Contra la censura: arriba el telón. “Altsasu”, de María Goiricelaya

por Feb 11, 2024

Contra la censura: arriba el telón. “Altsasu”, de María Goiricelaya

por

Altsasu

Dramaturgia y dirección: María Goiricelaya

Reparto: Aitor Borobia, Nagore González, Ane Pikaza, Egoitz Sánchez

Producción: La Dramática Errante

Escenografía: Eider Ibarrondo e Isabel Acosta

Vestuario: Betitxe Saitua

Diseño de iluminación: David Alkorta

Música: Adrián García de los Ojos

Espacio sonoro: Ibon Aguirre

Teatro de La Abadía

Hasta el 28 de enero

Altsasu parte de la necesidad de comprender qué ocurrió la madrugada del 15 de octubre del año 2016, en las puertas del bar Koxka en Alsasua, una pequeña localidad de Navarra. Esa noche se produce un disputa entre varios vecinos del pueblo, dos guardias civiles y las parejas de estos: esto provoca que en menos de 24 horas Alsasua se convierta en el centro de la atención mediática y la oportunidad perfecta para que un sector de la sociedad española rinda cuentas a la violencia de ETA, implicando a varios jóvenes inocentes en un proceso judicial alterado por las fuerzas del Estado, pues, en menos de 36 horas, los Guardias Civiles implicados se negaron a declarar frente a la policía Foral, algo que sí hicieron ante sus compañeros de la Guardia Civil. En definitiva, varios de los jóvenes siguen privados de libertad con un régimen de tercer grado, mientras lo que ocurrió la madrugada del 15 de octubre de 2016 en Alsasua no se ha reconstruido judicialmente. Sin embargo, un sector de la sociedad sigue en la lucha por evitar el desvelamiento de la verdad: muestra de ello son las manifestaciones que tuvieron lugar en la puerta del teatro por los votantes y algunos representantes del partido ultraderechista VOX.

No obstante, en contra de su deseo, las últimas manifestaciones contra la libertad de expresión a las que nos tiene acostumbrados la derecha española se han instalado como un chascarrillo entre las gentes de teatro, que lejos de dedicar más que una mirada de tristeza a los gritos de censura de sus manifestantes, son pensados como un signo de que en el Teatro de La Abadía se está disputando una batalla por el relato que nos concierne como espectadores.

Altsasu nace dentro del proyecto “Cicatrizar”: una propuesta internacional de creación dirigida por los dramaturgos y directores José Sanchís Sinisterra y Carlos José Reyes y desarrollado en el Nuevo Teatro Fronterizo. La pieza se alza como nominada a los premios Max de teatro 2023 en las categorías de Mejor autoría teatral y Mejor espectáculo de teatro. Y no es para menos, la destreza técnica de la que hacen gala sus polifacéticos actores y actrices, —Aitor Borobia, Nagore González, Ane Pikaza y Egoitz Sánchez—, que mutarán durante 90 minutos en jueces, abogados, guardias civiles, víctimas, victimarios, familias de las víctimas, periodistas, etc., es muestra de la seriedad y respeto hacia ambas partes con la que se aborda el caso de Alsasua en la pieza teatral.

Altsasu es una pieza de teatro documental producida por la compañía La Dramática Errante, cuyo propósito es la búsqueda de nuevas dramaturgias y poéticas vascas que trasciendan el hecho escénico a favor de la reflexión del espectador. Todo en el espectáculo va dirigido a la provocación de la implicación dialéctica del espectador con escena: la escenografía de Eider Ibarrondo e Isabel Acosta que se compone de cuatro taburetes cuya distinta disposición en el espacio vacío nos transportan a un bar, un juzgado, la casa de la las parejas de los guardias civiles, la de los jóvenes procesados, o a una cárcel, entre otros espacios clave en el caso tratado, hacen gala de la importancia del decorado verbal en el teatro. Así, el también sencillo y a la vez versátil vestuario de Betitxe Saitua, cuyas sudaderas como el elementos más señalado actúan a modo de máscaras; la música y efectos sonoros de Adrián García de los Ojos e Ibon Aguirre que apelan al folklore vasco; y el diseño de iluminación de David Alkorta, que juega con las luces y las sombras como metáfora de la búsqueda de la verdad, componen un retrato del pueblo vasco que, aderezado por las continuas rupturas de la cuarta pared, quieren, en palabras de La Dramática Errante: Contribuir a restañar las heridas y a desvelar las cicatrices, y buscar la cicatrización colectiva del dolor por una convivencia tranquila sin fractura social.