El ancestral juego de poder entre el bien y el mal. “30 monedas”

por Abr 21, 2021

El ancestral juego de poder entre el bien y el mal. “30 monedas”

por

30 monedas

Creador: Álex de la Iglesia

Reparto: Eduard Fernández, Megan Montaner, Miguel Ángel Silvestre, Macarena Gómez, Pepón Nieto, Manolo Solo, Cosimo Fusco

Duración: 8 episodios de 60 minutos (aprox.)

Ritmos de marcha de Semana Santa, tambores que sentencian y cornetas que cantan la agonía. La procesión, un camino de piedras, todo lleno de centuriones y centinelas con los ojos en blanco, alienados. Látigos, clavos, la lanza atravesando el costado. En la cruz, Cristo riéndose, desafiando a Judas en una carcajada. La culpa, la renuncia, las treinta monedas desparramadas. Judas enrollándose la soga al cuello, sus pies a un palmo del suelo. Miles de manos peleándose entre el caos por arrancar a las piedras las treinta monedas. Así es la intro de los capítulos de 30 monedas, la serie creada por Álex de la Iglesia (Bilbao, 1965) y estrenada el pasado noviembre de 2020. Ya desde el inicio De la Iglesia sacude al espectador a través de unas imágenes que lo abruman con dudas: ¿Qué tiene que ver la Pasión con los hechos insólitos que están sucediendo en Pedraza? ¿Por qué aparecen los soldados con los ojos en blanco? ¿Por qué Jesucristo se ríe de Judas?

Las treinta monedas son la respuesta. Este es el precio de la traición, el peso de la culpabilidad que lleva a Judas al suicidio. Pero, teniendo en cuenta que sin esta traición no hubiera habido resurrección, por tanto, tampoco se hubiera salvado la humanidad, la pregunta es: ¿y si Judas era tan solo una pieza necesaria en el puzle de Dios, una víctima del sistema? En tal caso, Judas se habría sacrificado en beneficio de la humanidad, sería una figura de referencia, un santo y, como tal, los objetos relacionados con él (las treinta monedas entre otros) son sagrados y tienen poder. Dicho poder es necesariamente horror y destrucción, mal, superior a la bondad de Dios. Parece que De la Iglesia ha tomado como uno de los puntos de partida esta idea en consonancia con los evangelios apócrifos y el cainismo.

Ahora bien, ¿qué relación tiene todo esto con Pedraza? Este pueblo va a ver turbada su tranquilidad ante una repentina sucesión de hechos sobrenaturales, escabrosos y macabros, desde un bebé humano que nace de una vaca, pasando por una variada aparición de criaturas demoníacas, desapariciones misteriosas y aparentes alucinaciones, hasta una espesa niebla que sepulta el pueblo. Dichos sucesos están relacionados con una de las monedas de Judas, que, en un principio, está en posesión del nuevo cura del pueblo, un exorcista con un pasado inquietante, el padre Vergara. La veterinaria Elena intentará resolver el misterio que rodea estos hechos insólitos y se apoyará en la figura de Paco, un alcalde no muy avispado. Ambos se unirán finalmente al padre Vergara en la lucha contra el mal. Se plantea así ese ancestral juego de poder, una lucha de creencias, de religión, de fe, que, como todo conflicto dentro del sistema católico, se gesta en las conspiraciones y secretos del Vaticano.

Para llevar a la pantalla esta trama, De la Iglesia hace un despliegue de monstruos, de sangre y de oscuridad, introduciendo de forma violenta el miedo en la mente del espectador. Desestabiliza nuestra concepción de la realidad apelando a la espiritualidad latente en el ser humano y, al mismo tiempo, nos adentra en ese mal que llevamos arraigado por naturaleza: el egoísmo y el ansia de poder. Todo esto lo va construyendo mediante un ritmo narrativo intrigante en el que se juega con lo que el espectador ve, lo que no ve y lo que se le quiere dejar ver. Asimismo, debemos mencionar que la serie cuenta con un elenco que reúne a muchas de las figuras representativas del panorama televisivo y cinematográfico español: Miguel Ángel Silvestre, Megan Montaner, Macarena Gómez y Pepón Nieto, entre otros, cabiendo destacar el gran trabajo realizado por Eduard Fernández en el proceso de dar vida  al padre Vergara. Por último, solo se puede añadir que estos primeros ocho capítulos, que recogen la esencia pura de De la Iglesia, presentan un final que no deja a nadie indiferente y que, para tranquilidad de muchos, espera su continuación en una segunda temporada cuyo estreno parece previsto para el 2022. 

¿Te ha gustado el artículo? Puedes ayudarnos a hacer crecer la revista compartiéndolo en redes sociales.

También puedes suscribirte para que te avisemos de los nuevos artículos publicados.