La Cabeza que Escapó de su Cuerpo. “El Caso de las Cabezas Cortadas”, de Gonzalo Suárez
“Suárez siempre ha llegado el primero a todas partes y siempre se ha marchado el primero, de manera que siempre ha estado solo” -Juan José Millás
¿Nunca os habéis planteado qué haríais si encontraseis una cabeza cortada? Así, de sopetón, no hay cuerpo, solo una cabeza humana cortada tirada en el rellano de vuestro edificio. Esta es la premisa a la que tuvo que enfrentarse una comunidad de vecinos de la Rue de Gare de Reuilly cuando hallaron la cabeza de uno de sus moradores tirada en su edificio. Gonzalo Suárez (Oviedo, 1934) autor de obras memorables como El Sueño de Malinche (2018) o La Musa Intrusa (2019), ha creado una obra a caballo entre el tebeo y la narrativa cargada de humor irreverente y un misterioso asesinato.
Gonzalo Suárez se destaca como guionista y director de títulos reconocidos como El Detective y la Muerte (1970) o Don Juan en los Infiernos (1991), que reflejan su capacidad de crear narrativas intrigantes y personajes complejos; muchas de sus obras incluyen elementos del realismo mágico e influencias de la literatura. Escribió como cronista bajo el pseudónimo de Martín Girard y destacó por romper con el estilo de la época y un novedoso modelo de narración de las entrevistas. Poco después comenzaría a publicar sus libros como Trece Veces Trece (1964) o Ciudadano Sade (1999). Suárez siempre fue a contracorriente de las tendencias del momento: abandonó los estilos imperantes para arriesgarse con su propio estilo y fue pionero en el uso de la metaliteratura y la narrativa pop.
El Caso de las Cabezas Cortadas (2025) nació en 1958, cuando Suárez vivía en París y fue concebido como un tebeo serio cuando aún eran considerados historietas para niños (de nuevo llegando el primero). El propio autor explica que esta obra tiene lugar en el mismo lugar donde él vivía, un cuchitril de la Rue de la Gare de Reuilly; allí, un intruso bastante asustado se coló en su casa, pero logró espantarlo apuntándole con el dedo y, aprovechando la oscuridad, fingiendo que era una pistola. Los acontecimientos tienen lugar en París, en 1958, un día como otro cualquiera cuando madame López, la portera cul-de-sac de la Gare de Reuilly, vio a uno de sus vecinos bajando por la escalera, aunque más bien lo que vio fue la cabeza del vecino rodando escalera abajo. Ante tal acontecimiento el inspector Lucien Gabin ha de intervenir e intentar descubrir quién está decapitando a los vecinos del edificio junto con la ayuda, o más bien con el estorbo, del detective corrupto Manolito Smith. Con cada nuevo vecino que confiesa su culpabilidad gracias a los métodos de tortura de Manolito Smtith y las cabezas cortadas amontonándose, el pobre inspector Gabin se verá envuelto en las peripecias de su compañero de investigación y la búsqueda de un misterioso asesino.
El Caso de las Cabezas Cortadas es una obra desternillante que demuestra la genialidad de Suárez para la comedia y la creación de tramas llamativas que enganchan al lector hasta el último momento. Este “tebeo” incluye viñetas en cada página que, aunque son simples, aportan un toque humorístico al texto y ayudan al lector a imaginar mejor las situaciones en las que se ven envueltos los personajes. La sátira y el humor negro se emplean como crítica al abuso policial y a la inutilidad del cuerpo de policía que, por su propia tozudez, es incapaz de resolver un caso cuyo asesino está delante de sus narices. Así mismo, temas como la infidelidad o la corrupción son tratados un poco a la ligera, como un chiste que le contaríamos a un amigo, aunque conociendo el carácter de los personajes, no ha de extrañar al lector que las consecuencias de estos actos sean igual de estrafalarias.

La obra de Suárez resalta por su humor y el manejo narrativo que presenta en este libro corto y muy ameno, además de plantear un formato novedoso para la época en la que fue escrito. El Caso de las Cabezas Cortadas es una obra adelantada a su tiempo, que no fue publicada por no encajar con la mentalidad o las expectativas de la época en lo que a literatura se refiere y que, gracias a la editorial Nórdica, ha visto la luz del sol sesenta y siete años después de que fuese concebida. Es un recordatorio de que siempre debemos echar la vista atrás y pensar en las obras que han sido pilares fundamentales para el desarrollo de los géneros y los autores actuales.
María Brea Gutiérrez es estudiante del Máster de Edición y Gestión Editorial. Apasionada por la literatura gótica y de terror, los idiomas y el cine. Actualmente es la encargada de las redes sociales de la revista y gestiona la colaboración de Contrapunto con la plataforma de radio MaxBox.

