Ser barro. Arte y feminismo en “Blandito, blandito” de blanca arias
blanca arias, Blandito blandito
cielo santo
206 páginas, 18 euros
blanca arias, artista, investigadora, mediadora y comisaria, forma parte del Departamento de la Fundació Miró y es educadora en el MACBA, además de colaborar con distintas asociaciones y participar en varios colectivos artísticos. Blandito blandito es su primer libro. El subtítulo “¿Qué le hacemos les feministes al arte?” le sirve a la autora —que toma como punto de partida la pregunta, planteada originalmente por Despret y Strengers (Anderlecht, 1959; Bélgica, 1949), que se cuestionaba sobre “¿Qué le hacen las mujeres al pensamiento?”— para reflexionar sobre arte, creación y feminismo. A lo largo de tres secciones, arias nos presenta diferentes aproximaciones al arte que suponen un cambio de paradigma: frente al rigor del canon, lo blando. Así, la reflexión en torno al concepto de lo blando permite a la autora hablar de materiales, preocupaciones temáticas y técnicas en relación con diferentes artistas y presentarnos obras de arte que emplean materiales textiles, o que juegan continuamente con el tacto, como las de Senga Nengudi (de la cual, por cierto, se puede disfrutar de una retrospectiva en el Institut Valencià d’Art Modern hasta noviembre); obras que nos recuerdan la importancia de nuestra naturaleza relacional, como las de Soares y las de Féliz González-Torres, que juegan con la idea de la ausencia-presencia-impresión presentando almohadas y lechos en los que aún se puede percibir la marca de los cuerpos que allí ha yacido; obras que nos abren a la multiplicidad, como la de Mari Katayama, con sus colores pastel y los elementos que la rodean a modo de un horror vacui en el que es imposible distinguir dónde hay un comienzo y dónde un final; u obras que reivindican lo corporal y sus procesos (tocar, comer, masticar, defecar, hacer el amor), como la cama llena de heces de Anna Maria Maiolino.
Aunque lo mencionado hasta ahora nos permite hacernos una idea, en realidad, ¿a qué se refiere arias con lo “blando”? La autora comienza a desgranar el concepto a partir de una cita de Le Guin (Berkley, 1929), que dice:
“solo soy barro. Cedo. Trato de acomodarme. Y así, cuando la gente y las cosas enormes y pesadas se marchan, no han cambiado, salvo porque tienen barro en los pies, pero yo sí he cambiado […] Me han cambiado. Tú me cambias. No me tomes por granito”.
De este modo, lo que se propone a través del análisis realizado en el ensayo es una epistemología nueva, que preste más atención al otro como forma de (auto)conocimiento, como modo de existencia. Esta idea, inserta en la larga tradición de teoría feminista, le sirve a arias para realizar su crítica a lo opuesto a lo blando, eso que Le Guin llama “la gente y las cosas enormes y pesadas”. Esto es, lo rígido, lo duro, lo que Cavarero (Bra, 1947) llamaría “lo recto”. De hecho, de modo similar a la crítica a la rectitud que realiza Cavarero y mediante la cual la filósofa reclamaba la dignidad de la inclinación hacia el otro, hacia el fuera de sí, arias reclama lo excesivo, lo maleable, lo im-presionable.
Una serie de categorías articulan la obra, que se mueve a través de ellas mientras presenta a las artistas que la autora considera representativas para cada tema. Así, encontramos, por ejemplo, la categoría de “lo poroso”, del, basándose en Haraway (Denver, 1944), dejarse afectar por la piel, órgano extenso y extensible, a fin de dar lugar a lo que arias llama una epistemología háptica, no de la mirada.
Como es lógico, también está presente la crítica a la división naturaleza-cultura y a la concepción mecanicista cartesiana, a lo que se opone el elogio al exceso, a lo incontrolable, también en lo corporal (el cuerpo gordo, la arruga) y que nos hace plantearnos por qué muchos de los filósofos que se manifiestan en contra del calado cartesiano de la sociedad actual (individualismo, descuido del medioambiente, etc.) frenan su crítica cuando esta está a punto de interseccionar con el feminismo, que ha sido, tradicionalmente, uno de los movimientos que más se ha valido de la crítica a la concepción mecanicista y que más conceptos alternativos ha planteado, como la vulnerabilidad y los cuidados.
De este modo, y siguiendo también una tradición filosófica y feminista (representada por pensadores como Levinas (Kaunas, 1906) o Butler (Cleveland, 1956)), lo blando también incorpora lo vulnerable, la capacidad para dejarme afectar por el otro, para dejar que el encuentro con su alteridad me transforme y “desdoble las formas del deseo”.
El ensayo de arias constituye, en definitiva, un recorrido al que merece la pena prestar atención y un texto que nos hará reflexionar pero, sobre todo, experimentar un goce casi físico, impregnado de una energía contagiosa.
Referencias
arias, b. (2025). Blandito blandito. cielo santo.
Cavarero, A. (2022). Inclinaciones: crítica de la rectitud. Fragmenta Editorial.
Despret, V. & Strengers, I. (2024). Las que hacen historias. Hekht.
K. Le Guin, U. (2018). Ser tomada por granito. En Contar es escuchar (pp. 23-25). Círculo de Tiza.
Mèlich Sangrà, J.C. (2014). La condición vulnerable (Una lectura de Emmanuel Levinas, Judith Butler y Adriana Cavarero). Ars Brevis, 20, 313-31, https://raco.cat/index.php/ArsBrevis/article/view/295373

Candelas Bayón Cenitagoya
Candelas Bayón Cenitagoya nació en León en 1998. Graduada en Traducción y Lenguas Modernas por la Universidad de Alcalá, actualmente investiga sobre cuestiones relacionadas con la traducción y los Servicios Públicos. Sus principales intereses son la literatura, el arte y los idiomas. En su tiempo libre le gusta escribir poesía.
