Comparación en el tratamiento de la fugacidad de la vida entre la oda IV del libro primero de Horacio y “La brevedad engañosa de la vida” de Góngora

por Feb 1, 2024

Comparación en el tratamiento de la fugacidad de la vida entre la oda IV del libro primero de Horacio y “La brevedad engañosa de la vida” de Góngora

por

En este breve comentario, vamos a estudiar las posibles comparaciones que existen entre el poema de Luis de Góngora y Argote De la brevedad engañosa de la vida y la oda IV del libro primero del poeta latino Horacio. Además de ello, para comprobar que no solamente hay divergencias en los tratamientos del tema del tempus fugit, vamos a establecer unas mínimas claves que demostrarían la intertextualidad entre los dos poemas. Así, no solo demostraremos que el concepto de imitatio es propio de los autores de El Siglo de Oro en Literatura Española, sino que también se pondrá el énfasis en que no podríamos establecer ninguna correlación en el mundo actual, si no estudiamos exhaustivamente el mundo grecolatino.

Para empezar la comparación, se podría poner en juego el uso del paisaje entre ambos poemas: en el caso de Horacio, observamos cómo las estaciones del año, pues habla propiamente del invierno, explican la sensación de que la muerte va a llegar en cualquier momento tras la llegada de la noche, lo cual podría simbolizar más incluso la idea que la vida transcurre en un abrir y cerrar de ojos; sin embargo, en el poema de Góngora, el elemento propio natural que indicaría la llegada del mal fario, es el sol, tal y como se puede comprobar el octavo verso: «cada sol repetido es un cometa». Ambos autores emplean la naturaleza, por tanto, dentro de sus composiciones, a pesar de que en el caso de Horacio, sea más sencillo de entender la idea de la fugacidad de la vida, mientras que, en el soneto de Góngora, es mucho más complejo de comprender, puesto que existen diversos matices culturales del siglo XVII que hemos estudiado previamente para conocer el significado con el que interpretar el empleo de estos términos. Además de estos conceptos relacionados con la naturaleza, Horacio es el poeta que importancia le da a este elemento, lo cual se podría relacionar con el hecho de que los romanos todavía le daban mucho valor a los entornos afines con el campo o la naturaleza en su vida cotidiana, mientras que en el poema de Góngora, hay una combinación de elementos de carácter tanto concreto, como «la saeta», o elementos más abstractos, tales como «las horas», empleadas en el último terceto a través de las continuas anadiplosis.

Con respecto a los antropónimos, en el caso del poema de Horacio, aparece el personaje Sestio, quien fue un senador muy importante para aquel momento para la historia de Roma; en cambio, en el soneto, los nombres que han sido seleccionados son: Cartago, lo cual tendría sentido, si tenemos en cuenta que el autor barroco quería recordar el triunfo de los cartagineses de Escipión el Africano en la Segunda Guerra Púnica, y del mismo modo, Licio, quien se podría considerar el propio Góngora, es decir, sería un recurso para autodenominarse y, por tanto, apostrofarse a sí mismo, pues asumiría que ya le quedarían pocos instantes de vida. La diferencia fundamental, por tanto, es que, en la composición de Horacio, el referente al que se dirige es a una persona ilustre del propio Imperio Romano, mientras que Góngora no solamente se hace mención a sí mismo, sino que también alude a la ciudad de Cartago como símbolo de destrucción y, por ello, de la llegada de la muerte.

Desde el punto de vista de la Mitología, en el caso del poema de Horacio, la figura de los dioses romanos se emplea como símbolo de la fugacidad de la vida, puesto que aparece explícitamente el dios de la muerte romano, aunque aparezcan la diosa del amor y de la belleza (Venus) y el dios del fuego (Vulcano). En cambio, en la composición de Góngora, no hay ninguna referencia mitológica, lo cual debe de ser señal de que el autor culterano se está centrando, en este caso, más en la propia idea de la llegada de la muerte a través de las diferentes metáforas empleadas para explicar qué es lo que puede suceder en la otra vida.

