Sobre una gastronomía sostenible
¿Qué es un mundo sostenible?
El alimento sufre hoy en día una crisis de recursos que no se debe ignorar. La importancia de este no debe ser entredicha, a pesar de ser usual el admirar qué gran tesoro es la posibilidad de “Comprar comida”. No solo la comida se da por garantizada, la importancia de la nutrición en sí a veces se omite. “La nutrición es una parte crítica de la salud y el desarrollo. Una mejor nutrición está relacionada con una mejor salud infantil y maternal, sistemas inmunológicos más fuertes, alumbramientos y embarazos más seguros y menor riesgo de enfermedades no transmisibles (como la diabetes y enfermedades cardiovasculares), además de procurar longevidad”. El alimento se suele olvidar e ignorar cuando tratamos el tema de las fuentes sostenibles y renovables. Sin embargo, el tiempo ha sacado a la luz la verdad irrefutable y esto es que nuestro estilo de vida gastronómica no es tan sostenible como podíamos pensar. La sociedad continúa gastando y malgastando recursos en fabricar nuestros productos. Entre 1977 y 2017, la producción de carne se ha triplicado a 280 billones de kilos, a la par que la población mundial ha incrementado en un 81% (H.Ritchie y M.Roser; 2017). La ONU (Organización de las Naciones Unidas) ya ha avisado que, si el consumo de carne no disminuye, la sociedad no será capaz de preservar la tierra. Es de vital importancia encontrar formas sostenibles de alimentación, sin embargo, ya muchos están poniendo en práctica sus propios métodos renovables, los cuales vamos a descubrir y analizar. Y es que un mundo sostenible es aquél en el que no sufriremos una catastrófica crisis de recursos.
¿Cuánto cuesta nuestra comida?
Nuestra comida requiere una gran cantidad de recursos para fabricarse. De estos recursos, el principal es el agua. El 70% de la huella hídrica es determinada por nuestros alimentos. Producir 1 kilo de carne bovina cuesta 15.000 litros de agua. La huella hídrica de la carne es 6 veces más grande que la huella hídrica de los vegetales (Bustos. E.; 2019). Por otro lado, la asociación Greenpeace avisa de que la ganadería provoca tantos gases de efecto invernadero como la totalidad de cada avión, tren y barco en el mundo. Hablando en porcentajes, el 14,5% de los gases de efecto invernadero del mundo entero pertenecen a la ganadería, de quien también pertenece el 80% de la deforestación en la Amazonia. Además, España es el país de la UE con el mayor número de antibióticos en animales de consumición, casi 3 toneladas de antibióticos. Más aún, nuestro propio cuerpo sufre las desventajas de comer carne animal. El consumo de carne está vinculado con varios tipos de cáncer, incluyendo el cáncer gastrointestinal, de próstata, de riñón y mama. Pero de todos ellos, el más vinculado a la carne, es el cáncer de colon. Mientras, los productos procesados como la carne representan un riesgo a sufrir enfermedades cardiovasculares con un radio del 42%, proveído por una evaluación en 2010 de un conjunto de 20 estudios incluyendo alrededor de 1.2 millones de personas. No sólo enfermedades del corazón, también el consumo de carne incrementó el riesgo de diabetes tipo 2 en un 30%, relacionado con la ganancia de peso (Spritzler. F.; 2019). Todos estos datos nos dan a reflexionar: ¿deberíamos parar de consumir carne? Quizá la respuesta es tan solo encontrar otras variantes y disminuir su consumo.
El nuevo alimento
Los insectos ganan cada día más popularidad como un alternativo y posible nuevo alimento. A pesar de que esta posibilidad asquee y asuste a muchas personas, la verdad es que esta práctica ya se asienta en varios países, ninguno de ellos del primer mundo. Los insectos forman parte de la dieta tradicional de al menos 2 billones de personas. Su crianza es más barata y toma mucho menos espacio. Los insectos habitan una larga variedad de hábitats, desde ecosistemas acuáticos a bosques. Por ejemplo, las cucarachas requieren 2 kilogramos de alimento por cada kilogramo de ganancia en peso. Los insectos se pueden criar en corrientes orgánicas y ayudan a reducir la polución medioambiental al producir muchos menos gases de efecto invernadero. Al mismo tiempo, requieren mucha menos agua para su crianza. Además, sus propiedades nutricionales son remarcables gracias a su grasa, vitamina, proteína y mineralización. La crianza de insectos proveería nuevos puestos de trabajo e ingreso monetario a nivel industrial o de hogar, para así ayudar a mejorar nuestro sistema económico. Como producto es extremadamente versátil: la crianza de insectos puede ser de baja tecnología o extremadamente sofisticada, dependiendo de su inversión y, al mismo tiempo, la ganadería tradicional de estos insectos ofrecería sustento en ambientes rurales. Esta posibilidad podría chocar con nuestra perspectiva y es que los insectos, para la mayoría de nuestra sociedad, no son comida real, sino criaturas no bienvenidas. Aun así, la sociedad debe hacer el esfuerzo de abrir sus mentes y descubrir nuevas alternativas (P.Vantomme; 2013).
