Una cierta persistencia de la especie. “La distancia que nos separa”, de Maggie O’Farrell

por May 3, 2024

Una cierta persistencia de la especie. “La distancia que nos separa”, de Maggie O’Farrell

por

Maggie O’Farrell, La distancia que nos separa

Traducción de Concha Cardeñoso

Barcelona, Libros del Asteroide

344 páginas, 22,95 euros

La distancia que nos separa es la última novela editada en España de la autora Maggie O’Farrel (Coleraine, 1972). Cronológicamente, esta sería la tercera novela de la autora, publicada originalmente en 2004, mucho antes de éxitos como Hamnet (2020, Libros del Asteroide, 2021) o El retrato de casada (2022, Libros del Asteroide, 2023). O’Farrell, a quien conocemos por su estilo sencillo pero efectivo, nos presenta en esta novela un juego de genealogías y de identidades que nos permitirá pensar cómo nos narramos y cómo las personas estamos conectadas unas a otras. Haciendo uso de una escritura fragmentada llena de saltos temporales y cambios de personajes (técnicas ya empleadas en obras como Hamnet o Sigo aquí), la novela propone a las lectoras seguir a dos personajes principales: Stella y Jake. Separados, en principio, espacialmente, ambos realizarán sin embargo un viaje tanto literal como metafórico, a la vez que la narración va desenvolviéndose y descubre, lentamente, las complejidades que han llevado a ambos protagonistas a sus situaciones actuales. Si bien el dilema de Jake se conoce desde prácticamente el inicio, el de Stella se hará esperar hasta el final, oculto bajo capas y capas de vida narrada, de recuerdos, de familia. Ambas historias discurren de forma paralela al inicio y la autora va tendiendo un entramado de similitudes, imbricaciones, actos y consecuencias. Asistimos a la crónica de dos líneas familiares, la de Stella, de origen italiano, que reside en Londres y tiene una hermana gemela, Nina. La de Jake, de ascendencia escocesa, pero nacido y criado en China, quién no conoce a su padre.

Eros, dice Anne Carson (Toronto, 1950), es distancia. Los personajes de O’Farrell sienten todos los matices que ya aventuraba Carson en su ensayo Eros dulce y amargo (2020, Lumen) con respecto a aquello de lo que están separados. Desean saber, desean conocer y comprender aquello que está lejos, el pasado, su familia, el uno al otro. De esta forma, la novela de O’Farrell pone de relieve nuestra visión siempre parcial del mundo y de las historias, aunque ofrece a la lectora un lugar privilegiado de conocimiento omnipresente. Así, también conocemos a la familia de ambos, en una especie de efecto mariposa que nos demuestra que nosotras estamos aquí por lo que Roland Barthes (Cherburgo-Octeville, 1915) denominó “una cierta persistencia de la especie”. Hubo, por tanto, antes, cuerpos que tomaron decisiones, que sufrieron, que (se) amaron, que tuvieron una vida antes de la nuestra, que se quedaron, que se fueron. Cabe poner de relieve, como siempre en O’Farrell, la descripción del paisaje y la labor de documentación acerca de los distintos territorios, que queda patente en el texto. Destacan también temas constantes en la obra de la norirlandesa: los lazos que nos unen, la familia y sus normas, los errores y la capacidad para enmendarlos. Todo ello llevado a hombros de personajes también clásicos en su escritura: fuertes, singulares, apasionados. En definitiva, una novela que puede recordarnos la importancia de pensar en la fragilidad de la diferencia, pero también en su valor y en los modos en que podemos apreciarla. Como lectoras nos vemos incitadas a reflexionar que quizá la distancia sea solo eso, ese giro que hicimos en aquella esquina, el camino no elegido en la bifurcación, un instante de miedo.

El vértigo que produce pensar que un momento puede cambiar el resto de la trayectoria se alterna en la novela con las ganas de saber más, de adentrarse en las vidas de los personajes. La escritura es ágil, lo que convierte la historia en una novela de rápida lectura. No obstante, pese a que ya se puede intuir el peso y la consistencia que adquirirá el estilo de O’Farrell, no alcanza la madurez de algunas de sus obras posteriores, en las que podemos encontrar un trabajo de ensamblaje y una voz narrativa de mayor calado. En cualquier caso, como lectoras, podemos triangularnos con la distancia que separa a la O’Farrell de entonces y a la de ahora, así como a la que separa a sus personajes, para entenderla y entendernos mejor.