Secretos en llamas. “El camino del fuego”, de María Oruña

por May 30, 2022

Secretos en llamas. “El camino del fuego”, de María Oruña

por

María Oruña, El camino del fuego

Destino, Barcelona

400 páginas, 20,90 euros

María Oruña (Vigo, 1976) ha hecho regresar, para deleite de sus lectores, a la teniente Valentina Redondo en la quinta entrega de la serie de Los libros del Puerto Escondido: El camino del fuego. Tras el éxito literario y mediático que la autora cosechó gracias a su penúltima obra, El bosque de los cuatro vientos (2020), y el último caso de Redondo, recogido en Lo que la marea esconde (2021), la autora ha trasladado a los personajes de su serie literaria a Escocia, por cuyos castillos y pueblos de atmósfera medieval pasearán en su intento por resolver un nuevo misterio.

Alejados de Suances (Cantabria), donde residen juntos desde hace años, Valentina y Oliver, su prometido, se encuentran disfrutando de unas vacaciones en las tierras altas escocesas. Pero el crimen no descansa y las circunstancias pronto los empujan a cederle espacio de ocio a las pesquisas de una investigación policial en marcha: un hombre ha sido hallado muerto en el castillo de Huntly que el padre de Oliver, Arthur Gordon, acaba de adquirir. El edificio, además, ha sido pasto de las llamas. Como resulta ya habitual en la trayectoria de Oruña, la trama ubicada en el presente se intercala con una historia del pasado, en concreto, con la del francés Jules Berlioz y la joven Mary MacLeod quienes, a mediados del siglo XIX, conversan sobre lecturas y autores rodeados de secretos, como lord Byron, cuyas polémicas memorias, presuntamente, fueron quemadas por sus conocidos poco tiempo después de su prematuro fallecimiento.

Con estos elementos en juego, Oruña ha creado, de nuevo, un relato repleto de acción y sorpresas inesperadas que facilitan su lectura a través de casi cuatrocientas páginas. El lector avezado en este género literario pronto se pondrá en la piel de Valentina y a través de su mirada crítica y bicolor seguirá el rastro de las llamas (física y metafóricamente hablando) y será capaz de reconocer al culpable, o a los culpables. La intervención de la policía escocesa contrastará con la actitud de la protagonista, acostumbrada a llevar las riendas de las investigaciones. Si bien el público puede extrañar las localizaciones cántabras por las que transita Valentina de manera habitual, también es cierto que la autora ha logrado que la protagonista no pierda su identidad ni los rasgos que la caracterizan en un entorno distinto e internacional y rodeada de algunos miembros de su familia política, como su suegro y como la abuela de Oliver, Emily Gordon, lectora activa que intervendrá de forma decisiva en el desarrollo de los acontecimientos y que recuerda a la entrañable tía Engrasi, de la trilogía del Baztán, de Dolores Redondo. Sin embargo, a pesar de la lejanía espacial, resuenan en la obra los ecos de las novelas anteriores de la serie gracias a la aparición esporádica de personajes como el subteniente Santiago Sabadelle y la forense Clara Múgica, a los que probablemente volveremos a encontrar en futuras entregas.

El pasado 18 de mayo fue la fecha en la que El camino del fuego salió a la venta en librerías. Ese mismo día la novela policial española perdía a uno de sus máximos exponentes y mejores escritores, el también autor vigués Domingo Villar. Leo Caldas, personaje creado por Villar, ya no resolverá más crímenes pero no cabe duda de que el norte de nuestro país, ahora también las geografías extranjeras, continuará protegido por Valentina Redondo.