Contra la flecha del tiempo: lo fantástico y las transgresiones de la cronología

por | Sep 3, 2020

Contra la flecha del tiempo: lo fantástico y las transgresiones de la cronología

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Conflict with time seems to me the most potent and fruitful theme in all human expression.

H.P. Lovecraft, Notes on Writing Weird Fiction (1937) 

Si se examina la amplísima bibliografía publicada sobre Teoría de lo Fantástico (en diversos idiomas), podría parecer que queda poco por decir acerca de la categoría de lo fantástico: ésta se ha definido y estudiado desde el estructuralismo, el psicoanálisis, la sociología, el feminismo, la estética de la recepción o la lingüística, por sólo citar algunas perspectivas teóricas fundamentales. Asimismo, se han propuestos numerosos acercamientos desde la tematología que han generado otras tantas tipologías de los temas y motivos que componen el universo fantástico desde sus orígenes en el romanticismo.

Aun así, y dejando de lado los siempre necesarios trabajos de carácter histórico y crítico sobre autores/as, obras, periodos y tradiciones nacionales específicos, todavía quedan aspectos de lo fantástico por analizar, a fin de completar nuestro conocimiento de dicha categoría. Uno de ellos es el que estoy investigando en la actualidad: la subversión fantástica del tiempo.

Antes de continuar debo hacer una aclaración esencial: mi investigación se centra en obras en las que se plantea una transgresión imposible de las coordenadas temporales. Ello supone dejar fuera de mi estudio la ciencia ficción, porque en dicho género la tecnología permite que –dentro de los márgenes del texto- la alteración del tiempo ocurra de forma lógica, aceptable. Por el contrario, lo fantástico es una categoría que presenta fenómenos, situaciones, seres, que suponen una transgresión de nuestra idea de lo real, puesto que se trata de fenómenos imposibles, inexplicables. El objetivo de lo fantástico es cuestionar la validez de los sistemas de percepción de la realidad comúnmente admitidos.[1]

El motivo fundamental que impulsa mi investigación sobre el tiempo es la escasísima atención que se le ha prestado en la mayoría de los estudios sobre lo fantástico. Salvo algunos trabajos que después mencionaré, esa mínima atención se ha manifestado, fundamentalmente, a través de tipologías y catálogos temáticos que suelen reducir las múltiples variables en que puede presentarse la transgresión de la cronología a una única categoría (alteraciones del tiempo), como si todas esas variables tuvieran una misma forma, función y sentido; a lo que hay que añadir que en la mayor parte de esos catálogos el tiempo se ve condenado a compartir categoría con el espacio. Ello sorprende aún más cuando se comprueba que en dichos catálogos no hay problema, por ejemplo, en otorgar categorías temáticas autónomas a cada una de las múltiples alteraciones fantásticas de la identidad humana: vampiros, fantasmas, dobles, zombis, hombres-lobo, momias, metamorfosis, etc.[2]

Dos justificaciones podrían aducirse para intentar explicarlo. En primer lugar, hay que tener en cuenta que buena parte de esos estudios (pienso en algunos tan significativos como los de Caillois, Vax y Todorov) proponen definiciones de lo fantástico demasiado vinculadas a sus manifestaciones a lo largo del siglo XIX, periodo en el que la transgresión del tiempo no es un motivo muy usual, por cuestiones a las que enseguida volveré. La segunda justificación podría estar vinculada a la decisiva influencia en los estudios literarios de la noción bajtiniana de cronotopo, dada la intrínseca conexión que dicho concepto establece entre tiempo y espacio.

La hipótesis central que guía mi investigación tiene que ver con la primera de esas justificaciones: la literatura del siglo XIX revela una significativa escasez de narraciones que propongan transgresiones fantásticas del tiempo, a diferencia del espacio y de la identidad, dos categorías que son constantemente subvertidas por vías diversas.

A mi modo de ver, y esto es lo que trato de demostrar en mi investigación, el tiempo no se convierte en un problema ni en un tema específico de la literatura fantástica hasta principios del siglo XX, coincidiendo con la preocupación general por el tiempo (y su transgresión) que se manifiesta en la ficción y el arte modernos (que, a su vez, coincide con los nuevos postulados de la física, la filosofía o la psicología). Basta pensar en la constante experimentación con el tiempo que se manifiesta en la narrativa de Proust, Joyce, Woolf o Faulkner, producto de la insatisfacción ante el realismo imperante en las últimas décadas del siglo XIX y, sobre todo, de la reivindicación de la subjetividad: frente a la noción de un tiempo único y lineal, estandarizado e idéntico para todos (el tiempo público, el tiempo controlado por el reloj), la ficción apuesta por una visión del tiempo como entidad múltiple, relativa, subjetiva, directamente vinculada a la experiencia individual del mismo.

Esa misma preocupación por la experiencia y la representación del tiempo también se manifestó en la pintura y el cine. Basta pensar en el cubismo y su reacción contra las limitaciones de la forma espacial, que también implica una voluntad de transcender las limitaciones temporales a través de la representación simultánea de un objeto desde diversos puntos de vista, otorgándoles a todos la misma validez (a las tres dimensiones que la pintura había explorado hasta entonces, el cubismo añade el tiempo). Por su parte, el cine también permitía crear la sensación de simultaneidad gracias a la representación, mediante el montaje, de diversos acontecimientos que estaban transcurriendo a la vez en espacios diversos (o incluso en tiempos diferentes).

