La catarsis futurística de Marta Sanz. Sobre “Persianas metálicas bajan de golpe”

por May 7, 2024

La catarsis futurística de Marta Sanz. Sobre “Persianas metálicas bajan de golpe”

por

Marta Sanz, Persianas metálicas bajan de golpe

Barcelona, Anagrama

272 páginas, 19,90 euros

En el panorama de la narrativa contemporánea en lengua española, Marta Sanz emerge como una figura central cuya obra no solo captura el zeitgeist de su tiempo, sino que también proyecta visiones distópicas que sirven como vehículos para la crítica social y cultural. Nacida en Madrid en 1967, Sanz es doctora en Literatura Contemporánea por la Universidad Complutense de Madrid y ha cultivado una prolífica carrera no solo como novelista, sino también como crítica literaria y colaboradora en medios de gran prestigio como El País y “El Cultural”, del periódico El Mundo. Su narrativa, rica en géneros que abarcan desde el cuento hasta el ensayo, articula una mirada crítica que entrelaza literatura e ideología, un reflejo de su compromiso político manifestado en su apoyo a Izquierda Unida en las elecciones generales de 2011.

La novela Persianas metálicas bajan de golpe (Anagrama, 2023) se inscribe dentro del género de la ficción especulativa, ofreciendo una crónica distópica que, siguiendo la estela de maestros del género como Ursula K. Le Guin, Margaret Atwood o Rosa Montero, se adentra en un futuro tanto atormentador como desolador. Sin embargo, y es aquí donde la obra de Sanz cobra una dimensión singular, la proyección futurista viene acompañada de una esperanza tenaz, un brote de primavera en medio de la desolación. La habilidad de Marta Sanz para entrelazar lo futurista con lo esperanzador, utilizando la distopía como un espejo de nuestras actuales disfunciones sociales, es lo que distingue a Persianas metálicas bajan de golpe en el canon de tal tendencia literaria. Su visión, aunque anclada en una crítica aguda de la tecnologización y deshumanización progresivas de nuestra sociedad, nunca se despoja de la posibilidad de un renacimiento espiritual y social. En este sentido, la novela actúa no solo como un recordatorio de los peligros que nos acechan, sino también como un llamado a la acción y al optimismo.

En Land in blue (Rapsodia), un mundo dominado por la tecnología, son la soledad y la deshumanización las que configuran la cotidianidad de los personajes. Tal es así, que se nos presenta el espacio como un lugar donde “las conexiones con el exterior […] están literal y orgánicamente instaladas en la palma de la mano” (p. 86) subrayando la fusión entre lo humano y lo tecnológico, planteando interrogantes sobre la autonomía y la libertad individual. En este contexto, una mujer madura entabla una peculiar relación con un dron, Flor Azul, a través del cual mantiene conversaciones con su amiga Bibi. Esta interacción no solo revela la complejidad de las relaciones humanas en un futuro tecnologizado, sino que también cuestiona la esencia misma de lo humano. Los personajes robóticos, con sus capacidades emocionales y éticas, desafían las convenciones y ofrecen una perspectiva de humanización de lo inhumano. La novela, descrita como “un panfleto futurista, una sinfonía ciborg”, se erige en una plataforma de protesta y reflexión. Por otro lado, Sanz emplea una rica variedad de referencias culturales y literarias, desde la alta cultura hasta el chismorreo televisivo, para tejer una narrativa que es a la vez crítica y esperanzadora. Los leitmotivs de las persianas metálicas que bajan de golpe y la omnipresencia de drones como Flor Azul, Cucú y Obsolescencia, articulan una visión de futuro que, a pesar de su aparente desolación, alberga la posibilidad de renacimiento y cambio. La narrativa se sumerge en las profundidades de lo que significa ser humano en un mundo cada vez más mediado por la tecnología. A través de sus personajes, tanto humanos como robóticos, Sanz explora la complejidad de las emociones, la ética y las relaciones en este contexto futurista. Los drones, dotados de sensibilidad y capacidad para el amor, emergen no solo como figuras de cuidado y vigilancia, sino también como entidades capaces de rebelión y deseo de humanidad. Esta inversión de roles cuestiona nuestras preconcepciones sobre la autonomía, la conciencia y la posibilidad de una coexistencia simbiótica entre humanos y máquinas.

El uso magistral del lenguaje por parte de Sanz, rico en simbolismo y metáforas, refuerza esta exploración temática. Las persianas metálicas que bajan de golpe se convierten en un símbolo del cierre emocional y la represión, mientras que la recurrente imagen de la primavera representa la esperanza y el potencial de regeneración. A través de esta dualidad simbólica, la novela invita al lector a reflexionar sobre las posibilidades de cambio y redención en un mundo que parece irremediablemente encaminado a la desolación. Asimismo, la estructura narrativa de la obra, con sus 60 “capítulos” que alternan entre la narración heterodiegética y momentos de introspección profunda, crea un ritmo que refleja la inestabilidad y la fragmentación del mundo que describe. Este enfoque estructural no solo captura la esencia caótica del futuro distópico, sino que también simboliza la lucha constante por encontrar coherencia y significado en un mundo en descomposición.

Persianas metálicas bajan de golpe es mucho más que una de tantas obras de ficción especulativa; es un tratado sobre la resiliencia humana y la capacidad innata de imaginar y luchar por un futuro más próspero y menos autodestructivo, incluso en las circunstancias más adversas. Marta Sanz, con su profunda comprensión de la condición humana y su habilidad para proyectar esta comprensión en un contexto futurista, ofrece una obra que critica pero también inspira. La novela es un llamado a la esperanza, un recordatorio de que, a pesar de la oscuridad que nos rodea, la primavera siempre tiene el potencial de surgir de las ruinas. En este sentido, Persianas metálicas bajan de golpe se erige no solo como un hito en la obra de Sanz, sino también como una contribución valiosa y oportuna al diálogo cultural y literario sobre nuestro futuro colectivo.