El drama de Delibes hecho novela; su novela, ahora drama

por | Oct 14, 2019

El drama de Delibes hecho novela; su novela, ahora drama

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El drama de Delibes hecho novela; su novela, ahora drama

Dirección y adaptación de la novela de Miguel Delibes: José Sámano

Interpretación: José Sacristán

Teatro Bellas Artes (hasta el 17 de noviembre de 2019)

El compromiso ético con la justicia social y con los valores humanos caracterizan la obra de Miguel Delibes; estos son los pilares en los que descansa también la joya literaria Señora de rojo sobre fondo gris. En un marco de inestabilidad social, Nicolás, reconocido pintor, expone sus vivencias del verano y otoño de 1975, marcadas por el encarcelamiento de su hija como resultado de su actividad política y, especialmente, por el tumor cerebral que sufre su mujer y que conduce a una crisis creativa al pintor. La novela del autor vallisoletano presenta rasgos biográficos y con ella homenajea a su esposa —Ana, en la ficción; trasunto de Ángeles de Castro—. El desgarrador realismo al que Delibes tiene acostumbrados a sus lectores emociona en la que es una de sus últimas novelas, enmascarado en la sencilla verdad de un amor profundo, de una humanidad real —la suya— expuesta a la ficción.

Esta obra, que destaca la singularidad sin elitismos e invita a valorar nuestro presente y a buscar a nuestra propia “señora de rojo”, cobra, por primera vez, vida escénica de la mano de José Sámano, José Sacristán e Inés Camiña. La adaptación crea un espacio de intimidad donde los espectadores llegan a la emoción reconociendo la dulzura y la plenitud del amor de dos compañeros de vida y experimentando la amargura del egoísmo, de los recelos y, sobre todo, del dolor y la pena que suponen una muerte prematura. El protagonista comienza su actuación acompañado de un vaso de alcohol para mitigar su desazón pero la puesta en escena convence de que la auténtica catarsis se produce con el acto verbal y de que su gran acompañante durante la función es la empatía del público. La estructura circular refleja acertadamente el punto de no retorno provocado por la pérdida, además, las constantes retrospecciones, que alteran la secuencia cronológica trasladando la acción al pasado, aligeran el drama y permiten ver la maestría interpretativa de José Sacristán. Este reconocido actor llena el escenario situando en él a Nicolás, a su esposa, a su hija, a los diferentes profesionales sanitarios, al entorno cercano al matrimonio…, en definitiva, desde su monólogo, encarna a los demás personajes sin desvirtuarse y consiguiendo una polifonía que muestra (como si se tratase del coro de las tragedias griegas) el ineludible contexto.

Sámano, responsable de adaptar y producir las obras de Delibes al teatro, trabajó con el autor hace una década para intentar que Señora de rojo sobre fondo gris llegara a los escenarios, en aquella ocasión tuvieron que interrumpir su propósito por problemas de salud de los que Delibes nunca se recuperó; años después, el productor ha logrado acabar el proyecto con gran resolución técnica. Esta apuesta ha sido un éxito que la muerte le impidió conocer a Delibes y que tan solo ha dejado disfrutar de él unos meses a Sámano, fallecido hace escasos días, quien deja como herencia en la cartelera actual dos extraordinarias adaptaciones dramáticas de Delibes: Cinco horas con Mario y Señora de rojo sobre fondo gris. Entre ambas se pueden establecer ciertos paralelismos —monólogo, contexto sociopolítico agitado, viudedad, retrospección para repasar la vida cotidiana del matrimonio, célebres actores (Lola Herrera y José Sacristán) cuya trayectoria ha estado ligada a la obra de Delibes en otros momentos vitales—; sin embargo, son obras antitéticas que representan dos formas de concebir la sociedad y el amor, en definitiva, dos formas de vivir: el ocultamiento y la necesidad de no destacar en el fondo gris versus la transparencia y la naturalidad de un alma espontánea convertida inevitablemente en señora de rojo.

Sin duda, merece la pena acudir a la butaca para dejarse conmover por la escenificación de hondos sentimientos y regalarse los oídos con la grave voz de la experiencia. La literatura se hace tangible con una cuidada selección textual en la que Delibes proyectó su vida y cuyas palabras ahora se levantan para penetrar en la piel del espectador que asiste a una historia de amor auténtica y se levanta agradecido a aquella mujer de rojo que le ha posibilitado ser receptor de la obra de un gran literato.

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