“Yo he comprendido y voy a obedecer. No voy a decir nada”. “La casa de los conejos”, de Laura Alcoba

por Abr 4, 2024

“Yo he comprendido y voy a obedecer. No voy a decir nada”. “La casa de los conejos”, de Laura Alcoba

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“Desde ahora viviremos en la clandestinidad.” (p. 9), “Ni aunque me retuerzan el brazo o me quemen con la plancha. Ni aunque me claven clavitos en las rodillas. Yo, yo he comprendido hasta qué punto callar es importante” (p.11). La autoficción siempre se ha caracterizado por ser una narrativa que mezcla la realidad y la ficción. La casa de los Conejos de Laura Alcoba es un impresionante ejercicio de memoria en el que dibuja toda una línea cronológica de eventos traumáticos del pasado, que aún acechan a sus herederos. En esta autoficción, en la que nos sumergimos a través de la mirada de una niña, la autora nos lleva de la mano por un viaje lleno de miedo y horror en medio de la opresión política y la persecución.

A medida que la protagonista, la joven Laura, nos relata sus experiencias en la clandestinidad junto a su madre y otros militantes políticos, somos testigos de los sacrificios y las luchas de aquellos que se enfrentan al régimen opresivo. La casa de los conejos ofrece una perspectiva personal sobre un período histórico turbulento en Argentina, en el que nos sumerge en la claustrofóbica atmósfera de la clandestinidad y nos muestra las consecuencias devastadoras de la represión política en la vida de las personas. Asimismo, Laura Alcoba utiliza la narrativa para reconstruir y dar sentido a sus vivencias durante la dictadura militar, preservando la memoria de aquellos que sufrieron y resistieron al régimen.

¿Qué implica la clandestinidad en la infancia? Nos encontramos ante una voz infantil, una niña militar, convertida forzosamente en adulta, para luchar en una guerra que ni ella conoce. ¿Qué enuncia con exactitud? ¿Hechos? ¿Datos? ¿Represión? ¿Además de la necesidad de veracidad? Emociones. Busca una identidad y la perpetuación del recuerdo. Esperar y olvidar tan solo contribuye a la desaparición de aquellas personas, que como ella, tuvieron que vivir en clandestinidad. Incapaz de aguardar a la vejez, Laura Alcoba hace memoria y rastrea en el pasado para construir ese recuerdo tan devastador, recolectando lo que cada uno sabe, siendo capaz de recrear una memoria colectiva y desarrollar su historia.