Atácame
Atácame en contrapunto,
en el punto débil de la síncopa arrastrada
y con la punta del piqué afilada.
Atácame en contrapunto,
en el punto débil de la síncopa arrastrada
y con la punta del piqué afilada.
El filme explora las tensiones raciales. La escena final resulta especialmente potente para recordar cómo un género musical que hoy es una institución debe dicha universalidad, en buena medida, a la apropiación cultural y la explotación racial que ha definido la historia de los Estados Unidos.
Encontramos, en las páginas de «Música, solo música», un paréntesis: el director de orquesta Seiji Ozawa, obligado a reposar por una enfermedad, se abre con el escritor Haruki Murakami sobre su vida y carrera, llegando a revelar aspectos de su mundo que ni él, al menos según se reconoce en algunos pasajes, se había detenido a considerar en el pasado.
El siglo XX ha dejado en Europa nombres de gran importancia en el ámbito de la literatura, el cine, la música. Javier Herreros en “Las huellas imborrables” (2020) realiza un homenaje a diez de estas figuras.
La música forma parte de nuestro día a día, es inherente al ser humano, pero ¿cuánta influencia real tiene sobre las personas? ¿Puede la música mejorar la sociedad? Y si es así, ¿cómo lo hace? ¿Qué mecanismos pone en juego? “La música como hogar” es el ensayo con el que la filósofa Alicja Gescinska da respuesta a estas preguntas.
Ara Malikian es el violinista revelación de los últimos años, pues ha generado un espectáculo que le permite llenar los escenarios con los saltos y piruetas que nacen de su violín. Además, funde los ritmos más tradicionales con la sonoridad más actual para crear una música que se acerca a todo tipo de público, entusiasmando a niños y mayores.
El punto de mayor interés es el mundo del jazz explorado en el libro, al cual accedemos guiados por alguien que, no solo posee un conocimiento enciclopédico del mismo, sino que lo vive en primera persona: conoce a los músicos, conversa con ellos, los recuerda incluso con afecto, en algunos casos.
“Voces humanas” (1980) de Penelope Fitzgerald llega a nuestro presente: un momento en que los medios informativos se han multiplicado y la búsqueda por esa supuesta verdad se ha vuelto un reto, el mismo al que se enfrentan los personajes de la novela.
El cantante no deja de probar nuevos sonidos, jugar con el instrumento que lleva dentro. Esa experimentación vocal e intuición musical que demuestra en los escenarios se ve reflejada en «Paris, Lisboa», el nuevo trabajo de Salvador Sobral.
Este libro es un proyecto ambicioso, tanto por lo largo del libro como por la reflexión que construye. Aunque la abundancia de detalles puede llegar a cansar, el texto logra sostener la narración. Los cuestionamientos a la realidad y al arte se cruzan y, a pesar de su profundidad, no se hacen herméticos.
La gira de Don Shirley pone en tensión constante a dos personajes que se encuentran frente a sí, que dialogan, cuestionándose mutuamente, descubriéndose como sujetos encorsetados en los mandatos de una sociedad que desprecia todo aquello que se sale de lo que consigna como normativo.
Esta película es un ejemplo perfecto de la venta de identidad de los artistas. Dos creadores que al unirse disfrutan de una pasión común que no responde a gustos ajenos, pero que se enturbia por las necesidades del mercado.