Yo soy “Vaga y Maleanta”, de Kiki Morgan
Vaga y Maleanta.
Dramaturgia: Enrique Montero.
Dirección: Jesús Lavi.
Ayte. Dirección: Lourdes García.
Reparto: Enrique Montero.
Iluminación: Leticia L.Karamazana.
Composición musical: Milo Giraldo.
Coreografía: Dolores Cardona.
Construcción de marioneta: Raúl Guirao.
Cartelería: Dani Jaén.
Teatro Luchana.
Hasta el 25 de mayo de 2024.
Kiki Morgan, da la bienvenida a sus espectadores con una impecable puesta en escena: bailarinas, trapecistas y elefantes, conforman su telón de fondo, mientras ella es llevada en volandas por dos apuestos y viriles caballeros; todo es perfecto hasta que el escenario comienza a arder, los trapecistas se chocan en el aire, los elefantes huyen despavoridos y la sala es engullida por las llamas. Es un alivio saber que el presupuesto no alcanzaba para todos estos integrantes, y todo ello solo formaba parte de la imaginación de la maestra de ceremonias; pensándolo bien, no son necesarios, ya que la simple presencia de la travesti Kiki Morgan llena el escenario y se vuelve el foco de todas las miradas.
Vaga y Maleanta es un espectáculo de cabaré clandestino, en el que se explora la represión y la persecución que sufrieron las personas LGTBIQ+ en España, desde 1933 hasta los años 70. Al mismo tiempo seremos testigos de los relatos de algunos de nuestros mayores LGTBIQ+, interpretados por Kiki Morgan con su ácido sentido del humor.
La obra introduce al público a la “Ley de Vagos y Maleantes” (de ahí el título Vaga y Maleanta), aprobada el 4 de agosto de 1933, con la que se perseguían “conductas antisociales”, tales como el proxenetismo, la mendicidad profesional, o la ebriedad en lugares públicos; pero en 1954, durante la dictadura franquista, dicha ley fue modificada para penar y reprimir también a los homosexuales, ya que “por su condición suponían un peligro contaminante para la moral sexual colectiva”. Kiki Morgan transmite estas interesantes y necesarias lecciones de historia acompañada de una particular marioneta, el propio Francisco Franco, quien explica con todo lujo de detalles los entresijos de las leyes del régimen franquista respecto a la homosexualidad. Este es, sin duda, uno de los toques cómicos más llamativos de la obra, que permite al espectador dar algunas carcajadas, especialmente por el amor que “Paquito” profesa a Kiki, sin olvidar la importancia de los hechos contados.
Los espectadores, acompañarán a Kiki Morgan en este viaje en el tiempo a través de sus lecciones sobre nuestra historia, sus canciones desternillantes y las historias reales de diversas personas que tuvieron que sufrir las consecuencias de su época, y sobrevivir en un mundo en el que el rechazo y el odio eran parte de su día a día. En muchas de estas memorias podremos notar la hipocresía de la población, el desprecio estaba extendido, pero también el fetichismo y la ignorancia. Cabe destacar el mensaje que se quiere transmitir mediante este cabaré, no solo no debemos olvidar nuestro pasado sino, tampoco, a las personas que nos han asfaltado el camino para poder disfrutar de los derechos y las libertades de las que hoy disponemos, no se puede dar nada por hecho y es necesario continuar luchando para preservar ese legado.
La trama de la obra es lineal y termina en los días actuales, recordando que no todas las víctimas del régimen franquista han tenido justicia, y que aún queda un gran trabajo por hacer para sanar las heridas de todos los mayores LGTBIQ+ que sufrieron durante esta época y nunca recibieron ningún tipo de ayuda. La obra ha sido realizada en colaboración con la Fundación ‘26 de Diciembre’, cuyo nombre hace referencia al 26 de diciembre de 1978, fecha en la que el Consejo de Ministros de España ratificó la modificación sobre la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social, que fue aprobada por el régimen franquista en 1970 y sustituyó a la ya mencionada Ley de Vagos y Maleantes. Esta fundación es un centro comunitario y residencia para mayores LGTBIQ+, que busca fomentar la integración de esta comunidad y prestar ayuda psicosocial especializada. Todas las historias reales han sido recopiladas por Kiki Morgan en la sede de la Fundación en Madrid para la realización de la obra, lo que denota el gran interés por la conservación de la memoria histórica de nuestros mayores.
Vaga y Maleanta es una obra inolvidable, una oda a la libertad y al orgullo, no debemos avergonzarnos de lo que somos o como somos, sino celebrar nuestra diversidad y nunca olvidar de dónde venimos y quiénes han hecho posible los derechos de los que hoy disfrutamos.
María Brea Gutiérrez es estudiante del Máster de Edición y Gestión Editorial. Apasionada por la literatura gótica y de terror, los idiomas y el cine. Actualmente es la encargada de las redes sociales de la revista y gestiona la colaboración de Contrapunto con la plataforma de radio MaxBox.

