Buenas ideas, buenas palabras… Buena intención. “Bohemian Rhapsody”

por | Ene 4, 2019

Buenas ideas, buenas palabras… Buena intención. “Bohemian Rhapsody”

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Bohemian Rhapsody

Dirección: Bryan Singer, Dexter Fletcher

Historia: Anthony McCarten, Peter Morgan

Reparto: Rami Malek, Joseph Mazzello, Ben Hardy, Gwilym Lee, Luce Boynton, Aidan Gillen

Cuando a mis oídos llegó la noticia del estreno de Bohemian Rhapsody, el biopic de Freddie Mercury, no pude ilusionarme más. Vi el tráiler una y mil veces hasta que llegó el momento de sentarme en la butaca del cine.

La gran producción de FOX tiene como finalidad enaltecer la figura de Freddie Mercury y, como resultado, ha obtenido un conmovedor homenaje que cumple su objetivo. Sin embargo, lo consigue a costa de sacrificar la veracidad de la historia. Por ejemplo, el momento de mayor drama se alcanza cuando, semanas antes del Live Aid (1985), a Freddie le confirman que ha sido contagiado de SIDA, lo que provoca que el reencuentro de la banda y el concierto sean más emotivos; pero, realmente, esto ocurrió dos años después de dicho evento. La intención de esta manipulación es clara: obtener un argumento más conmovedor, digno del típico drama hollywoodiense en el que el azar no tiene lugar. Parece que la industria cinematográfica está dispuesta a llevar a cabo este tipo de alteraciones, pero ¿realmente debemos permitir el sacrificio de la verdad a favor de la estética?

Dejando a un lado el tema filosófico, centrémonos en lo cinematográfico. La primera parte de la película, en la que se cuentan los inicios y el auge de la banda, me parece completamente superficial. Todo ocurre a una velocidad vertiginosa. De hecho, da la sensación de que tan solo transcurren un par de días desde su primer concierto como Queen hasta el momento en el que venden su furgoneta y graban la maqueta. Teniendo en cuenta que conseguir el éxito en el mundo de la música, o del arte en general, es realmente difícil, parece que este tema ha sido tratado muy a la ligera y que, ante esto, han primado los acontecimientos sociales, sexuales y emocionales de Mercury. Se comprende que las fiestas y los desfases formasen parte de la vida de la banda, pero no que influyesen en su éxito y menos en el talento de sus integrantes. Así, en detrimento de lo artístico, la producción optó por el camino fácil y sensacionalista, aquel que iba a aportar un mayor beneficio por resultar más conmovedor al público.

Aunque tras leer estas líneas parezca que salí indignada del cine, deseando prender fuego a los estudios de la FOX, no es así. Disfruté de la película porque, a pesar de que se encuentre sumamente maquillada, la considero un buen homenaje que permitirá, además, que la nueva generación pueda interesarse por la esplendorosa época musical comprendida entre los años 70 y 90.

Bohemian Rhapsody nos permite disfrutar del mítico Live Aid casi por completo, a través de una impresionante recreación. La música que escuchamos a lo largo de toda la cinta es una mezcla de la voz de Rami Malek y Marc Matel, cuyo resultado es increíble.

Un hecho que se agradece que haya sido elidido es el proceso degenerativo del SIDA en Freddie y que, simplemente, se le haya hecho alusión a través del joven con el que se encuentra en el hospital, reflejo de su futuro. Recurso a través del cual se ha evitado inteligentemente el morbo macabro que tiñe la mayor parte de nuestros medios de comunicación actuales.

La caracterización de Rami Malek me pareció bastante buena, pero incomparable con su interpretación. El estudio de los movimientos, gestos y expresiones de Mercury fue, sin duda, minucioso. Y ello permite que la resurrección de una de las estrellas del rock más míticas sea verdaderamente creíble.

A pesar de su imprecisión histórica, Bohemian Rhapsody es una buena película. Pero no un biopic realista. Impulsa a cantar cada una de las canciones que en ella se reproducen, o al menos llevar su compás con alguna parte de tu cuerpo. Así, podría decirse que la música de Queen, una de las mejores del siglo pasado si queremos concretar más aún, es el hilo conductor de la cinta y eso basta para que consiga el aprobado.

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