Sembrar o servir. Sobre “ES PA ÑO LA”, de Bárbara Espinosa
ES PA ÑO LA, Bárbara Espinosa
La Navaja Suiza, 2025
227 páginas, 19,50 euros
Verónica es una joven que ha hecho lo que se supone que tenía que hacer –tener una carrera– para marcharse de ese barrio –cinturón obrero– del sur de Madrid, ciudad dormitorio, colmena, descampados, fábricas y polvo, del que procede. A sus padres –ausentes– los empujó de sus pueblos de origen el éxodo rural, y cambiaron la siembra por el mono azul el uno y por servir la otra. En el norte, la promesa: el futuro, el progreso, el ansiado desclasamiento de Verónica, que no puede no puede no puede soportar el lugar del que proviene, porque ella no es como el resto, ella es mejor; por eso va a salir de allí y se acabaron las ventanas que dan a patios interiores, los pisos de ochenta metros y los muebles oscuros, el hastío y las cuerdas de tender aireando vergüenzas. El norte, el norte, el norte. El problema es que ese norte siempre tiene otro norte (más al norte) y que, cuanto más al norte, más explícito se hace el sur (el acento, las maneras, las manos, el color de la piel, el idioma). El problema es que el título universitario apenas importa, porque la meritocracia no existe, y las clases sociales son compartimentos estancos, por mucho que se nos cuente –y nos creamos– lo contrario.
Verónica es española, sí, y ha ido a la universidad, pero trabaja como interna en una casa del norte. La exclusión, sin embargo, no se articula binariamente (sí / no; dentro / fuera), sino que hay gradaciones y es variable en función del anillo en el que te encuentres. De ahí que, a pesar de compartir trabajo, Verónica –que es ES PA ÑO LA– no se sienta igual a las otras internas de la urbanización, procedentes del extranjero, más morenas y de habla seseante. Tampoco igual a las mujeres del hiyab con las que comparte parque en ese país del norte-norte de Europa al que arriba como au pair. ¿Solidaridad de clase? Nada que ver. Y el “orgullo de clase”, ¿qué? Tampoco, en realidad, porque ese es tan solo el “único patrimonio de los que nada tienen” y ella quiere (ha de) tener algo. En Verónica hay rabia, pero también apatía, mutismo, inagencia. El muro es demasiado alto. Así que solo queda dejarse arrollar por el huracán; dejarse caer, día tras día, un poco más abajo. Su pequeña habitación sin ventanas convertida en hoyo: su útero, su crisálida, el cobijo. Y el uniforme: una camisa de fuerza; un disfraz. Marioneta, ventrílocua. Entre sembrar y servir, pues servir.
Autora de una novela anterior –Averno verano (Altamarea, 2022)–, Bárbara Espinosa firma con ES PA ÑO LA un relato en primera persona de ritmo rápido y estilo cuidado en términos generales, a veces chispeante y efectivo; otros, sin embargo, un tanto rebuscado y, en ocasiones, cargante. Quizá le sobren algunas páginas, la tensión se pierde y es cuando la forma chirría. Por otro lado, el retrato que dibuja de la clase alta (o de la diferencia de clase) resulta al final despolitizador por monolítico: es en extremo maniqueo (o paternalismo o frialdad pura y dura; pero, a la vez, mirad a los ricos qué infelices son a pesar de todo). A pesar de ello, esta novela será, seguro, todo un hallazgo para muchxs, mayoritariamente para quienes no se hayan topado todavía con narrativa española actual de clase, obrera o precaria. Para quienes, por el contrario, ya estén habituados a los temas y hayan leído, pongamos, Cabezas cortadas (2018), de Pablo Gutiérrez, y Las maravillas (2020), de Elena Medel, la propuesta no tiene tanto que ofrecerles. Y digo esos dos autrxs en concreto y no otrxs por un sencillo motivo, y es que creo que el libro de Espinosa guarda estrechas relaciones con ambos, sobre todo con el primero, por lo que no he podido evitar establecer paralelismos, conexiones y equivalencias mientras leía. Migración, clase y cuidados.
Doctora internacional en Literatura Española por la Universidad de Salamanca, con máster en Estudios Literarios por la Universidad Complutense de Madrid y Master of Arts in Spanish en la University of Wisconsin-Milwaukee, actualmente es investigadora posdoctoral Juan de la Cierva en la Universidad de Alcalá. En el pasado, ha sido profesora en la Universidad de Salamanca, en la UNIR, en la Universidad de Burgos, en la Universitat Jaume I y en la University of Wisconsin-Milwaukee, así como contratada posdoctoral en la Université catholique de Louvain. Es autora del ensayo "Ideología, poder y cuerpo. La novela política contemporánea" (Bellaterra, 2023) y escribe reseñas mensuales en el periódico Mundo Obrero.