“Hacerse vegano”
Otra alternativa es adoptar un estilo de vida vegano o vegetariano. Esto en particular es, por mucho, menos extraño que ingerir insectos, a pesar de que podría ayudar aún más. Cada día, más personas deciden seguir esta opción y hacerse veganos. Por ejemplo, “El número de veganos en Reino Unido se cuadruplica entre 2006 y 2018 de acuerdo con la investigación por The Vegan Society”. Uno de los principales factores que ayudan a las personas a decidirse por hacerse veganos son los supuestos beneficios saludables, una dieta más alta en fibra y más baja en colesterol, calcio, proteína y sal, en comparación con la dieta omnívora. Aun así, la dieta vegana no proporciona suficiente vitamina B12. Tal detalle conduce a síntomas neurológicos como el entumecimiento o la insensibilidad” (Brown. J; 2020). Por otra parte, las ventajas medioambientales son lo que más resalta sobre este estilo de vida. Si todos nos hiciésemos veganos, las emisiones de efecto invernadero de todo el mundo relacionadas con la comida, caerían en un 70% para 2050, de acuerdo a la gaceta académica PNAS (Proceedings of National Academy of Sciences). La cantidad de agua necesaria para producir un solo vaso de leche de almendra son 74 litros. Mientras, la leche de arroz necesita 54 litros por vaso. Estos números son relativamente pequeños comparados con los 234 litros de agua por litro de leche de vaca (Allen, P; 2019).
La verdadera efectividad de esta dieta sería la complementación con una consumición y producción menor, para estar lo más saludable posible y frenar el deterioro de nuestro planeta.
Conclusión
El deterioro de nuestro planeta es de vital importancia. Ciudadanos alrededor del mundo deben encontrar la más rápida y mejor alternativa para conseguir un mundo sostenible. Ya sabemos que nuestro estilo de vida gastronómico destruye nuestro ecosistema. La carne y la leche de vaca es cara en relación a nuestros recursos. A pesar de esto, de hecho, otras alternativas ascienden como nuevos alimentos y diferentes estilos de vida que lanzan una chispa de esperanza en estos tiempos. La sociedad debe abrir su mente y disminuir la producción y consumo de carne para, finalmente, merecerse un mundo sostenible.
Referencias
-Allen, P. 2019. Is a vegan diet better for the environment? BBC Goodfood.com Retrieved 21/04/2020 from: https://www.bbcgoodfood.com/howto/guide/vegan-diet-better-environment
-Brown, J. 23RD January 2020. The vegan factor. BBC.com Retrieved 21/04/2020 from https://www.bbc.com/future/article/20200122-are-there-health-benefits-to-going-vegan
-Bustos E. 25 March 2019 Producing meat. NAP, Noticias Agropecuarias.Com. Retrieved 19/04/2020 from https://www.noticiasagropecuarias.com/2019/03/25/cambian-las-formas-de-producir-alimentos-ene-el-mundo/
-Ritchie, H and Roser, M. August 2017 Meat and Dairy Production. Our World in data. Retrieved 19/04/2020 from https://ourworldindata.org/meat-production
-Spritzler, F. September 25 2019 Meat: Good or Bad?. Health line. Retrieved 18/04/2020 from: https://www.healthline.com/nutrition/meat-good-or-bad
-Vantomme, Paul, van Huis, Arnold, Van Itterbeeck, Joost, Klunder, Harmke, Mertens, Esther, Halloran, Afton, Muir, GIulia. 2013 Edible insects, Future prospects for food and feed security.
-World Health Organization (n.d.) (n.a.) Nutrition. Retrieved 21/04/2020 from: https://www.who.int/health-topics/nutrition
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Estudiante de Traducción y Lenguas Modernas de la Universidad de Alcalá. Nacido en 2001, proveniente de Murcia. Amante de los videojuegos y de la literatura. Quizá muy joven, quizá adolece en experiencia. Fuente de dudas y de cuestiones obvias y muy estúpidas para responderse. Sediento de experiencias nuevas y de colgar la ignorancia. Compensa las aptitudes que le faltan con voluntad para mejorar.
