Fondo la poeta

la poeta que se convirtió en poesía

 

un día me levanté, respiré

y fui redondilla,

destilé amor y pasión,

emané elixir,

perdí la razón

y la vida.

 

un día me levanté y tropecé,

fui romance, te encontré

y brotó la sangre.

 

un día, me acosté,

sentí la tragedia

y fui terceto,

lloré, pero nadie me escuchó

y me convertí en soneto;

 

ese día aguardé,

esperé, te esperé,

no viniste y no me quedó remedio,

encarné en décima, 

era eso o vivir en un eterno asedio;

 

nací y moriré décima,

al fin y al cabo,

no hay nada más lastimero,

que vivir para querer

y que te mate el ser amado;

 

vivir para caer, 

tocar la tragedia con tus manos;

gritar, pero no ser escuchado;

no ser querido, aguardar 

y ser siempre olvidado;

 

amar sin Arte nuevo, amar anticuado.

¿Te ha gustado el artículo? Puedes ayudarnos a hacer crecer la revista compartiéndolo en redes sociales.

También puedes suscribirte para que te avisemos de los nuevos artículos publicados.

Favicon

Como amante de las artes, le apasionan desde las más clásicas como la música, la pintura, la literatura o el audiovisual, hasta la considerada más novicia de todas, el cómic. Todo aquello que toca el "fenómeno fan" la obsesiona. Espera algún día poder deshacerse de su vergüenza infinita para poder ser artista.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *