La mujer que lo puede todo, hasta que “se desgasta y se rompe”. Entrevista a Marta Marco Alario
Desde pequeña me gustan mucho las flores. Cuando mi abuela me recogía del colegio en primavera, siempre nos retrasábamos a la merienda porque nos quedábamos cogiendo flores en un descampado que había enfrente de mi colegio. Me recuerdan a ella. Y por otra parte, su delicadeza, belleza, aroma, colorido, su perfección formal y complejidad, y en definitiva, su sensualidad, hacen que sean un claro símbolo de la poesía.
