El leitmotiv en Rubén Darío: un recurso literario en “El Palacio del sol”
La palabra alemana Leitmotiv significa literalmente “motivo conductor” y fue acuñada por los analistas de la obra de Richard Wagner (De Sousa, 1999, pág. 47-56). Tras la muerte del compositor en 1883, los estudiosos de obra más extensa, la tetralogía El anillo del nibelungo (1876), descubrieron con asombro la complejidad del empleo de un recurso que, si bien no era nuevo en la historia musical, nunca hasta entonces había sido empleado de una manera tan desarrollada, sofisticada y operativa. Esta técnica se extendió enseguida y empezó a aplicarse en otras artes, especialmente en la literatura, empleándose el término internacionalmente en su forma alemana original. En el caso del español, según el diccionario de la Real Academia, el término leitmotiv se refiere a un “tema musical dominante y recurrente que se repite a lo largo de una composición” (Real Academia Española, s.f., definición 1). En un sentido más amplio, el término alude a un “motivo central o asunto que se repite, especialmente de una obra literaria o cinematográfica” (Real Academia Española, s.f., definición 2).
El concepto halló una gran acogida en las letras, muy especialmente entre los amantes de su obra, como fue el caso de Rubén Darío. El poeta nicaragüense encontró en la obra de Wagner la inspiración para aplicar esta técnica musical en su propia literatura, hecho que él mismo reconoció en “Historia de mis libros” (Darío, 1977, p. 50). En la obra musical de Richard Wagner el leitmotiv se manifiesta principalmente en forma de breves temas o motivos musicales asociados a personajes, objetos, lugares, ideas, emociones o fuerzas sobrenaturales. Las principales características de esta técnica musical radican en su diversidad, repetición, variabilidad y flexibilidad, elementos que también pueden apreciarse en la obra de Darío, muy concretamente en su breve obra en prosa titulada “El Palacio del sol”, incluida en Azul (1888).
Este cuento dariano relata la historia de una niña de quince años llamada Berta que no solamente padece graves síntomas de anemia, sino que, a medida que crece, su tristeza también se intensifica. Ni los juegos con muñecas ni la música logran disipar su tristeza. Su madre consulta a un médico que le asegura que los síntomas de la muchacha son los normales en la adolescencia, prescribiéndole un tratamiento a base de pastillas o “glóbulos” y simples duchas. Sin embargo, este tratamiento no consigue mejorar el estado de Berta ni disipar su tristeza; por el contrario, con la llegada de la primavera, sus síntomas empeoran hasta el momento que percibe la cercanía de la muerte. En este momento, el autor introduce un giro ingenioso: estimulada por la estatua de un pastor, ubicada en el jardín de su casa, la protagonista logra evadirse de su sombrío y opresivo mundo real hacia uno mitológico. En este mundo mítico, aparece una hada deslumbrante, adornada con una corona de rocío y perlas, empuñando un cetro plateado. Esta figura lleva a Berta hacia el Palacio del sol. Allí, para sorpresa de todos, esta chica se presenta completamente transformada: su cuerpo se ha desarrollado plenamente y su rostro también irradia vitalidad y alegría. Finalmente, el autor expresa su opinión: no son los médicos quienes son capaces de salvar a una joven adolescente como Berta, sino que son los padres quienes deben permitirles integrarse con la naturaleza, sentir la luz del sol, el viento y el rocío. Al mismo tiempo, deben dejar que la llama de sus almas se libere. Es decir, en primer lugar, no debe reprimirse su desarrollo físico; en segundo, hay que permitirles crecer como mujeres, no confinarlas en casa como si fuesen aves enjauladas, autorizando que tengan contacto con hombres jóvenes, aprendan a amar y puedan experimentar el amor adolescente. Solo de este modo se podrá infundir en sus cuerpos y almas la luz vital que tanto necesitan.
En cuanto al uso del leitmotiv en esta prosa, se observa, en primer lugar, la descripción de la protagonista Berta, que se repite varias veces a lo largo del texto: “Berta, la niña de los ojos color de aceituna, que llegó a estar fresca como una rama de durazno en flor, luminosa como un alba, gentil como la princesa de un cuento azul” (Darío, 1977, pág. 95-99). En este fragmento no solo se percibe la salud y belleza ideal de Berta, sino también su juventud y vitalidad, similares a las de la primavera. Además, la repetición de este fragmento refuerza, por un lado, el deseo del autor de que todas las jóvenes adolescentes, al igual que Berta, puedan disfrutar de la misma juventud brillante, vitalidad y libertad plenas. Por otro lado, esta reiterada descripción de la protagonista acentúa el marcado contraste entre su fragilidad inicial y su posterior renacimiento.
