Un garaje, el sótano donde todo empieza: Ara Malikian

por | Mar 26, 2020

Un garaje, el sótano donde todo empieza: Ara Malikian

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Ara Malikian (Beirut, 1968), el violinista libanés de ascendencia armenia, revoluciona el escenario cada vez que se sube. Su éxito se debe a la combinación que hace de la música más tradicional con los ritmos y sonoridades más actuales, lo que gusta al público de ambas tendencias. A ello se suma, por supuesto, el gran protagonista de sus espectáculos, el violín, a través del cual recoge desde el virtuosismo de Paganini hasta el chunda-chunda; desligándose así de todas las connotaciones negativas (incluso elitistas) asociadas a la música clásica. Además, no solo ha creado un estilo musical propio, sino que también sus actuaciones son excepcionales: saltos, giros y diferentes movimientos de baile acompañan su música o, mejor dicho, de su violín nace una intrínseca fluidez corporal.

El último disco de Ara Malikian, Royal Garage, salió a la luz en mayo de 2019. Este sigue la línea inicial de sus composiciones, combina lo popular, lo clásico, lo actual… Podemos encontrar colaboraciones con Kase O, Estrella Morente, Andrés Calamaro, a la vez que la Melodía de Orfeo y Eurídice y el Largo del Concierto para Clave y Orquesta en Fa Menor de Bach. De tal forma consigue acercar todo tipo de música al oyente medio. A partir de este disco inicia la gira Royal Garage World Tour (2019-2020), en la que, como su mismo nombre indica, ha recorrido y recorrerá ciudades de todo el mundo: Praga, Buenos Aires, Sofía, Belgrado, Madrid, Toledo, etc. Los próximos conciertos en España tienen lugar: el 28 de marzo en la Coruña, el 4 de junio en Barcelona, el 28 de junio en Madrid, y más ciudades a lo largo del verano. En estos le acompañarán: el guitarrista Tony Carmona Vives, la chelista Cristina Suey, la violinista Anna Milman, el batería Georvis Pico Milian, el violista Humberto Armas, el contrabajista Iván Ruiz Machado y el pianista Iván “Melon” Lewis.

Nos ofrecen un viaje “por los garajes del mundo”, o así lo explica Ara Malikian. Todo el mundo tiene un amigo, un familiar, un vecino músico, que ensaya y práctica, y ensaya y práctica más, y todo va genial porque incluso podemos presumir de ellos… hasta un punto. Entonces, cuando ya nadie soporta escuchar un sonido más (otra repetición, un fallo más), los garajes empiezan a ser los lugares de ensayo, donde evitar ganarte el odio del que te rodea, porque allí ya no te escucha nadie, y ahí surge la mejor música, en los garajes. En su caso todo empezó en un sótano, cuando, en medio de la guerra del Líbano, su padre lo convenció, utilizando como excusa la música, para refugiarse allí. Gracias a esta, al violín, se salvó.  Él mismo lo cuenta al inicio de sus conciertos y, así, entre música y anécdota se abre poco a poco al ansioso público. Anécdotas de superación y esfuerzo, en las que nunca falta el humor, y con un mensaje de pasión y humildad, nos permiten trazar el recorrido vital del artista. A pesar de la aparente contradicción de carácter entre el personaje artístico y la persona, locura frente a timidez, la consonancia de valores es total y eso se refleja en la correspondencia entre su discurso oral y el musical.

Tampoco se puede olvidar el último triunfo cinematográfico que se ha creado sobre su vida: Una vida entre las cuerdas, cuya directora y guionista es Nata Moreno (Zaragoza, 1979), que recibió el Premio Goya al mejor cortometraje documental. Nos cuenta la historia personal de Ara Malikian, cómo la música lo salva y cómo la lleva a todo el mundo. Nata Moreno, además, es la directora escénica de sus espectáculos y videoclips. De modo que la figura del violinista se complementa en los diferentes niveles: musical, corporal y estético-visual.

Ara Malikian de algún modo ha cambiado la visión que se tiene de los conservatorios, ha roto con los estereotipos y los mitos. Nos muestra que la música clásica no está tan lejos del pop, del rock, del rap…; y es necesario formarse para poder jugar en el limbo de sus límites. En el último Tomorrowland, el festival de música electrónica por antonomasia, una de las innovaciones más sorprendentes fue la incorporación de una orquesta sinfónica, The Simphony of Unity, que fusionó (unió) estilos y mundos. Pero debemos tener en cuenta que no abrieron un camino completamente inexplorado, pues el violinista libanés ya lleva años indagando y creando en ese campo.

Por último, se puede destacar que Ara Malikian es un claro ejemplo de pasión, trabajo y dedicación, y así lo muestran las palabras que ha dejado escritas en una publicación de Instagram: “El fallo en la carrera del artista es el acierto, hacerlo mal es aprender, equivocarse es el camino hasta encontrar tu voz […], no creo en hacerse artista de un día al otro, el verdadero ‘talent’ es dedicarse a esto 20 o 30 años, no resurgir como un champiñón”.

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