

Comisarios: Miguel Lusarreta y Toya Viudes de Velasco.

Organizado por Museo Nacional Thyssen-Bornemisza junto al Museo de Bellas Artes de Valencia Con la colaboración de Comunidad de Madrid.

Del 18 de junio al 15 de septiembre de 2024 en el Museo Thyssen-Bornemisza.

Del 7 de noviembre de 2024 al 16 de febrero de 2025 en el Museo de Bellas Artes de Valencia.

La segunda exposición que el Museo Thyssen dedica a una artista madrileña no ha dejado indiferentes a nadie, pues tras la exhibición del trabajo de Isabel Quintanilla (a finales de febrero del 2024) la voz femenina del siglo XX comienza a emerger con más fuerza. Si bien podemos encontrar algunas de sus obras más destacadas en la colección permanente del Museo Reina Sofía en Madrid (Adán y Eva, 1932), esta exposición temporal es una oportunidad única para poder trazar una visión más global y completa del trabajo de Rosario de Velasco, ya que recoge una treintena de obras encuadradas entre los años primeros años de su carrera (1920-1940) al ser los más aclamados de su trayectoria artística.

Desaparecida del panorama pictórico de la generación del 27 y de los libros de historia del arte, gracias al esfuerzo de la sobrina nieta, Toya Viudes, que ha arrojado luz hacia la figura de Velasco, y el interés de Miguel Lusarreta, que sabía de su existencia por haber escrito el catálogo del Reina Sofía en 1998, se comenzó a germinar la idea de esta exposición, montada en un tiempo récord: un año y medio. Tras una búsqueda intensa se han encontrado más de 350 cuadros, pero muchos de ellos se encuentran mal conservados (a la espera de una restauración) por desconocimiento; de otros se desconocía su paradero debido a que se subastaron en épocas anteriores a internet.

Incluso, se desarrolló una búsqueda intensiva a través de la red social “X”, gracias a la cual se encontraron las obras de Maternidad (1933) y Gitanos (1935), esta última seleccionada para participar en la exposición Carnegie Museum of Art de Pittsburgh (Pensilvania).

El recorrido de la exposición muestra sus primeras obras academicistas más importantes, ejecutadas durante su aprendizaje con Fernando Álvarez de Sotomayor (director por aquel entonces del Museo del Prado y académico de la Academia de Bellas Artes de San Fernando), con el que estudia desde los 15 hasta los 20 años. De este periodo nacerán sus obras más interesantes: el ya nombrado Adán y Eva, con el que consigue la segunda medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1932. El jurado la propuso como primer puesto, de lo que no había precedente (por ser mujer); no obstante, ha sido expuesto en Copenhague y en Berlín. Además, la pintora celebró su victoria utilizando el dinero del premio en un viaje a San Petersburgo.

Lo curioso de esta obra son las figuras humanas de proporciones vanguardistas (los modelos son su amiga Celia Bodelón y el asistente de su padre) en contraste con la pradera detallada y simétrica que recuerda a las obras tempranas del Renacimiento. Se trata de un “retorno al orden”, un estilo que entremezcla la Nueva Objetividad Alemana con los vanguardismos. En palabras de Rosario de Velasco: “Soy moderna sin exageración y sin -ismos. Me atrae el Quattrocento italiano”, una declaración de intenciones que se reflejan perfectamente en esta obra y en Lavanderas (1934), donde las figuras, casi escultóricas se entremezclan con las expresiones contemporáneas. Este cuadro fue un regalo de la artista a su hermano Luis en su boda, por lo que ha sido cedido por la familia.

No solo destaca el volumen en su técnica artística, sino también la luz y la perspectiva, por ejemplo, en Sin título o “Cuarto de los niños” (1932-33), Estrella de Diego compara el juego perspectivo de Velasco con el de Mantegna, también llamado el espacio a vista de pájaro, como si sobrevolase la habitación mientras los niños juegan. Los cuidados del volumen y la perspectiva se pueden apreciar en otras artistas del mismo periodo, como Maruja Mallo o Ángeles Santos. También hay que destacar la obra Cosas (1934), ya que encuentra la manera de configurar un original bodegón de influencia cubista a través de objetos encontrados en un estudio. Con ella, de Velasco ensalza la figura de antiguas pintoras relegadas a representar bodegones de naturaleza exclusivamente.