Como decía, salvo contadas excepciones, la literatura fantástica del siglo XIX raramente va a poner en primer plano el problema de la representación del tiempo y su alteración imposible. Es cierto que ya desde principios de dicha centuria se publicaron relatos en los que aparecían fenómenos que rompían con la visión lógica y causal de la cronología por diversas vías: saltos y/o viajes en el tiempo por parte de personajes que se duermen y despiertan muchos años después (a veces con la ayuda de la magia o de la “ciencia”); seres que suponen una irrupción del pasado en el presente (fantasmas, vampiros, momias y otros revenants); y alteraciones imposibles de las coordenadas temporales (que suelen también afectar a las coordenadas espaciales), que es la variante menos frecuente de todas. Sin embargo, en la mayoría de los textos encuadrables en las dos primeras variantes, la subversión fantástica del tiempo no ocupa el lugar central del texto ni tampoco recae sobre ella la creación del efecto fantástico. Dicho de otro modo, la historia no está construida en torno a la tematización de la transgresión del tiempo, a diferencia de lo que ocurrirá en el siglo XX (y en lo que llevamos de XXI) en las narraciones de Lovecraft, Borges, Buzzati, Cortázar, Richard Matheson (y sus adaptaciones en la serie de TV The Twilight Zone), Cristina Fernández Cubas y José María Merino, o en películas como Peggy Sue got married(1986, F.F. Coppola), Groundhog Day (1993, Harold Ramis), Donnie Darko (2001, Richard Kelly), Sen to Chihiro no Kamikakushi (El viaje de Chihiro, 2001, Hayao Miyazaki) y Midnight in Paris (2011, Woody Allen).

La reflexión teórica que sirve de base a mi investigación va acompañada de una propuesta de tipología de transgresiones temporales, articulada en 9 posibilidades (tiempo total, tiempo expandido, tiempo acelerado, tiempo detenido, tiempo invertido, tiempos convergentes, yuxtaposición de tiempos paralelos, ingreso en otro tiempo y tiempo cíclico). Se trata, evidentemente, de un catálogo provisional y, por ello, susceptible de ser ampliado y corregido, pero que demuestra cómo la ficción fantástica emplea formas diferentes de refutar la concepción unidireccional del tiempo y la representación lineal del mismo. Y dichas formas revelan, a su vez, funciones, sentidos y efectos diversos diversos. Ello redunda en lo que antes señalé: para apreciar en todas sus dimensiones el valor de las alteraciones imposibles de la cronología, se hace necesario analizarlas y evaluarlas de forma autónoma, sin encajarlas en esa vaga y reduccionista categoría de alteraciones espacio-temporales que, como decía, postulan la mayor parte de estudios sobre lo fantástico.

[1] Esta es la idea de lo fantástico que yo defiendo y que he expuesto con detalle en diversos trabajos de carácter teórico. Véase sobre todo mi ensayo Tras los límites de lo real. Una definición de lo fantástico (2011).

[2]Ello viene ocurriendo desde la célebre Antología de la literatura fantástica (1940), compilada por Bioy Casares, Borges y Ocampo, y ha continuado en muchos trabajos posteriores, algunos de ellos obras esenciales para la Teoría de lo Fantástico. Así ocurre, por citar algunos bien conocidos, en Caillois (1958), Vax (1960), Todorov (1970), Steinmetz (1990), Campra (2000) o Lazzarin (2000). Entre los escasos trabajos dedicados específicamente el estudio de las transgresiones fantásticas del tiempo, cabe destacar Botton Burlá (1983), Fabre (1992), Vas-Deyres y Guillaud (2011), Alber (2012), Roas (2012) y Gomel (2014).

Bibliografía 

Alber, Jan, “Unnatural Temporalities: Interfaces between Postmodernism, Science Fiction, and the Fantastic”, en Markku Lehtimäki, Laura Karttunen y Maria Mäkelä (eds.), Narrative, Interrupted: The Plotless, the Disturbing and the Trivial in Literature, De Gruyter, 2012, pp. 174-191.

Borges, Jorge Luis, Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo (eds.), Antología de la literatura fantástica (1940), Edhasa, Barcelona, 1977.

Botton Burlá, Flora, Los juegos fantásticos: estudio de los elementos fantásticos en cuentos de tres narradores hispanoamericanos, UNAM, México, 1983.

Caillois, Roger, “De la féerie à la science fiction ”, en Anthologie du fantastique, Club Français du Livre, París, 1958, tomo I.

Campra, Rosalba, Territori della finzioni. Il fantastico in letteratura, Carocci, Roma, 2000.

Fabre, Jean, Le miroir de sorcière. Essai sur la littérature fantastique, Librairie José Corti, París, 1992.

Gomel, Elana, Narrative Space and Time. Representing Impossible Topologies in Literature, Routledge, Londres y Nueva York, 2014.

Lazzarin, Stefano, Il modo fantástico, Latterza, Roma, 2000.

Roas, David, Tras los límites de lo real. Una definición de lo fantástico, Páginas de Espuma, Madrid, 2011.

Roas, David, «Cronologías alteradas. La perversión fantástica del tiempo», en Flavio García y María Cristina Batalha (coords.), Vertentes teóricas e ficcionais do Insólito, Editora Caetés, Rio de Janeiro, 2012, pp. 106-113.

Steinmetz, Jean-Luc, La littérature fantastique, PUF, París, 1990.

Todorov, Tzvetan, Introduction à la littérature fantastique, Seuil, Paris, 1970.

Vas-Deyres, Natacha, y Lauric Guillaud (eds.), L’imaginaire du temps dans le fantastique et la science fiction, Presses Universitaires de Bordeaux, Bordeaux, 2011.

Vax, Louis, L’Art et la littérature fantastique, P.U.F., París, 1960.

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