Ocho historias de rutina compartida. «Antes del Paraíso», de Pedro Ugarte

por Dic 10, 2020

Ocho historias de rutina compartida. «Antes del Paraíso», de Pedro Ugarte

por

Pedro Ugarte, Antes del Paraíso

Páginas de Espuma, 2020

136 páginas, 15 euros

«Cuando publico un libro de cuentos prácticamente tengo terminado ya el siguiente», afirma Pedro Ugarte (Bilbao, 1963) en una de las entrevistas que le han surgido tras la publicación de Antes del Paraíso. De no ser por estas palabras, se podría pensar que este último libro haya buscado un hueco para salir en un momento de máxima debilidad social. El elemento en torno al que giran los ocho relatos de esta publicación –la familia– se ha convertido en una realidad con un peso mucho mayor en nuestras vidas. Pero a pesar de tratarse de un tema a priori dulce y sentimental, conviene señalar que ninguno de estos relatos tiene un verdadero trasfondo de felicidad. De hecho, los sentimientos contradictorios que pueden generar las relaciones con nuestros allegados se convierten en la herramienta clave para acceder a estas historias.

Insistimos. No estamos –ni mucho menos– frente a un libro alegre. Quizás algunos de los relatos tengan algo cercano a un final feliz, pero este se ve rápidamente ennegrecido por todo lo que han perdido sus personajes hasta llegar allí. Y más cuando ese pasado del que se trata de huir son «historias de tiempos imposibles, como son siempre los tiempos que se han evaporado y no pueden regresar». Así es como aborda Ugarte en «Viejo cuchillo, filo oxidado» la diferencia entre los bellos recuerdos que acompañan a una familia generación tras generación de la carga que a menudo soportamos y de la que no esperamos otra cosa que su rápida desaparición. Algo parecido a lo que ocurre en «Cliente fantasma», en la que un niño para nada quiere parecerse a su padre en el futuro.

Como vemos, en la cuentística de Ugarte caben niños y adultos, padres e hijos, amigos y socios. Sin embargo, parece que solo cabe una visión de la vida: la de Jorge. Jorge es el nombre del niño asustado del primer cuento, del amigo traicionado en «El premio», y del empresario aburrido de uno de los últimos textos. Si hay que criticar de alguna manera la prosa del escritor bilbaíno es a través de la duda que genera al utilizar siempre el mismo nombre. ¿Es el mismo personaje? ¿El lector tiene que establecer alguna relación? ¿Es tan solo un nombre compartido o hay algo más detrás? A priori parece que no aporta ningún significado a su obra.

No obstante, hay que reconocer que si esto de utilizar siempre al pobre Jorge lo lleva a concebir relatos tan magníficos como «Pequeñas cosas tristes», será siempre bienvenido. La paternidad de un padre separado con un frente abierto con el alcohol le permite construir un relato sobre la pérdida con una gran carga psicológica. La visión de la soledad como un castigo a los distintos errores que se han cometido a lo largo de la vida cae como una losa que deja una marca profunda en el lector. Sin duda, este relato es uno de los mejores de los que se recogen en esta obra.  

Ugarte logra en estos ocho relatos dotar de vida a esas ocho piezas de un puzzle que encaja a la perfección. Se aleja notablemente de aquellas publicaciones que tan solo son libros con cuentos y le ofrece al público un auténtico libro de cuentos. Con su cosmología compartida, Antes del Paraíso es una publicación extraordinaria que precisamente se alimenta de lo ordinario. Esa es la paradoja por la que merece la pena acercarse a sus historias de rutina compartida.

¿Te ha gustado el artículo? Puedes ayudarnos a hacer crecer la revista compartiéndolo en redes sociales.

También puedes suscribirte para que te avisemos de los nuevos artículos publicados.