A esta fase academicista (1924-1936) se adscriben también los retratos, un ámbito que no complacía a de Velasco, sobre todo los que eran por encargo; sin embargo, disfrutaba dibujando a su familia, en especial a su hija María del Mar. En la exposición se pueden apreciar los siguientes: Mi padre (1925), su hermano en Retrato del doctor Luis de Velasco (1933), su cuñada en Antoñita cosiendo con la gata Canilla (1950), etc. Sin duda el más especial es Autorretrato (1924), pues fue fruto de un ejercicio final de sus estudios con Sotomayor, donde firma con su nombre completo y no con el monograma tan particular que empleará el resto de su carrera profesional.

A pesar de mostrar cierta inclinación por la Sección Femenina de Falange Española en los inicios de esta, su ideología no impidió su amistad con mujeres pertenecientes al grupo conocido actualmente como “Las Sinsombrero”, como Maruja Mallo, Rosa Chacel o María Teresa León. Incluso, fue la encargada de ilustrar Cuentos para soñar, de María Teresa León o Cuentos a mis nietos (1932), de Carmen Karr, una de las feministas pioneras que reivindicó el sufragio femenino. La ilustración se convirtió para muchas mujeres del siglo XX en una salida profesional o una escapatoria ante las dificultades para acceder a los círculos académicos y artísticos. En 1931 se celebra el “I Salón de Dibujantas”, lo que supone un avance para la obtención de derechos en el mundo del arte. En este Salón, Rosario de Velasco se dará a conocer y será en el otoño de ese mismo año donde presente la primera de las obras aclamadas, El baño, actualmente en paradero desconocido.

El cuatro de julio de 1936, Manuel Azaña inaugura la Exposición Nacional de Bellas Artes en la cual Rosario de Velasco presenta La matanza de los inocentes, una obra donde se representa un pasaje bíblico siguiendo con la tradición pictórica de recoger temas religiosos. Los modelos de los personajes son familiares de la propia artista, incluso está retratada la sobrina nieta, Toya Viudes, promotora de la exposición. Este cuadro no solo expresa un contenido religioso, sino también histórico, ya que días después de la inauguración de la exposición se produjo el sublevamiento de los generales Mola y Franco, detonante de la Guerra Civil. “Estaba muy conectada con la realidad artística del país, pero también con la atmósfera del momento”, afirma Viudes de Velasco (López García, 2024).

Tras haber contemplado su obra, se puede vislumbrar lo incansable, trabajadora y persistente que era Rosario de Velasco, tanto que aseguraba: “Donde llegó otro puedo llegar yo”, y así lo confirma está exposición. El gran desconocimiento hacia la figura de Velasco confirma lo anulada que se encuentra la voz de muchas pintoras de principios de siglo XX, especialmente tras la Guerra Civil, y el trabajo de reconstrucción de la historia del arte femenina que aún queda por delante.

 

Webgrafía

López García, T. (10 de junio de 2024). Cómo sacar del olvido a una artista: la exposición de Rosario de Velasco que no te puedes perder en el Thyssen este verano. Vogue Spain. (https://www.vogue.es/articulos/rosario-de-velasco-exposicion-museo-thyssen-madrid- 2024)

Museo Thyssen-Bornemisza (https://www.museothyssen.org/rosario-velasco)

Ortega Lucas, M.A. (04 de abril de 2024). Las tres vidas de Rosario de Velasco. CTXT. (https://ctxt.es/es/20240401/Culturas/45913/rosario-velasco-tres-vidas-museo-thyssen- guerra-civil-madrilena-ortega-lucas-pintora.htm)

Pérez, C. (18 de junio de 2024). La fuerza bíblica de Rosario de Velasco ilumina el Museo Thyssen. RTVE Noticias. (https://www.rtve.es/noticias/20240617/rosario-velasco- museo-thyssen/16149978.shtml)

Web dedicada a la biografía y obra de la artista: https://www.rosariodevelasco.com/

Image001
Sara Pérez López

Estudiante del grado de Estudios Hispánicos en la Universidad de Alcalá. Además de su pasión por la literatura, también le interesan otro tipo de artes como la pintura, el teatro, el cine y la danza. En su tiempo libre escribe poesía y practica danza española.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *