El fenómeno fan. “Sol de Medianoche” de Stephenie Meyer

por Oct 29, 2020

El fenómeno fan. “Sol de Medianoche” de Stephenie Meyer

por

Stephenie Meyer, Sol de Medianoche.

Traducción de Mariola Cortés-Cros, Elena Marcian Masip, Victoria Simo Perales y Julio Hermoso Oliveras.

Madrid, Alfaguara.

800 páginas, 18,95 euros.

Sol de Medianoche (2020) es el quinto componente de la archiconocida saga Crepúsculo, escrito por Stephenie Meyer (Estados Unidos, 1973). Este nuevo libro no continúa expandiendo el universo ficticio de vampiros taciturnos y resplandecientes como bolas de discoteca, sino que recoge el primer tomo de la saga que la hizo mundialmente conocida: Crepúsculo (2005). Esta vez Meyer juega con el narrador escribiendo desde el punto de vista de Edward Cullen. La intención de la autora queda clara, no hay lugar a dudas de que con este libro lo que pretende es indagar en la psique del monstruo, del vampiro en este caso.

Como si fuera un adolescente emo a principios de los años 2000, Edward se pasa las 800 páginas del libro sufriendo intensamente y torturándose por estar enamorado de Bella, la protagonista de la saga principal, a la que también desea matar con todas sus fuerzas. Este despliegue de romanticismo llega a su culmen gracias a las numerosas escenas en las que el vampiro se dedica a espiar a su víctima/novia tanto por la noche –en su habitación– como por el día, escudriñando la mente del resto de habitantes del pueblo para ver si alguien está pensando en Bella y, por lo tanto, saber dónde y con quién está en todo momento.

Se podría pensar que esas 800 páginas resultan algo pesadas, ya que la historia se basa únicamente en los devaneos del protagonista, que se debate entre matarse a sí mismo, a Bella o al resto de jóvenes del pueblo que osan saludarla por los pasillos del instituto. Pero la verdad es que si se tiene en cuenta este relato como la descripción exhaustiva de un acosador o psicópata, es posible encontrarse con una auténtica maravilla. Sin duda, se percibe en esta obra las pretensiones de Meyer por redefinirse a sí misma como una autora de ficción adulta. Estos deseos se traducen en la violencia desmedida y absurda y el acoso que caracteriza a su personaje principal como una especie de parodia del protagonista de la conocida serie de Netflix, You (2018). El resultado es definitivamente perturbador, pero no necesariamente adulto.

A pesar de todo lo explicado hasta aquí, lo realmente interesante del libro no es cómo está escrito, pues no es ningún secreto que la saga Crepúsculo no destaca por su calidad literaria, aunque parece que tampoco le hace falta para conseguir vender y ser leído gustosamente por millones de personas en todo el mundo. Esta obra iba a ser publicada originalmente justo después de Amanecer, el cuarto y, hasta ahora, último libro de la saga –sin contar con La segunda vida de Bree Turner–. Esto no llegó a ocurrir porque se filtró  por completo lo que Stephenie Meyer tenía escrito hasta el momento. Por ello, la autora desistió y decidió no continuar con el libro. Esto ha continuado así durante varios años en los que los intelectuales que merodean las redes sociales criticaron duramente la saga por su falta de calidad literaria y su naturaleza mainstream (corriente o tendencia mayoritaria). Este hecho afectó de igual manera tanto a las películas –reconocidas mundialmente, al igual que sus homónimos literarios, por su mala calidad–, como a los actores protagonistas.

Pronto, los guilty pleasures o placeres culpables como modo de consumición de este tipo de productos pertenecientes a la cultura pop hicieron que la saga fuera ganando popularidad otra vez. El fandom fue obteniendo visibilidad de nuevo gracias a la aceptación, cada vez mayor y sin ningún tipo de reparo, de estas producciones de la cultura pop sin pretensiones elitistas. Debido a esto, el fandom de Crepúsculo resurgió y se podría decir que prácticamente obligó a Stephenie Meyer a reescribir el libro, a pesar de que ella reveló abiertamente, como ya se ha mencionado, su deseo de no ser recordada como la escritora de Crepúsculo, sino de otras producciones más adultas y de mayor calidad.

Sin embargo, el poder que tienen hoy en día los lectores sobre las creaciones literarias no solo queda probado en la creación de este libro. La autora ha expresado públicamente su resignación y ha aceptado que esta saga será también fundamental en el futuro de su carrera. Tanto es así que ya está planeando escribir otros libros centrados en los personajes de esta saga. Queda claro que actualmente si se quiere conocer el futuro literario solo hace falta observar las redes sociales y ver qué es lo que demandan los lectores. En muchos casos, es suficiente con generar dinero, ya que es innegable el gran éxito de ventas que tienen obras como esta. En otros casos, los autores simplemente prefieren enfocarse en darle al público lo que pide porque ese es su objetivo en el mundo literario, que la gente lea lo que quiere leer.

Aunque esto siempre ha sido una cuestión a tener en cuenta, de esta experiencia se puede observar cómo está evolucionando la relación autor-lector y cómo el prestigio de una obra no se fundamenta solo en su calidad literaria. Históricamente siempre ha existido una literatura enfocada al puro entretenimiento, como se ha dicho ya, sin pretensiones intelectuales, pero en muchos casos era considerada de mala calidad. Tal vez estas consideraciones estén cambiando poco a poco ya que parece que las obras mainstream tienen cada vez más prestigio debido a que se considera que cumplen a la perfección su cometido y, por lo tanto, son buenos productos. Parece irreal, pero todas las cuestiones que se han expuesto se las pude plantear uno leyendo Sol de Medianoche.