Un canto a la vida y sus sombras. “Chispitas de carne”, de Bibiana Collado Cabrera
Bibiana Collado Cabrera, Chispitas de carne
Barcelona, La Bella Varsovia
80 páginas, 12,90 euros
Tras el desgarro emocional de Violencia (La Bella Varsovia, 2020) y Yeguas exhaustas (Pepitas de Calabaza, 2023), donde se reflejaban desde el lenguaje poético y el narrativo las caras, las aristas y los vértices de la violencia de género, Bibiana Collado Cabrera (Borriana, Castelló de la Plana, 1985) cambia el paso en Chispitas de carne (La Bella Varsovia, 2024) con un canto sensual por la vida y el amor, sin esconder las sombras que aguardan agazapadas en el camino.
La obra se estructura en tres partes, que reflejan tres etapas diferentes de una misma relación sentimental. La primera de ellas, titulada “Hija pródiga”, transmite en un solo poema el calor de un bíblico regreso a casa, de una vuelta a la vida en toda su plenitud de la mano de un nuevo amor. Sirve también el poema como transición desde el libro precedente (Violencia): “Me hirió el horizonte en llamas / de un amor que resultó hueco / de un diablo que me quiso loca” hacia un nuevo universo que se quiere reflejar en Chispitas de carne: “Me curó una pasión limpia” y, como cierre magistral que conecta con la segunda parte del poemario: “Con él vuelvo a tu casa, con él de la mano / para poder fundar la mía”.
De forma coherente y armónica, la segunda parte, titulada casi como el último verso de ese primer poema (“Fundar mi casa”), está dedicada a la construcción de la relación en todas sus dimensiones. En sus primeros poemas, Collado Cabrera reflexiona sobre la herencia de una visión patriarcal y tóxica del amor que apenas deja ver la posibilidad de una historia plenamente feliz, del desprecio juvenil a una relación estable y sin tempestades. Y lo hace desde un yo poético que muestra la madurez de quien, precisamente, ha capeado ya muchas tormentas y encuentra en la calma del mar un sitio donde habitar y no un lugar del que huir. A continuación, el poemario transita de forma orgánica a un conjunto de poemas que exhiben el amor en toda su plenitud, el placer del contacto de los cuerpos que se desean, el cambio de visión que permite observar al mundo desde la ternura y no desde el desarraigo en versos que traen ecos de poetas como Blanca Varela, Ana Rossetti o Miriam Reyes. Poco a poco se incorpora en los poemas el compromiso, el peso de las responsabilidades, la ilusión de un proyecto compartido, el miedo a la enfermedad y a la muerte, y, tras ello, el deseo de transcender y encarnar una nueva vida. E inmediatamente después y como cierre a la segunda parte, la frustración de no poder conseguirlo ni tan fácil ni tan rápido, la duda de si la decisión fue tomada demasiado tarde.
Comienza la tercera parte (“Constituirnos galaxia”) debatiendo sobre la responsabilidad del sistema capitalista de consumo en la creación de una visión de la eterna juventud tan incompatible con los tiempos biológicos y, sin lugar para tomar un respiro, a la solución que el propio sistema aporta a dicho problema: la reproducción asistida. A continuación, una serie de poemas afronta de forma muy vanguardista la complejidad de aterrizar el cosmos médico y científico asociado a la fecundación artificial en el lenguaje poético. Collado Cabrera propone una aproximación desde el caligrama: “Reserva ovárica” tiene forma de tabla e incluye preguntas en tonos degradados; “Coito programado” es un calendario de ovulación con estrofas del Cántico espiritual de San Juan de la Cruz embebido y “Perinatal” muestra con la crudeza de la imagen la herida del duelo por el bebé no concebido. Cierra la tercera parte con una serie de poemas que reflexionan sobre las dudas y las angustias de la pareja por la situación de no maternidad por circunstancias, entre los que se encuentran varios que toman elementos de Miguel Hernández y Jorge Manrique para dar voz a un yo lírico masculino —recordándonos a Poesía masculina de Luna Miguel (La Bella Varsovia, 2021)—.
Destaca la variada propuesta estética y la naturalidad con la que la forma se adapta a cada fase emocional del poemario, creando una sensación fluida en la lectura y transiciones entre partes muy bien resueltas. Bibiana Collado Cabrera ha conseguido un poemario redondo que celebra el amor y la vida, pero sin ahorrarnos sus frutos amargos.

Gonzalo Jiménez Varas
Gonzalo Jiménez Varas es Máster en Literatura Española y Latinoamericana por la Universidad Internacional de La Rioja, donde realiza su tesis doctoral sobre poesía española contemporánea. Por otra parte, es Licenciado en Física por la Universidad Complutense de Madrid y Doctor en Ciencia y Tecnología Nuclear por la Universidad Politécnica de Madrid, donde es profesor contratado doctor en el área de Ingeniería Nuclear. En el campo de la crítica literaria, ha publicado varios capítulos de libro y reseñas en editoriales como Peter Lang y Ediciones Universidad de Salamanca y revistas como América sin Nombre.
