Domesticar a la otra. “Tesis sobre una domesticación”, de Camila Sosa Villada

por Feb 9, 2024

Domesticar a la otra. “Tesis sobre una domesticación”, de Camila Sosa Villada

por

Camila Sosa Villada, Tesis sobre una domesticación

Barcelona, Tusquets

288 páginas, 19,90 euros

Camila Sosa Villada (Las Faldas, 1982) es escritora, actriz y dramaturga. Ya desde su primera novela Las malas (2019) ha cosechado un gran éxito, que se ha visto reflejado en los premios otorgados a la obra y su traducción a varios idiomas. Como escritora ha trabajado géneros variados, desde la novela hasta la poesía, pasando por el relato (a muchas les sonará Soy una tonta por quererte, la antología de relatos publicada en 2022) o el ensayo autobiográfico. Regresa ahora con Tesis sobre una domesticación (2024), su segunda novela, en la que narra la historia de una gran actriz, una auténtica femme fatale ahora casada, atrapada en la (in)comodidad del matrimonio. La relación erótica, los celos, el asentamiento del amor o aquello que Ernaux denomina “la silenciosa sedimentación de las costumbres”, son temas centrales en la obra (“Nunca imaginaron […] que el amor podía ser tan insoportable”). Pero también la culpa, los momentos de separación familiar de los que ya no se retorna, la pérdida. Destaca la capacidad de Sosa Villada para trazar una narrativa de éxito referida a vida de la actriz trans, contemplada en su totalidad, con sus luces y sombras. En este sentido, la novela no deja de lado las dificultades que enfrentan las trans, muchas veces ocupando “el rol que nadie en este mundo quería o podía ocupar, ni siquiera el Estado, que son esos afectos sin nombre, sin estatuto, esos afectos inclasificables”, ocupándose, por tanto, de un trabajo material y emocional invisibilizado. A pesar de que, sin duda, el personaje principal es la actriz, también está presente su entramado familiar, su marido y su hijo, sus padres, su hermano. Cada uno de estos parientes supone un vínculo complejo, como suelen serlo, y parece representar un modus vivendi mediante el cual la novela explora las relaciones intrafamiliares, los tipos de masculinidad y feminidad, el amor al arte, las maternidades, las diferencias de clase y la violencia contra las mujeres. Además, llama la atención el hecho de que ninguno de los personajes tenga nombre propio, convirtiéndose quizá en ese ente colectivo que nos subsume: la Familia.

Tomando de la Traducción los conceptos de domesticación y extranjerización podemos realizar una interpretación de la obra. Domesticar al otro es hacerle hablar nuestro lenguaje, plegarlo a las normas de nuestra gramática, alejarlo de su autoría y acercarlo a nuestro entendimiento, bajo nuestras reglas. Es pulir. Domesticar es complacer, aproximar, separar del otro todo aquello que es radicalmente alieno, extranjero. Extranjerizar es amar manteniendo la tensión de la alteridad. Es escuchar hablar en otro idioma, hacernos extrañas para nosotras mismas. Así, en la novela de Sosa Villada los personajes se acomodan, se domestican los unos a los otros sin lograr enterrar las pasiones violentas del todo, que afloran por los estrechos resquicios que permite su vida burguesa. Domesticar un cuerpo es adaptarlo a una norma, como se evidencia, por ejemplo, en el caso del hermano de la actriz, quien “vivía en una especie de teatralidad masculina”, también presente en su comportamiento violento. Esta es, por tanto, una norma que moldea los cuerpos y los divide. En este sentido, destaca también la representación de lo que Bourdieu denominaba masculinidades fundamentadas en la oposición heterónima, así como de las expectativas sobre los cuerpos y los comportamientos de las mujeres. Pero domesticar también es adueñarnos de algo, aunque sea de nosotras mismas, de la otra que en nuestro interior. Así, la actriz parece haber intentado domesticarse a sí misma, tratando de encajar en una vida con personas que ama, pero que le viene estrecha.

La novela de Sosa Villada atrapa al lector, con una prosa fluida y concisa que presenta más ideas y posibilidades de las que pueden aprehenderse a simple vista. Los personajes que construye son complejos, así como sus tramas, que los mueven del amor al desprecio, de la ternura a la violencia, de la culpa a la autodeterminación. Cabe subrayar la capacidad de la autora para no dar el trabajo hecho al lector, que deberá adentrarse en el universo de la novela y tratar de comprender a sus protagonistas, ricos en sus contradicciones, en su multiplicidad.