WhatsApp Image 2026 10 22 at 10.23.43

La plataforma giratoria del Theatrum mundi

Constelaciones
Dramaturgia: Nick Payne. Dirección: Sergio Peris-Mencheta
Interpretación: Clara Serrano, Paula Muñoz, David Pérez Bayona, Jordi Coll, María Pascual, Diego Monzón
Teatro Valle-Inclán (hasta abril de 2026) y, posteriormente, en gira nacional

Conmovidos, así salen los espectadores del teatro tras ver Constelaciones. Conmovidos es un término que conecta etimológicamente con las palabras motor y emoción (‘energía en movimiento que impulsa a las personas a actuar’), claves para esta obra teatral que expone y remueve emociones y que sirve de motor de reflexión.

El amor y la muerte, los temas fundamentales de la literatura, se aúnan con una perspectiva científica en esta obra del autor británico Nick Payne, que mantendrá este triángulo temático también en otras dramaturgias (Elegía, por ejemplo). Constelaciones presenta la relación entre un chico y una chica expuesta a partir de los puntos de inflexión en su historia de amor; con la particularidad de que cada escena se repite con distintas alternativas, generando variaciones de una misma situación con resultados diferentes y mostrando cómo las pequeñas decisiones cambian nuestra vida. Este desarrollo argumental invita a la relativización de la vida humana a partir de la ciencia y adquiere sentido con la teoría de universos paralelos a la que se alude explícitamente a partir de la protagonista, que es física cuántica. Desde la popular saga de novelas infantiles de los años 80 de Elige tu propia aventura, pasando por la película El efecto mariposa (2004), en los últimos años han destacado productos culturales de gran popularidad que abren líneas de pensamiento similares, como, por ejemplo, la novela La biblioteca de la medianoche (2020) o incluso se podría conectar con la obra Silencio (2022), en la que el dramaturgo Juan Mayorga invita a reflexionar sobre la posibilidad de distintas interpretaciones teatrales de un mismo texto propiciando significados diferentes.

Constelaciones atrapa desde el principio por su innovación metateatral: con un juego escénico inicial se rompe la cuarta pared, al permitir escoger al público cuál va a ser el punto de partida de la historia y qué actores interpretarán ese día la función. Los dos intérpretes asumen el reto actoral de la repetición y las variaciones, con tan solo un par de segundos de cambio para concentrarse en crear una atmósfera diferente, y lo logran mostrando una gran profesionalidad y permitiendo al público asistir a ejercicios actorales de gran dificultad. Los actores no elegidos por el público forman una banda que ofrece música en directo, enmarcando, con mucho acierto, toda la función. El dinamismo y la brevedad de las escenas facilita la atracción y recepción para un público joven, con mayor dificultad de atención generalizada. La sencillez escenográfica resulta efectiva y logra que el foco esté en la trama; su punto fuerte es la presencia de dos plataformas circulares giratorias superpuestas, que invitan a pensar en la vida como ciclo y en el constante paso del tiempo. Estas plataformas en el Teatro Valle-Inclán, un espacio teatral de grandes posibilidades, favorecen que la muestra adquiera una mayor cercanía con los espectadores que rodean a los actores en giro constante, y se juega así, aun más, con el multiperspectivismo en esta representación de posibilidades paralelas.

Como pilar sólido de la obra destaca la buena transición de la comicidad al drama, de la ligereza que siente el público a la congoja: intensidad in crescendo en esta representación que condensa hitos vitales y ofrece una alternativa de belleza, reconfortante para un espectador al que también se le ofrece una dura realidad. De este modo, existencialismo filosófico y cotidianeidad se dan la mano en Constelaciones, que logra la principal función del teatro, nuestro gran espejo: permitir reflexionar sobre la vida a partir de explorar diversas perspectivas. Cada asistente al salir, comienza su propia escena determinada por las decisiones que tome a continuación; en mi caso, escribir una reseña que invite a ver la obra: un aleteo que puede provocar tornados de emociones en futuros espectadores.

F9f43510 880d 47ba b2d3 bbccbcab4781 (1)
Laura Alonso Martínez

Filóloga hispánica que ha impartido cursos de creación literaria en la Escuela de Escritura de la Universidad de Alcalá y publicado artículos sobre distintas posibilidades creativas de enseñar Lengua y Literatura. Con interés en la literatura, la música y las artes escénicas intenta difundir y acercar la cultura como profesora en institutos y, ocasionalmente, como colaboradora en la sección de reseñas de Contrapunto.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *