El destino de Roma: los libros II Y VI de “La Eneida”
“Mándasme ¡oh Reina! que renueve inefables dolores, refiriéndote cómo los Dánaos asolaron las grandezas troyanas y aquel miserando reino; espantosa catástrofe, que yo presencié y en que fui gran parte” (Virgilio, 2016, p. 27).
Y así empieza a narrar Eneas la caída de Troya: una condena hacia un destino, pero también su profunda herida de orgullo y su motor hacia la aventura y el resarcimiento nacional que él mismo representa. Durante el Libro II, el héroe troyano, ilustra la crueldad y la desesperación de la guerra a través de la masacre de los troyanos, siendo testigo de la destrucción de su ciudad natal a manos de los griegos: “Quebrantados por la guerra y contrariados por el destino en tantos años ya pasados…” (Virgilio, 2016, p. 27).
Eneas es un personaje de modelo romano caracterizado por el deber y la devoción hacia los dioses, la familia y el destino; al contrario que Aquiles o Ulises, es considerado el “guía espiritual de su pueblo”; un nuevo tipo de héroe que antepone su responsabilidad frente a las necesidades primarias. Habla Virgilio un lenguaje que nos ha tornado familiar y universal sobre el que se sostienen nostalgias y belicosidades del hoy y del ayer. La historia que se relato sobre el primer romano es una excusa para alabar el germen de una forma de Historia y ensalzar los orígenes y antecesores de un Augusto que está erigiendo un imperio. Para ello, Virgilio hace de su literatura propaganda, diviendo la historia griega de la troyana. El autor crea una contraposición entre ambas patrias, esperando mostrar una Grecia malvada frente a una Troya devastada: un nosotros y unos otros.
Séame lícito romper los sagrados vínculos que me unían a los Griegos, séame lícito detestarlos y divulgar sus ocultas tramas; ninguna obligación me liga ya a la patria; mas tú ¡oh Rey! Cúmpleme lo prometido, y tú ¡oh Troya, libertada por mí! guárdame tu fe si digo verdad, si logro recompensar tan gran beneficio.
(Virgilio, 2016, p. 32)
La caída de Troya se convierte en el inicio del viaje que funda Roma (la nueva Troya). Y sobre las cenizas se postula Tal y como un líder, un caudillo, un ejemplo de emperadores y hasta dioses.
Durante el Libro VI, Eneas realiza su viaje por el Averno, guiado por la Sibila de Cumas: “toda la turba de las sombras, por allí difundida, se precipitaba a las orillas: madres, esposos, héroes magnánimos, mancebos, doncellas, niños colocados en la hoguera a la vista de sus padres, sombras tan numerosas como las hojas que caen en las selvas a los primeros fríos del otoño” (Virgilio, 2016, p. 133). Allí, busca obtener información sobre su padre, Anquises, el destino y el futuro de Roma.
El heroísmo y el sacrificio que muestra, incluso en momentos de adversidad, determinan su lealtad hacia su destino y su gente, que lo convierten en un héroe. Virgilio lo presenta como una representación del coraje y la compasión, como ancestro de la línea de los reyes romanos. Y es durante el viaje y gracias a las visiones de Anquises que Virgilio revela el destino “glorioso” de Roma y el origen de su influencia divina. La Eneida explora las consecuencias de los actos humanos y divinos en la vida de los personajes, exponiendo la moralidad de los personajes y la justicia romana. Y no hay alternativa, no hay Grecia, no hay Dido, no hay sino una perseverancia y un discurso. La respuesta es Eneas sin rechistar. Virgilio es un poeta y un hilo político que combina las notas de coraje y de compasión al tiempo que existe un reverso de odio y violencia.
El libro VI resulta revelador desde una perspectiva platónica, son las influencias de Platón e incluso de las doctrinas órficas y neopitagóricas sobre la reencarnación de las almas (Vicente Cristóbal, 1992). El viaje hacia el Averno y su encuentro con su padre presenta un discurso en el que se revela dicha doctrina sobre la reencarnación y la transmigración del alma:
Desde el principio del mundo, un mismo espíritu interior anima el cielo y la tierra […] Esas emanaciones del alma universal conservan su ígneo vigor y su celeste origen mientras no están cautivas en toscos cuerpos y no las embotan terrenas ligaduras y miembros destinados a morir […] Ni aun cuando en su último día las abandona la vida, desaparecen del todo las carnales miserias que necesariamente ha inoculado en ellas, de maravillosa manera, su larga unión con el cuerpo.
(Virgilio, 2016, p. 145)
Esta descripción plantea el debate la inmortalidad del alma, pero también de los héroes y los mitos. Según la visión platónica, las almas pueden transmigrar y ser reencarnadas en diferentes formas de vida. Las influencias de corrientes religiosas como las órficas y las neopitagóricas enseñaban la purificación del alma a través de múltiples encarnaciones, con el objetivo de alcanzar la purificación definitiva y liberarse del ciclo de reencarnaciones.
En conclusión, los libros II y VI son esenciales para comprender la trayectoria de Eneas y el destino de Roma. También para entender las ficciones que con patetismo crean realidades. Las cruciales alegorías que resaltan la valentía, el sacrificio y la devoción del héroe, así como la fundación mitológica de Roma nacen de la derrota inicial. ¿Realmente no es la gloria la derrota más absoluta? ¿No es el principio para dar la vuelta a una tortilla identitaria? Pero podemos estar tranquilos: los Eneas nunca mueren, siempre vuelven.
BIBLIOGRAFÍA
Del Río, J. (2019, 22 mayo). La teoría del alma en platón – Biblioteca de Nueva Acrópolis. Biblioteca de Nueva Acrópolis. https://biblioteca.acropolis.org/la-teoria-del-alma-en-platon/ [Consultado el 6-01-2023]
Virgilio & Traducido por E. de Ochoa (de la Real Academia Española). (2016). La Eneida. elaleph.com. https://www.iesmiguelservet.es/wp-content/uploads/2016/04/Virgilio-La-Eneida-en-prosa.pdf [Consultado el 4-01-2023]
Vicente Cristóbal. (1992). “Introducción” a Virgilio, Eneida, Madrid, Gredos, pp. 11-130. (Resumen del Aula Virtual).

Noemí Daphne San Martín Cano
Estudiante universitaria de la carrera de Estudios Hispánicos de Alcalá de Henares, con gran pasión por la cultura, el arte y una persona que se desvive por los libros. Escritora desde joven con una trayectoria literaria que abarca desde ser partícipe en un proyecto musical donde bailó, cantó y representó su propio poema, La Vida y La Muerte, en el Auditorio Nacional de Madrid hasta la actualidad, en la que es partícipe de Contrapuntocomo coordinadora de Alrededores.
