Girar el caleidoscopio: Leer a Juan Marsé desde la clase. «Charnegos, máscaras y amores imposibles: Juan Marsé a través del caleidoscopio», de A. Martínez Fernández
Autor: Ángela Martínez Fernández
Título: Charnegos, máscaras y amores imposibles: Juan Marsé a través del caleidoscopio
Editorial: Ediciones Trea
Año: 2025
Páginas: 170
«Marsé no es, evidentemente, el único obrero que escribe, pero sí es de los pocos que alcanza un lugar audible, uno que el establishment literario puede escuchar». Con esta frase, Ángela Martínez Fernández (Valencia, 1992) señala una paradoja esencial: que Marsé haya sido escuchado no implica que se haya reconocido su voz como escritor obrero. Más bien, para entrar en el canon, su origen de clase fue silenciado o amortiguado. El propósito de este libro es recuperar esa frecuencia silenciada: leer a Marsé desde la clase, no solo como autor consagrado, sino como escritor obrero. Martínez se deja llevar por fuerzas que, como huracanes —como los que dan título a su reciente poemario— nos arrastran hacia territorios de sentido alternativos, para explorar nuevas formas de leer autorías consolidadas. Marsé nunca fue el escritor obrero ideal, quizá ni aspiró a serlo; sin embargo, este gesto crítico consiste en leer una literatura atravesada por la clase, donde el dolor, la vergüenza y la rabia no se expresan en abstracciones, sino en una memoria concreta: subalterna, marginal y resistente.
Aunque la autora estructura formalmente el libro en dos partes —un marco metodológico y su aplicación al caso Marsé—, aquí lo proponemos como un recorrido por los márgenes barceloneses en cinco movimientos que, como giros de un caleidoscopio, revelan múltiples facetas de su obra y figura.
Arrancamos con «Un paseo por el Carmelo», que sienta las bases para entenderlo, para leer a Marsé más allá de su condición de autor, como un espacio de posibilidad. Sigue «Los escritores y las escritoras imposibles», donde Martínez plantea una lectura desde la autoría obrera, alejándose del relato canónico para mostrar a Marsé como figura conocida pero no reconocida, “un anzuelo” que permite desplegar una herramienta crítica frente al relato neutro del canon. «Lo social hecho cosas» reconstruye la historia obrera de Marsé y evidencia el silencio que su origen sufrió en un campo cultural dominado por la mirada burguesa. Luego, «Lo social hecho cuerpo» ofrece una lectura cartográfica de su obra, donde Ángela Martínez, con la paciencia de un joyero, va delineando pieza a pieza un mapa de sentido en el que resuenan la memoria subalterna, la periferia, la juventud y las aventis —esas historietas que resisten—. Cada fragmento de este análisis se vuelve cristal que refleja y refracta, una apuesta por leer desde los márgenes y con ellos.
El libro concluye con «Notas para unas conclusiones que nunca escribiré», que lejos de clausurar abre puertas: convierte el análisis en invitación y la crítica literaria en un acto colectivo de memoria y lucha. Martínez defiende un universo marseano como campo en disputa —imaginativo, político y literario— y subraya la urgencia de leer desde la clase y los márgenes. Marsé no es solo un autor, sino una frecuencia que sigue resonando en el presente. Sostener el caleidoscopio es también resistir el olvido.
Ángela Martínez Fernández, con Charnegos, máscaras y amores imposibles: Juan Marsé a través del caleidoscopio, nos convoca a todxs a leer en corro las historias de los charnegos, y yo, por supuesto, no podía desoír esa llamada. Al principio, confieso que me costó comprender la carga simbólica del título: no entendía por qué resultaba tan significativo que incluyera la palabra charnego; por qué Brigitte Vasallo—quien realiza el prólogo de este libro con un texto espléndido, «No hay escritoras que se llamen como nosotras»—, le agradecía explícitamente ese gesto; o por qué, en un jueves cualquiera, en pleno claustro de la universidad una profesora—aunque referirse a Mercè Picornell simplemente como «una» es casi una descortesía— comentaba a otra: “Ella es Ángela, la semana que viene saca un libro sobre Marsé, y ha puesto la palabra charnego en el título… va a dar de qué hablar”. No entendí su importancia… hasta que lo hice. Hasta que me adentré en ese universo paralelo que construye Marsé y en el que Ángela nos guía con mano firme, enseñándonos desde qué lugares mirar y desde qué experiencias ha sido levantado. Ese es el caleidoscopio: situar a Marsé a contraluz y, al girarlo —al leerlo—, permitir que sus prismas nos devuelvan reflejos múltiples. Girar el caleidoscopio para entender el pasado marseano, sí, pero también para hacer tambalear, con delicadeza y lucidez, los cimientos de nuestro presente.

Nicolás Falcón Mennuti
Nicolás Falcón Mennuti nació en Palma en 2003. Graduado en Lengua y Literatura Española por la Universitat de les Illes Balears, centra su trabajo en las narrativas obreras y periféricas. Sus principales intereses giran en torno a las escrituras marginales, la memoria histórica y las formas de resistencia cultural. Recientemente ha defendido su TFG titulado "La escritura como resistencia: el periodismo militante de Luisa Carnés y su exclusión del canon"
