Espejo
Espejo, espejito.
Tras de ti veo
mi mundo infinito.
Lo invisible a mis ojos
Tú ya lo habías visto.
Espejo, espejito.
Tras de ti veo
mi mundo infinito.
Lo invisible a mis ojos
Tú ya lo habías visto.
El tatuaje es un arte que surgió hace 5.000 años y que ha ido extendiéndose a través de los diferentes países y culturas, recibiendo diversos significados. Japón, China, Nueva Zelanda, Estados Unidos… estos son algunos de los países donde los tatuajes proliferaron y se crearon diversos estilos para acomodarse al gusto o al simbolismo de cada cultura.
Mi cuerpo tecla de piano
marfil gordo
con el tiempo se pinta amarillo
mi cuerpo columna de mármol
veteada y blanca y rosa
Las novelas “Fruta podrida” (Lina Meruane, 2004) y “Las cosas que perdimos en el fuego “(Mariana Enríquez, 2016) plasman la violencia ejercida sobre las mujeres y sus cuerpos, tanto en el plano físico y moral como en el sociopolítico y económico. En el presente trabajo se analizan ambas obras comparativamente y se explora el modo en el que las autoras ponen al descubierto situaciones reales y cotidianas que tienen lugar en Chile y en Argentina, sus países de origen.
No es un secreto, recorrer la literatura de cualquier escritora puede llegar a ser una tarea inabarcable, entre otras cosas, porque implica estudiar, también, lo que se ha dicho sobre ella. Desde esta óptica, el libro editado por Ultramarinos, «Diré tu cuerpo», de María-Mercè Marçal, brinda una oportunidad.
De forma simultánea la autora, Agustina Bazterrica (Buenos Aires, 1974), presenta los sentimientos humanos elevados a la máxima potencia: odio, tristeza, dolor, lástima, indiferencia, impotencia, sufrimiento y miedo, productos de una sociedad, si se puede decir, silenciosa y a la vez voraz, pues prevalece la supervivencia a cualquier costo. Se trata de una narración cruda, sin reparos, con personajes que no tienen dilemas morales ni éticos con el hecho de cazar y comer personas, de criarlas y convertirlas en un bien de consumo humano en el que los procesos de trazabilidad son cuidadosamente controlados y supervisados.
No es un libro de autoayuda, de aceptación del cuerpo. Simplemente no da cabida al canon: su trasfondo político ataca a toda imposición que incite al rechazo propio, y a todo deseo de cambio (cirugía, depilación, freno del paso del tiempo…) que nazca de la obligación social.