“La Regenta”: La voz de Ana Ozores resuena en el teatro Fernán Gómez de Madrid

por Mar 15, 2024

“La Regenta”: La voz de Ana Ozores resuena en el teatro Fernán Gómez de Madrid

por

Leopoldo Alas Clarín: La Regenta

Adaptación: Eduardo Galán

Dirección: Helena Pimenta

Reparto: Ana Ruiz, Alex Gadea, Joaquín Notario, Jacobo Dicenta, Pepa Pedroche, Francesc Galcerán, Lucía Serrano y Alejandro Arestegui

Teatro Fernán Gómez, del 4 de febrero al 3 de marzo

La Regenta fue la primera novela de Leopoldo Alas. Publicada en 1884, es un hito insoslayable en la historia de la literatura española. Cuenta la historia de Ana Ozores, la cual es observada y juzgada implacablemente por la sociedad de Vetusta, que, ante la aparente pulcritud de su comportamiento, parece desear su caída en desgracia. La extensión de la novela ―ronda las novecientas páginas― dificulta su adaptación al teatro, ya que, para profundizar en todos sus detalles, haría falta representarla durante muchas horas y actualmente las representaciones teatrales convencionales no suelen durar más de dos.

Actualmente, una versión teatral de esta novela está siendo representada en el teatro Fernán Gómez, concretamente en la sala Guirau. La adaptación de Eduardo Galán está dirigida por Helena Pimienta, con actores como Ana Ruiz, quien interpreta al personaje de Ana Ozores; Álex Gadea como el magistral don Fermín de Pas; Jacobo Dicenta en el papel de don Álvaro Mesía; Pepa Pedroche como doña Paula; y Joaquín Notario interpretando a don Víctor Quintanar. Esta adaptación teatral conserva la voz del narrador tan presente en la novela, recuperando, así, el monólogo interior y el estilo indirecto libre, cargado casi siempre de ironía. La interpretación de Álex Gadea ha conseguido preservar la esencia del personaje de don Fermín de Pas, puesto que sabe transmitir la planta, la elegancia y el talle que describe Clarín con tanto detalle y ralentí en la novela. Especialmente destacable es la interpretación de Pepa Pedroche, que encarama el personaje de doña Paula, madre del magistral, pues personifica a la perfección la presión y dominación emocional sobre su hijo, convirtiéndose, de esta manera, en un factor decisivo en la vida y las acciones del sacerdote. La presión y juicio que se ejercen sobre Ana Ozores en la novela, en cambio, quedan desdibujados en la representación teatral. Considero que uno de los factores más importantes de la obra es precisamente esa violencia emocional, a través de la vigilancia y juicio social a los que es sometida su protagonista. Sin embargo, en la obra de teatro esta sensación de alienación se atenúa. De hecho, la escena final del beso del monaguillo ―el beso del sapo― que recibe Ana Ozores en la novela mientras permanece inconsciente tras haber discutido con el magistral, se omite en esta adaptación. Esta escena en concreto tiene una importancia capital, pues representa, mediante la agresión sexual, el triunfo final de la sociedad frente al individuo, de los poderes patriarcales contra la mujer y de los prejuicios y las mezquindades de la moral tradicional en detrimento de la libertad.

En conclusión, la obra teatral recoge de manera general la naturaleza de la novela y sirve para reivindicar la vigencia de Clarín. No obstante, la omisión de los factores mencionados provoca que el espectador que conoce la obra de Leopoldo Alas sienta un anhelo inevitable de volver siempre a esas descripciones y emociones tan minuciosamente expresadas en el texto novelesco.