Pensar la inmediatez. “Sopa de Wuhan”, reflexiones sobre el Covid-19

por | Abr 23, 2020

Pensar la inmediatez. “Sopa de Wuhan”, reflexiones sobre el Covid-19

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Sopa de Wuhan. Pensamiento contemporáneo en tiempos de pandemia, Pablo Amadeo (Editor)

Editorial: ASPO (Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio)

188 páginas, edición gratuita digital

¿Es posible pensar en la inmediatez? Incluso si es viable hacerlo, nada parece más alejado de la filosofía, que exige, por definición, una reflexión profunda y meticulosa. Pero esto no evita que la realidad imponga situaciones cuya complejidad solo es equiparable a su imprevisibilidad. Es cierto, el Covid-19, que ha paralizado al mundo, estuvo tiempo anunciando su llegada, mucho antes de que los gobiernos europeos reaccionaran. Aun así, al menos para buena parte de las personas, las dimensiones del problema han sido una sorpresa y, no solo, sino que el escenario resulta relativamente inédito. Incluso si podemos citar casos análogos, la parálisis que vivimos en España, y en buena parte del globo, resulta novedosa.

Frente a esta situación, es natural que pensadores de distintas partes del mundo intenten abordar el problema, incluso si es de manera humilde. Desde artículos de opinión hasta expresiones artísticas, no han faltado discursos que interpelen y cuestionen el Coronavirus y las consecuencias que ha traído a la sociedad. Siguiendo esta línea, resulta igualmente natural que haya quienes intenten seguir estas reflexiones. Este es el caso de Pablo Amadeo, que editó Sopa de Wuhan, un volumen que recoge artículos de filósofos y pensadores que piensan la situación actual y sus posibles derivaciones —incluso creó una editorial para llevar adelante este proyecto digital, ASPO (Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio)—.

Los problemas de un libro como este saltan a la vista. Primero, el título. Incluso con el tono irónico que (queremos pensar) posee, hace eco de las connotaciones racistas que ha tenido buena parte de los discursos en torno al Covid-19. Más allá, hay otro problema, intrínseco a la publicación apresurada, quizá, del volumen: los textos recogidos corren el riesgo de caducar próximamente. Estos artículos son, en su mayoría, opiniones publicadas en periódicos, reflexiones inmediatas que responden, incluso si pueden trascender a las circunstancias, al momento concreto que las produjo. Un ejemplo claro es el texto de Giorgio Agamben que abre Sopa de Wuhan, “La invención de una epidemia”, fechado a finales de febrero del 2020. El filósofo italiano cuestiona la cuarentena y su validez. Para el momento en que se escribe esta reseña, el escepticismo inicial resulta, por lo menos, cuestionable, incluso si varias de las ideas expresadas por Agamben son acertadas.

Para lo que sí sirve Sopa de Wuhan es para ubicarnos en el complejo entramado de problemas que implica una situación como la vivida a consecuencia del Coronavirus. La parálisis del mundo occidental y de las sociedades capitalistas parece anunciar un quiebre. El mundo enfrenta, de esto no hay dudas, una crisis y es probable que esta genere cambios. Así, uno de los puntos más discutidos en los artículos es cómo la pandemia se vincula con las estructuras capitalistas, tanto las económicas como las netamente ideológicas. David Harley, Alain Badieu y Judith Butler son algunos nombres para resaltar de entre los que trabajan este tema. Es la última, de hecho, la que proporciona una de las reflexiones más agudas: describiendo el desarrollo de los hechos, se limita a señalar cómo las contradicciones de la sociedad contemporánea son, en última instancia, las causantes de sus propias miserias.

Sin embargo, el que goza de mayor popularidad dentro de esta línea de reflexión es Slavoj ŽiŽek, que sentencia de forma hiperbólica, e incitando a la controversia a la que el filósofo está acostumbrado, la (posible) muerte del capitalismo. Basta una lectura para descubrir los matices de esta afirmación, tan efectista como el título del volumen que discutimos.

Igual de popular ha sido el texto de Byun Chul-Han. El coreano reflexiona sobre una paradoja compleja: los países asiáticos que han sido efectivos en su manejo de la enfermedad, más efectivos que los europeos, por ejemplo, son aquellos que poseen un sistema de vigilancia que contradice los principios de libertad defendidos en occidente. El pensador no aboga por la implantación de una tiranía, pero trae al centro del problema una cuestión conflictiva. La gran ironía es que, a consecuencia de la ineficacia occidental, gobiernos como el español han tenido que tomar medidas que, por necesarias, no dejan de ser autoritarias (como prohibir la movilidad).

Esto lleva a otras cuestiones abordadas en Sopa de Wuhan, como el problema de la subversión. Mientras algunos ven la pandemia como un golpe al sistema, uno que revela sus fallas esenciales, otros se preguntan si no nos encontramos ante la reafirmación de las estructuras del poder. Indagan, entonces, cómo contrarrestar este efecto. Es el caso de María Galindo, que pide crear un sentido nuevo de comunidad. Algo similar hace Patricia Manrique en una de las reflexiones más cuidadas y densas, en un buen sentido, del libro.

El texto final, de Paul B. Preciado, resulta significativo. Citando ejemplos previos, demuestra cómo las reacciones de los gobiernos ante las enfermedades reflejan con claridad las utopías que quieren construir. A través de esta óptica, el encierro forzado es la realización del capitalismo contemporáneo. La idea resulta inquietante por lo acertado: gracias al internet, las relaciones humanas han sido reducidas, incluso antes de la llegada del Coronavirus. Usamos el móvil para comprar, hablar, pedir comida a domicilio e incluso para ligar. El objetivo parece ser reducir el contacto humano al mínimo. En este sentido, la cuarentena es la realización última de la sociedad neoliberal.

Este último artículo se centra en la parte más inquietante de esta coyuntura. Por un lado, es posible que estemos frente a un quiebre del sistema, como afirma ŽiŽek. Por otro, tal vez solo presenciamos la instauración definitiva de una ideología que aboga por una vida social estática y alienada. Estamos siendo testigos de cómo los estados modernos, los europeos y occidentales que siempre se han creído superiores, reafirman sus principios autoritarios, desde el discurso racista que ha rodeado al Covid-19 hasta las medidas impositivas que se han hecho necesarias por la crisis.

Quienes viven al margen siguen siendo los más afectados y los menos atendidos. Como se afirma en varios textos de Sopa de Wuhan, la mayor falacia afirma que la enfermedad y la pandemia no entienden de clases sociales. Por el contrario, parece haberlas subrayado. Basta recordar las consideraciones de Patricia Manrique, en las que comenta, entre otras cosas, que el Coronavirus adquiere importancia solo porque afecta al llamado “primer mundo”. ¿Cuántas enfermedades igual de graves o peores han afectado a países “en desarrollo” sin producir la reacción que vemos en la actualidad?

Finalmente, el valor del volumen editado por Pablo Amadeo se encuentra en cómo nos ubica en el centro del problema y obliga a pensar sus dimensiones. Incluso si las reflexiones caducan en el futuro inmediato —quizá ya hayan caducado para cuando se publique esta reseña—, sirven para cartografiar los problemas estructurales de un mundo en crisis, ya sea que esta crisis acabe por reafirmar o desmontar el sistema que sostiene y produce dichas estructuras. Los textos recogidos ayudan a dar sentido a la inmediatez que vivimos hoy y que, en el futuro, es probable, seguirá siendo relevante.

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