Asimismo, se identifica en esta prosa dariana el empleo, a modo de leitmotiv de palabras como “sol” o “el Palacio del sol” como símbolos de energía y de vida que aparecen a lo largo de todo el cuento en ejemplos como los siguientes: “En verdad estaban en un lindo palacio encantado, donde parecía sentirse el sol en el ambiente.” (p. 97); “Así que Berta se vio en el carro del hada, le preguntó: ―¿Y adónde me llevas? ―Al palacio del sol.” (Ibidem); “Y entonces ella sintió que su cuerpo y su alma se llenaban de sol, de efluvios poderosos y de vida” (p. 98). El sol es el leitmotiv central de este relato, pues representa la energía transformadora que devuelve la vitalidad a Berta. En este caso, el “palacio del sol” representa el espacio simbólico donde se opera la cura de la protagonista.
Además, observamos otras repeticiones que funcionan como motivos conductores como la alusión reiterada de los tratamientos médicos: “Dad a vuestra niña glóbulos de arseniato de hierro, luego, duchas. ¡El tratamiento!” (pág. 95-97). El uso de este leitmotiv tiene su función crítica y sarcástica hacia la medicina convencional, contraponiéndola con la cura simbólica que otorga la libertad de la naturaleza, la experiencia y del amor. Aún más significativa es la repetición del consejo de Rubén Darío dirigido a madres de todo el mundo, expresado en propias palabras del autor:
[…] es preciso abrir la puerta de su jaula a vuestras avecitas encantadoras, sobre todo cuando llega el tiempo de la primavera y hay ardor en las venas y en las savias, y mil átomos de sol abejean en los jardines, como un enjambre de oro sobre las rosas entreabiertas. (pág. 95-98)
La recurrencia de los mencionados leitmotivs en el relato, tanto de los relativos a la protagonista, como de que aluden del tratamiento médico y a los síntomas de Berta, así como de algunos símbolos como “el Palacio del sol”, no solo aporta cohesión estructural al texto, sino que también eleva el tema central del ensayo, enfatizando que el verdadero remedio para disipar los síntomas adolescentes no proviene de la receta tradicional, sino del verdadero contacto con la naturaleza, la luz del sol y la libertad de dar y recibir el amor.
En conclusión, se puede constatar que Darío, al imitar a Wagner en su empleo flexible y recurrente de los motivos musicales en sus obras dramáticas musicales, intentó explorar, mediante la reiteración de los motivos literarios, mayores posibilidades de formación lingüística y estilística, con el fin de dotar a su prosa de una musicalidad similar a la de la poesía y de abundantes expresiones simbólicas y emocionales.
Bibliografía:
Real Academia Española. (s.f.). Leitmotiv. En Diccionario de la lengua española. Recuperado en 10 de febrero de 2025, de https://dle.rae.es/leitmotiv
Darío, Rubén. (1977). Azul…, Buenos Aires, Editorial Francisco de Aguirre S. A.
De Sousa, E. M. J. (1999). A Técnica do Leitmotiv em der Ring des Nibelungen de Richard Wagner e em Buddenbrooks de Thomas Mann. Universidade de Lisboa (Portugal).

Sacui Cao
Sacui Cao es actualmente doctoranda en el programa de Estudios Lingüísticos, Literarios y Teatrales de la Universidad de Alcalá, bajo la dirección de la Dra. Paloma Ortiz de Urbina. Obtuvo el grado académico en Filología Hispánica en 2018 en la Universidad de Xiangtan, y logró el máster en Estudios Lingüísticos y Culturales Hispánicos en la Universidad de Alcalá al año siguiente. En la tesis investiga principalmente la Recepción de la estética de Richard Wagner en la obra de Rubén Darío, con el fin de constatar que Richard Wagner, en su triple papel de compositor, poeta y teórico estético, ejerce una influencia estética relevante en el poeta nicaragüense a lo largo de la formación de su estética literaria y su renovación en la expresión y los recursos poéticos.
