El abandono de la infancia ante una crisis política. “Marx y la muñeca”, Maryam Madjidi

por | Mar 29, 2019

El abandono de la infancia ante una crisis política. “Marx y la muñeca”, Maryam Madjidi

por

Maryam Madjidi, Marx y la muñeca

Traducción del francés de Palmira Feixas

Barcelona, Minúscula

207 páginas, 18,50 euros

Este relato comienza como una conversación entre narrador y lector en la que el primero va a contar cómo empezó a ser consciente de estar viviendo en una época especialmente delicada en cuanto a la situación política. Si esto, de por sí, no llama la atención del posible lector, lo que sí lo hará será hacer que el narrador no exista; y es que así es: Maryam empieza a narrar desde el vientre materno, antes de nacer, desde donde ya es consciente de las cartas que le ha barajado y repartido el destino. Su vida no va a ser tranquila, su madre no se quedará quieta ante los conflictos, y esto la arrastrará hasta situaciones desesperadas.

Maryam Madjidi (Teherán, Irán, 1980) vivió seis años en su país natal hasta que se mudó a Francia, donde estudió Literatura. Se dedicó a enseñar francés, lo que le permitió viajar por muchos países dedicándose a lo que mejor se le daba, conociendo además innumerables culturas. Todo esto se sabe porque su obra, Marx y la muñeca (2018), es una especie de novela autobiográfica en la que se cuenta, a retazos, la vida de la autora; especialmente lo que supuso para ella tener que emigrar a Francia por razones políticas. Esta es la primera obra de Maryam y la recepción que obtuvo la publicación del original ha permitido que esta historia se editase un año después en español.

Aunque la novela empieza su narración en primera persona (algo curioso teniendo en cuenta que el narrador, Maryam en este caso, está todavía por nacer y que cuenta lo que “percibe” desde el vientre materno), esto no va a mantenerse a lo largo de la misma; son numerosas las ocasiones en las que el narrador pasa de la primera a la tercera persona, es decir, en las que se pasa de ver con todo detalle lo que piensa y siente Maryam, a ver, desde una perspectiva bastante lejana, lo que le ocurre. Pero si hay un punto de interés social en la obra es el conflicto de las raíces y su ejemplificación en el caso del idioma. Maryam es iraní, sí, pero también es francesa. ¿Y cuál es el problema? Que cuando va a Irán no es lo suficientemente iraní, pues viene de fuera, con otras costumbres y otro idioma; mientras que cuando está en Francia no es lo suficientemente francesa, no es una francesa “de verdad”, pues no ha nacido en el país y esto, para algunas personas parece ser un crimen imperdonable. Pero este conflicto no se da solamente en los demás, en la percepción que tienen de Maryam, sino que también se da en su propio interior. Y es que ella es la primera que se niega a aprender francés, pues ya tiene su propio idioma, y sin embargo, también es ella la que, cuando decide estudiar la lengua francesa y ante la insistencia de su padre de estudiar persa, se niega pues siente que es una responsabilidad demasiado grande y no entiende a qué se refiere su padre con aquello de mantener las raíces.

Se trata de una obra de gran interés para aquellas personas que han vivido la emigración en sus propias carnes, pero también para todos aquellos que quieran entender por lo que pasan los emigrantes, y en especial los refugiados políticos, y así empatizar con ellos de una forma natural y cercana. Las continuas retrospecciones permiten apreciar los momentos de inocencia en los que es una Maryam de niña la que habla de sus preocupaciones (mudarse, regalar sus juguetes, esa dichosa política que enfrenta a su madre y a su abuela) y los momentos de madurez en los que, más desarrollada, habla de lo que vive en ese momento y de lo que recuerda de otras épocas.

¿Te ha gustado el artículo? Puedes ayudarnos a hacer crecer la revista compartiéndolo en redes sociales.

También puedes suscribirte para que te avisemos de los nuevos artículos publicados.