Pero ¿cuál es la correlación entre las composiciones de Horacio y Góngora tras haber sucedido más de 20 siglos entre un poema y otro? Como el texto de Góngora es más tardío que el de Horacio, sería el propio poeta barroco el encargado de emular las ideas del poeta latino. A pesar de que los conjuntos temáticos de Horacio son muy amplios, lo cierto es que posee dentro de su producción algunos poemas cuyo núcleo principal es el tempus fugit. Estas ideas son las que recoge Góngora de manera muy explícita dentro de su poema: basta con fijarse en el título del soneto, ya que, en este, el lector va a poder percatarse sobre el tema de la composición, es decir, la llegada de la muerte a todas las personas, aunque se sume el componente paradójico por el empleo del adjetivo valorativo «engañosa». Por tanto, el tratamiento de este tema en ambos poetas ya posee un ligero matiz o tinte distinto entre ellos, ya que Góngora marcará en el título de su poema metafísico un verso prácticamente literal de Horacio «vitae summa brevis».

Para explicar por qué Góngora podría haber retomado estas ideas de Horacio, debemos ubicarnos a partir de las perspectivas de la historia y de la cultura: en el contexto histórico de España en el siglo XVII, este padeció un periodo ambivalente, puesto que en lo que se refiere a lo social, España sufrió un momento delicado tras la dura represión de la Inquisición y, también, por las fuertes crisis agrarias sufridas; sin embargo, en lo concerniente al mundo de la Literatura, este es considerado uno de los momentos más egregios desde el punto de vista de la cultura, dado que fue un periodo en el que emergió muchos de los textos más ricos que se conservan en Lengua Española a través de la exquisitez temática y formal. Estas nociones acerca de la situación de España, por tanto, podría ser uno de los principales motivos que ayudarían a la creación del poema de Góngora, aunque deberíamos tener en cuenta que el autor estaba pasando por una situación difícil, porque ya iba siendo consciente de que la muerte le iba a llegar tarde o temprano.

En cuanto a la relación intertextual, en el poema de Horacio, se crea una metáfora en la que observamos la imagen de que el invierno va a llegar muy pronto y que la noche no tardará mucho en venir a la vida de Sestio, lo cual ayudaría a transmitir la idea de la muerte a través de la llegada del dios de la muerte romano; no obstante, en el de Góngora, este poema explica que la vida es muy efímera y, para ello, el autor se está autodescribiendo como la persona mayor que se ha convertido para explicar no solo que se está muriendo, sino que parece sugerir que no se puede combatir contra el paso del tiempo. Por tanto, estas dos composiciones guardan, ligeramente, cierta relación temática, pese a que Horacio emplee la naturaleza para explicar la fugacidad de la vida, mientras que Góngora lo establece a través de diversas descripciones complejas.

En el plano formal, hay una relación evidente entre ambas composiciones: existe un dominio del hipérbaton, lo cual relacionamos de manera directa con el poeta latino Horacio, ya que el orden de posición de los constituyentes del latín difiere con respecto a la Lengua Española. Todo ello podría volver a confirmar la imitatio o la vuelta de la tradición latinizante de Góngora, ya que el autor barroco está empleando un estilo en el que se complican las estructuras sintácticas para emular el propio estilo del orden de palabras heredado de la tradición latina, tal y como se podría confirmar en el cuarto verso del primer cuarteto del soneto: «no coronó con más silencio meta» (verso en el que se pone en juego una aliteración evocadora, a través del fonema oclusivo sordo [k], intentando recordar el sonido de los carros de caballos que daban vueltas en torno a los circos romanos de aquel momento).

A modo de conclusión, en este breve análisis, hemos examinado el papel que tienen las comparaciones y las semejanzas entre los poemas de Horacio y Góngora y, también, algunas nociones relacionadas con la intertextualidad. En este estudio, hemos observado cómo Horacio ha podido ser el referente clave de Góngora para la creación de su poema metafísico no solamente por el estilo latinizante que se muestra en De la brevedad engañosa de la vida, sino también por el empleo del tópico literario tempus fugit. No obstante, la forma de tratarlo es diferente entre ambos poetas, ya que Horacio lo asume como una verdad inexorable que no se puede modificar por el simple hecho de existir a través de diversas imágenes de la naturaleza y de los dioses, mientras que, en el poema de Góngora, hay un claro tono de pesimismo y de resentimiento porque es el propio protagonista de su composición. Estos dos poemas poseen muchos aspectos en común en lo que se refiere a su contenido temático, ya que estos dos autores han tratado un tema que sigue siendo uno de los que causan mayor inquietud en la actualidad (y, en general, durante toda la historia de la humanidad), pues, independientemente de las estructuras formales, esta cuestión se continúa reflexionando, dado que es una verdad inexorable que no se puede modificar por el momento.