Dos libros de relatos de Ignacio Padilla: «Lo volátil y las fauces» y «Las antípodas y el siglo»

por | Jun 21, 2019

Dos libros de relatos de Ignacio Padilla: «Lo volátil y las fauces» y «Las antípodas y el siglo»

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Ignacio Padilla, Lo volátil y las fauces
Madrid, Páginas de Espuma
220 páginas, 17 euros

Ignacio Padilla, Las antípodas y el siglo
Madrid, Páginas de Espuma
115 páginas, 14 euros

En noviembre de 2018 Páginas de Espuma publicó la cuarta entrega de la Micropedia de Ignacio Padilla (1968-2016). La andadura que había comenzado el autor mexicano con la escritura de Las antípodas y el siglo (Espasa-Calpe, 2001) llegaba a su fin; y con motivo de la celebración del final de su proyecto —y en aras de conmemorar al autor, que había fallecido hacía poco más de dos años—, Páginas de Espuma reeditó los tomos de la Micropedia y los publicó en un estuche conmemorativo en el que Las antípodas y el siglo (2001), Los reflejos y la escarcha (2008), El androide y las quimeras (2012) y Lo volátil y las fauces (2018) comparten espacio, protagonismo, homenaje y palabras cariñosas de los amigos de Padilla, que no son pocos.

Lo volátil y las fauces (2018) constituye la cuarta entrega de este proyecto micropédico que dura ya casi veinte años. El primer tomo, Las antípodas y el siglo, se publicó en 2001 (Espasa-Calpe) y se reeditó junto a la última obra (Páginas de Espuma, 2018). Ambos volúmenes son en realidad un conjunto de relatos. Cuentos sobre dragones, bestias, relojes que van con retraso, una peste que hace sanar a los enfermos, herejías y estorninos. Cuentos que son relatos, relatos que son mitos. La ficción y la no ficción se buscan, dialogan, se enfrentan y empatan. Y siguen alternándose en una suerte de baile exótico a lo largo de las páginas de ambos tomos de la Micropedia. Micropedia. “Micro” en comparación con una enciclopedia Larousse (ya que son solo cuatro los tomos que constituyen la primera). “Pedia”, claramente, por su objetivo didáctico. No podíamos esperar menos de quien se ha formado para ser docente. Y esa voluntad de adoctrinar se muestra ya en la cubierta de los tomos, que explican la definición de cada una de las palabras que componen los títulos. Su enciclopedia de monstruos, de situaciones ficticias en mundos reales: de situaciones reales en mundos ficticios. De anécdotas con moraleja, de relatos que sitúan al lector en el límite de lo posible, o en el límite de lo imposible.

El tono narrativo es el mismo, las situaciones: similares. Cambia la temática, varía el tempo. Y así logra Padilla que ninguno de los relatos sea igual que el anterior. Aunque se reconozca claramente el estilo del autor en cada uno de ellos. Parecidos, pero no iguales. Como dos hermanos que, sin serlo, se dirían gemelos. Pero cada uno de ellos con una esencia propia, con una personalidad única.

El cuarto tomo de la Micropedia enlaza con el primero, demostrando que enciclopedia tampoco le habría venido mal como título; cerrando el círculo que abrió Padilla a principios de siglo; finalizando con éxito la andadura que había iniciado entonces. Aunque la selección y edición de sus textos la haya tenido que hacer Jorge Volpi, y no él. Y es que siempre es un honor para un autor que escribe bien recibir las críticas del público; igual que una reseña siempre pierde parte de su sentido si no puede dialogar con el escritor. Así que esta reseña solo puede ser para los lectores, para los mismos que leerán a Padilla en esa edición preparada por Volpi, la selección al desnudo de los cuentos de su amigo (a la que pareciera faltar una introducción) que les muestra que, a veces, los frutos del trabajo llegan tarde, pero siempre llegan.

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