Escritora, cineasta y resistente. “Marguerite Duras”, en el Palau de la Virreina

por May 26, 2022

Escritora, cineasta y resistente. “Marguerite Duras”, en el Palau de la Virreina

por

Marguerite Duras

Comisario: Valentín Roma

Palau de la Virreina, La Rambla 99, Barcelona

Del 12 de marzo al 2 de octubre de 2022

Entrada libre

Marguerite Duras (Gia Định, 1914 – París, 1996) fue una de las principales autoras del movimiento literario del noveau roman francés. Nacida en la actual Ho Chi Minh (Vietnam), Duras vivió su infancia y su primera juventud en varias ciudades del territorio colonial de la Indochina francesa, experiencias que plasmó en algunas de sus obras, como en su tercera novela, Un dique contra el Pacífico (1950). Asentada después en París, donde pasaría el resto de su vida, realizó estudios universitarios y comenzó su trayectoria narrativa a principios de los años cuarenta, a la que después añadiría textos teatrales, guiones cinematográficos, películas…

La Virreina Centre de la Imatge, dedicado al arte contemporáneo y ubicado en La Rambla de Barcelona, acoge ahora un espacio dedicado la vida y obra de la artista a través de nueve ejes temáticos. La muestra es de acceso gratuito y está comisariada por Valentín Roma, historiador y director de la institución. Muchos de los materiales de la exposición han sido prestados por el hijo de Duras, Jean Mascolo, fruto de la relación de la autora con el ensayista Dionys Mascolo, quien fue su amante mientras estaba casada con el también escritor Robert Antelme. Miembros los tres de la resistencia francesa contra la ocupación de las tropas nazis de Alemania, impulsaron tertulias literarias y culturales y militaron en el Partido Comunista, del que Duras terminó siendo expulsada por “ninfómana, arrogante y de moral ligera”, según consta en un informe de la época. Este hecho no frenó el compromiso de la autora, además, reconocida feminista, quien continuó siendo habitual en actividades y eventos, como en los acontecimientos de mayo del 68, así como escribiendo y participando en múltiples proyectos cinematográficos. De hecho, en las distintas salas se exhibe buena parte de su obra que suma un total de “cincuenta y seis libros —entre novelas, obras de teatro y recopilaciones periodísticas—, diecinueve películas y una decena de guiones cinematográficos”. Hasta el 2 de octubre los visitantes podrán encontrar primeras ediciones de las obras de Duras, documentos autógrafos, correspondencia, informes oficiales… que contribuyen a formarse una amplia idea de la larga trayectoria de la autora. Entre las novelas de la autora pueden destacarse títulos como La vie tranquille (1944), Le square (1955) o L’après-midi de M. Andesmas (1960). No hubiera estado de más, eso sí, un espacio dedicado a la recepción de la obra durasiana en España. La autorización para editar algunos de sus textos fue denegada por la censura franquista, lo que impidió su circulación, de forma legal, por el país. Otros fueron publicados con tachaduras que alteraron la voluntad autorial de Duras pero que la dieron a conocer en un país apenas abierto a las nuevas corrientes culturales europeas a mediados del siglo pasado.

La muestra consta de un espacio que, a modo de sala de cine, permite a los espectadores ver algunas de las películas que dirigió Duras como Détruire, dit elle (1969), Aurélia Steiner (Vancouver) (1979), Agatha et les lectures illimitées (1981) y Les Enfants (1984), que se reproducen sin pausa durante toda la jornada. La artista trabajó también en guiones cinematográficos como el de Hiroshima mon amour (1959), película dirigida por Alain Resnais, integrante de la revolucionaria Nouvelle vague del montaje audiovisual francés. En la exposición tienen también un espacio destacado las intervenciones y entrevistas concedidas por Duras en medios de comunicación franceses, como los programas de televisión Dim Dam Dom y Océaniques, en el que conversa con el director de cine Jean-Luc Godard, y el debate 1975: C’est quoi, un cinéma au féminin?, junto a las también cineastas Chantal Akerman, Delphine Seyrig y Liliane de Kermadec. En definitiva, se recomienda la visita a la exposición.