Nunca más. “El cuervo”, de Edgar Allan Poe

por Ene 9, 2024

Nunca más. “El cuervo”, de Edgar Allan Poe

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Un cuervo es una criatura majestuosa, pero como bien indica Fernando D. González Grueso en su trabajo El Cuervo y su Simbología, “El cuervo es un ave simbólica que ha estado vinculada en multitud de ocasiones con el mal, el demonio y la oscuridad”. Con esta cita comienza un apasionante viaje a través de los versos de Edgar Allan Poe (Boston, 1809 – Washington, 1849) y la trayectoria literaria del autor.

Posiblemente, todos estamos familiarizados con Poe en mayor o menor medida, habremos visto referencias a gatos negros, cuervos o corazones palpitantes en películas y series. Sus obras se desarrollan en ambientes sombríos en los que el terror psicológico y lo sobrenatural se entremezclan, proporcionando excelente material para las pesadillas de niños y adultos. Puede que «El Cuervo» sea una de sus obras más reconocidas tanto por sus exquisitos versos como por ser una obra cumbre del género gótico. “El Cuervo” es un poema narrativo publicado en enero de 1845 y describe la bizarra visita de un cuervo parlante a la sala de estar hombre con el corazón roto verso tras verso se puede apreciar su progresivo declive hacia la locura.

La vida del autor no fue mucho mejor que la de los personajes de sus obras, usualmente perseguidos por las desgracias y lo sobrenatural. Su vida estuvo cercada por la muerte de sus seres queridos; el fallecimiento de su madre y sus dos esposas es un tema recurrente en sus obras, especialmente en sus poemas. A pesar de llegar a ganar bastante dinero con sus escritos y ser un autor reconocido, Poe terminó desperdiciando todos sus logros debido a su adicción al alcohol y al opio. Entre sus obras más reconocidas se encuentran cuentos como «El Gato Negro», “El Corazón Delator” o “El Pozo y el Péndulo”, novelas como “La Narración de Arthur Gordon Pym” y, como no, poemas tan célebres como “Annabel Lee” o el célebre “El Cuervo”. Cabe destacar que también fue ensayista y un crítico literario conocido por sus críticas destructivas.

En lo que respecta a «El Cuervo», es un poema narrativo escrito en primera persona en el que nuestro narrador sin nombre trabaja en su estudio a medianoche mientras se lamenta por la pérdida de su amada, Lenore. Repentinamente, unos golpes en la puerta le disturban. El hablante se esfuerza por ignorar el ruido y convencerse de que no hay nadie. El impulso de olvidar y el impulso de recordar parecen estar en un extraño conflicto dentro del narrador, quien se resguarda en su tristeza. Tras abrir la puerta, y susurrar por Lenore, un cuervo entra volando y se posa en un busto encima de la entrada. El hombre pregunta por el nombre del pájaro, y este responde con «Nunca más». A partir de este momento se produce una conversación entre el protagonista, preguntando por el bienestar de la joven en el más allá, y el repetitivo «Nunca más» del ave. El poema finaliza con el narrador afligido porque el pájaro continúa posado sobre la puerta, proyectando su sombra como recordatorio constante de su presencia. La trama gira en torno a que Lenore, se ha ido para siempre y el luto del narrador será eterno. Así mismo, el cuervo es una personificación del sentimiento de pena y pérdida, siendo su existencia un recordatorio de su dolor y posterior descenso a la locura del narrador.

En su artículo «Filosofía de la Composición» (1846), Poe afirmó haber escrito el poema «con la intención de satisfacer al propio tiempo el gusto popular y el gusto crítico». En este se exploran temas como la mortalidad, el “Más allá” y la pérdida, que suelen predominar en la mayoría de obras de Poe. Para subrayar el enigmático golpeteo que se produce en la casa del narrador, el poeta emplea la repeticiones de palabras a lo largo de todo el poema, causando la paranoia del protagonista y el desasosiego del lector. Las únicas palabras que pronuncia el cuervo son “Nunca más” y el protagonista, aprovechándose de ello, le hace preguntas intencionadamente autodespreciativas y que aumentan su sensación de pérdida. Pese a los intentos de persuadirse de que no hay nadie presente, al final del poema el narrador abre la puerta y se asoma a las sombras, preguntándose si su amada Lenore podría estar volviendo a él. Si tuviéramos que catalogar este poema, sería un tipo de “paraclausithyron elegíaco”, que es un antiguo estilo literario griego y romano que representa a un amante aislado, quien se lamenta ante la imposibilidad de ver a su amada.

“El Cuervo” es una obra maestra del género gótico y de terror. La riqueza de este poema no solo yace en la intensidad del lenguaje o las cuidadas referencias mitológicas, sino en la habilidad de Poe para crear una atmósfera lúgubre y melancólica. La lectura de este poema es una parada casi obligatoria dentro de la literatura gótica para quienes sean principiantes en este género o auténticos amantes del terror.